<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><title><![CDATA[Historia Lola Guzmán]]></title><description><![CDATA[<p dir="auto"><img src="/assets/uploads/files/1629385600687-lola-guzm%C3%A1n.png" alt="Lola Guzmán.png" class="img-responsive img-markdown" /> PERSONAJE<br />
➔ NOMBRE Y APELLIDO -------------------------------- Lola Guzmán Ciruelo<br />
➔ FECHA DE NACIMIENTO ----------------------------- 07/01/1998<br />
➔ EDAD ------------------------------------------------------- 23 años<br />
➔ ORIGEN ---------------------------------------------------- Mexicano<br />
➔ FAMILIA<br />
◆ MADRE: Gabriela Guzmán Ciruelo (fallecida).<br />
◆ PADRE: Desconocido.<br />
◆ ABUELA: Lupita Ciruelo Prunes (fallecida).<br />
HISTORIA<br />
Lola Guzmán, nacida en el barrio de Ciudad de México de Chimalhuacán, un<br />
barrio pobre que simula una fabela brasileña, enclavada entre un cerro y una cárcel.<br />
Su madre, Gabriela, era una prostituta que se acostaba con todos los camellos de la<br />
zona para poder conseguir su dosis diaria. Cuando se enteró de que estaba<br />
embarazada de Lola se lo tomó como un castigo divino que le impedía seguir con su<br />
ritmo de vida. Al nacer Lola su madre la abandonó en manos de su abuela Lupita.<br />
Su madre iba y venía a casa de su abuela, dependiendo si ese día había<br />
conseguido algo para poder comer o no, y en ocasiones se llevaba semanas sin<br />
aparecer por casa, por lo que ella a la que consideraba su madre era a su abuela.<br />
Aunque en ocasiones no les llegaba ni para comer, y había días que lo único que se<br />
llevaba a la boca era algo que hubieran encontrado en la basura, Lola se sentía feliz<br />
de tener a alguien que la quisiera y se lo demostrara continuamente. El hecho de<br />
vivir en un barrio donde te sientes continuamente observada por alguien, y estar<br />
rodeada de miseria y desdicha, no interfirió para que tuviera un carácter alegre.<br />
A la edad de cuatro años, mientras caminaba con su abuela por la calle, dos<br />
grupos de hombres de bandas encontradas iniciaron un tiroteo, Lupita rápidamente,<br />
cubrió el cuerpo de su nieta con el suyo, eso le salvó la vida a Lola, pero a costa de<br />
su propia vida. Al cabo de un rato Lola supo cómo reaccionar y se zafó de los<br />
brazos de su querida abuela. Con ella, se fue la única persona a la que le importaba<br />
y sintió como el mundo le había arrebatado lo poco que tenía, se sentía<br />
triste,enfadada, pero sobre todo con un sentimiento de soledad que hasta ese<br />
momento no había conocido. Después de horas perdida por el barrio consiguió, sinsaber cómo, volver a casa. Cuando vio a su madre allí y le preguntó por la abuela,<br />
Lola le contó lo sucedido, esperando tal vez el abrazo de una madre que en sus<br />
cuatro años de vida jamás había recibido. En lugar de eso encontró a una mujer que<br />
sólo lamentaba tener que hacerse cargo de una niña que jamás quiso. Esto hizo que<br />
Lola empezara a forjar un carácter frío y calculador, analizada cada cosa que hacía<br />
y que veía.<br />
A los seis años Lola seguía viviendo en casa de su abuela con su madre,<br />
pero tuvo que empezar a salir para poder buscar algo que llevarse a la boca.<br />
Buscaba entre la basura y robaba cuando podía para poder comer. Al estar todo el<br />
día en la calle empezó a conocer a niños que como ella salían cada día de casa<br />
para poder buscar algo que llevarse a la boca. En su grupo de “amigos” estaba<br />
Enrique Leal, tres años mayor que ella y que decía que algún día la sacaría del<br />
agujero en el que vivían. Enrique le dijo a Lola que había conocido a unos hombre<br />
que le darían dinero a cambio de que él vendiera algo para ellos, y que si ella le<br />
ayudaba le daría parte de lo que él ganara. Así fue como empezó a ganarse la vida<br />
desde ese momento. Todos los días Enrique venía a buscarla a la puerta de casa, le<br />
daba la droga y la dejaba en la zona en la que debía vender su mercancía. Un día<br />
de vuelta a la calle donde se reunían todos los “amigos de la venta” apareció un tipo<br />
y a punta de pistola les robó todo lo que habían vendido. Lola sabía que si no le<br />
llevaban el dinero a los chicos que se la pasaban a Enrique tendrían problemas y<br />
así fue. Cuando vinieron por la recaudación, al no tener el dinero de lo que habían<br />
vendido, los chicos les propinaron tal paliza que se quedaron inconscientes,<br />
mientras aún estaba consciente Lola se juró a sí misma que si lograba salir de ahí<br />
con vida, no volvería a recibir una paliza como esa jamás. Cuando por fin consiguió<br />
despertar, sin saber que tiempo llevaba inconsciente, se dio cuenta que su amigo<br />
Enrique seguía allí tirado, Lola intentó despertarlo, pero no se movía y fue cuando<br />
recordó la expresión de su abuela al morir y así supo lo que le había ocurrido a<br />
Enrique. Pasó el tiempo y Lola había reemplazado a Enrique en la banda. Seguía<br />
vendiendo la droga para los mismos tipos que mataron a su amigo, pero cuando no<br />
tienes otra forma de ganarte la vida, al final cualquiera es buen patrón.<br />
A los ocho años Lola llegó un día a casa, su madre estaba allí con un tipo<br />
asqueroso. Ella se había acostumbrado a que su madre tajera tíos de ese calibre y<br />
los escuchaba mientras se acostaba con ellos. Pero ese día notó que pasaba algo<br />
raro. Tras entrar en la habitación que era su cuarto, en la que sólo había un colchón<br />
y una pequeña mesita, fue a cerrar la cortina que hacía las veces de puerta, en ese<br />
preciso momento su madre la volvió a abrir y le dijo que necesitaba que la ayudara<br />
en algo. Sorprendida por las palabras de su madre Lola no dijo una sola nada y<br />
esperó a ver que tenía que decir Gabriela. Lo que le pidió no fue otra cosa que<br />
dejara que ese hombre asqueroso, se acostara con ella, de lo contrario no<br />
conseguiría su dosis diaria. En ese momento, Lola le tiró a su madre una de las<br />
dosis que llevaba encima y le dijo que se deshiciera de ese tío. La madre de Lola al<br />
ver la actitud fría y cortante de su hija, sin saber bien por qué, la obedeció, viendoque tenía asegurada la droga que tanto necesitaba. Al intentar echar de casa a<br />
aquel tipo, se puso agresivo, Lola, sin saber muy bien cómo, agarró un cuchillo que<br />
estaba en la mesa al lado suya y empezó a apuñalarlo. Tenía tanta rabia y odio<br />
encerrado en ella, que a pesar de notar como la sangre de aquel bastardo la bañaba<br />
no podía parar de acuchillarlo, y cuanto más lo hería más poderosa se sentía.<br />
Cuando por fin su ira se apagó, vio como su madre la miraba con ojos desencajados<br />
y solo pudo decir tres palabras “eres un monstruo”. Lola se levantó lentamente y le<br />
dijo con ojos desafiantes “vete de la casa de mi abuela zorra drogata”, mientras que<br />
apretaba la empuñadura del cuchillo.<br />
A partir de ese momento su madre apenas pisaba la casa, solo iba de vez en<br />
cuando a pedir algo para comer o algo de droga para pasar el día. Un día cuando<br />
tenía nueve años, se despertó escuchando a dos mujeres hablando en su casa, una<br />
de las voces la reconoció de inmediato, pero la otra no sabía quién era. Lola por ese<br />
entonces ya se había hecho con un arma, y salió, pistola en mano, a ver que<br />
pasaba. Cuando vio a las dos mujeres una de ellas resultó ser una monja misionera<br />
que dirigía un colegio para niñas en las afueras del barrio. Extrañada por la actitud<br />
de Gabriela, Lola bajó el arma y a pesar de su desconfianza, escuchó lo que aquella<br />
mujer de apariencia tranquila y menuda, que debía rondar los 35 años, le tuvo que<br />
decir. Lo que Teresa le ofrecía, era irse a una casa de acogida de las Esclavas del<br />
Divino Corazón. Al principio estaba recelosa de tomar tal decisión, pero al final la<br />
Hermana Teresa consiguió convencer a Lola para que se fuera con ella. Le prometió<br />
enseñarle a leer y escribir, y a vivir como una niña, cosas que no hacía desde que<br />
vivía su abuela. Lo que Lola no sabía en aquel momento es que su madre no es que<br />
se estuviera preocupando de ella, sino que estaba buscando las formas para que<br />
Lola dejara la casa y pudiera quedarse con ella.<br />
A los once años y tras estar viviendo con la congregación de la Hermana<br />
Teresa, Lola cambió sus costumbres, pasó a apasionarse por la lectura y sentía un<br />
tremendo agradecimiento por sacarla de aquellas calles que estaban devorando su<br />
alma. Se había responsabilizado de algunas labores de la casa de acogida.<br />
Necesitaba sentir que no le estaban regalando todo aquello que no había tenido en<br />
su infancia y que aquellas Hermanas le habían ofrecido sin pedirle nada a cambio,<br />
como estaba acostumbrada a que le sucediera a lo largo de su vida. Un día,<br />
mientras lavaba los platos después de cenar, apareció el Padre Romero, un hombre<br />
orondo que tenía que estar rondando los 60 años. Mientras hablaba con Lola se le<br />
acercó disimuladamente y empezó a tocarle el trasero, a pesar de que Lola le pidió<br />
que parara insistentemente no lo hizo, y comenzó a manosearla por aquellas partes<br />
que más pudor le daban. Lola empezó a gritar y el Padre Romeró la agarró del<br />
cuello y la amenazó con sacarla de la casa de acogida si se le ocurría decirle algo a<br />
alguien, milagrosamente en ese instante apareció la Hermana Teresa y al ver lo que<br />
allí pasaba se llevó a Lola de la cocina. Mientras salía de la sala se dio cuenta que<br />
debía estar siempre alerta pasara lo que pasara y por muy a salvo que se sintiera,<br />
ya que siempre había alguien que quería hacerle daño de una forma u otra. Sólopasaría un año más en la casa de acogida, ya que sus instintos de supervivencia del<br />
barrio habían empezado a aflorar nuevamente y sentía que el estar en aquel lugar le<br />
hacía sentir menos ella.<br />
Con doce años decidió abandonar aquel lugar que durante tres años había<br />
sido su hogar, cuando se dirigía de nuevo a su casa se dió cuenta que a pesar de<br />
seguir sintiendo ojos en su espalda al caminar, todo estaba aparentemente igual y a<br />
la vez distinto. Cuando llegó a su casa todo estaba abrumadoramente deteriorado y<br />
había un olor inmundo por toda la sala. Mientras buscaba aquel olor pútrido y<br />
andaba por la casa, parecía que los años habían pasado por cinco en aquel lugar, y<br />
nada le recordaba al que había sido su hogar. Al pasar a la que fue su habitación se<br />
encontró a su madre tirada en el colchón, con una jeringa a su lado. Llevaba varios<br />
días muerta, y todo apuntaba a que la causa había sido una sobredosis. Lola<br />
empezó a buscar a los que habían sido sus amigos tres años atrás. Tras días<br />
buscando se encontró a Anita y su hermano pequeño Lucio, los dos le dijeron que<br />
estaban trabajando para los Kinkones una banda de secuestradores,<br />
extorsionadores y sicarios. Los dos se ofrecieron a presentarles a alguien que<br />
podría hacer que Lola trabajara para ellos, pero tendría que demostrar su valía y<br />
capacidad. Al día siguiente fue con sus amigos a hablar con JR, un tipo<br />
extremadamente delgado, iba sin camiseta y con la espalda llena de tatuajes. Lola<br />
sin ningún pudor le dijo que quería trabajar para ellos. Al ver su actitud, le dijo que<br />
tendría que ponerla a prueba. La mandó a darle un ultimátum a uno de los locales<br />
colindantes a su zona que llevaba varios días de demora en el pago por la<br />
protección. Lola le pidió los datos que necesitaba para poder realizar su prueba y se<br />
fue de allí. Al entrar en el local se encontró con el matrimonio que regentaba el bar.<br />
Ella entró y se dirigió hacia el hombre, cuando le pidió el pago por la protección, el<br />
hombre, al ver a Lola amenazarle empezó a reírse a carcajadas con las manos<br />
apoyadas en el mostrador, en ese instante Lola vió que llevaba una alianza de oro<br />
en el dedo meñique y con un movimiento rápido y seco le cortó el dedo y se lo<br />
guardó en su mano, miró al hombre a los ojos y le dijo “el pago de esta semana está<br />
hecho, prepara el de la que viene”, el hombre tenía el miedo dibujado en su cara y<br />
sólo fue capaz de asentir mientras gritaba de dolor a las palabras de Lola. Cuando<br />
volvió a la casa de JR, este al ver que venía sin el dinero se sacó el arma de la parte<br />
trasera de su pantalón. Pero Lola, sin cambiar el semblante, le mostró el dedo con la<br />
alianza y le dijo “ya le he avisado para que prepare el pago de la próxima semana”.<br />
Satisfecho con el resultado, Lola empezó a trabajar para ellos.<br />
Así fueron pasando los años, Lola se estaba especializando en extorsiones e<br />
interrogatorios, y se dio cuenta que el hacerle daño a alguien no le suponía ninguna<br />
carga, no sentía remordimientos. Simplemente en su mundo prevalecía la ley de la<br />
jungla, o devoras o terminas devorado, y ella no estaba dispuesta a caer. A los<br />
catorce años en la banda la conocían por su habilidad para conseguir todo aquello<br />
que fuera necesario. Capaz de no hacerse notar hasta que no era preciso. Empezó<br />
a tener a su cargo a otros chicos y chicas que como tiempo atrás le pasara a ella,necesitaban una familia que se hiciera cargo de ellos. Ya no se sentía sola y sabía<br />
que aunque fuera por el bien de la banda los suyos no la dejarían de lado. Esto la<br />
motivó para que se propusiera ser la mejor en todo aquello que le encomendaban y<br />
poco a poco así fue.<br />
Lola tenía 16 años cuando el hijo del jefe de la banda empezó a fijarse en<br />
ella. Rodrigo tenía apenas un año más que ella y sentía unos celos terribles por las<br />
cualidades que mostraba en todo lo que se le pedía que hiciera. Su padre tendía a<br />
compararla con él y este se sentía humillado cada vez que eso ocurría. Un día<br />
Rodrigo le dijo a Lola que quería hablar con ella para que llevara a cabo una misión<br />
que le había pedido su padre, y que necesitaba que ella le ayudara. Al ver que todo<br />
era parte de una trampa que había organizado el propio Rodrigo, se las ingenio para<br />
engañarlo y distraerlo. Lola le hizo creer que todo lo que hacía era para llamar su<br />
atención y que se fijara más en ella, cuando consiguió que Rodrigo bajara la guardia<br />
se acercó a él como si fuera a darle un beso y en lugar de eso le dió un tiro primero<br />
en el estómago, y a continuación en la cabeza. Sin tiempo a más y después de<br />
matar al hijo de su jefe, decidió salir de allí para proteger su vida.<br />
Se fue a la casa de la banda, y recogió en una bolsa las pocas cosas que le<br />
pertenecía. Salió con sumo cuidado del barrio y se puso a deambular por ningún<br />
sitio en concreto. De pronto, y buscando una posible salida, se le vino a la mente la<br />
Hermana Teresa, la única persona que le había dado algo de paz desde que murió<br />
Lupita. Sin pensarlo dos veces, se dirigió a la casa de acogida en la que había<br />
estado viviendo cuatro años atrás. Al llegar a la puerta y llamar abrió una mujer alta<br />
y corpulenta, con cara amigable y alegre. Lola preguntó por la Hermana Teresa y le<br />
dijo que necesitaba hablar con ella. La Hermana Mariló, que así se llamaba la mujer,<br />
le dijo que pasara, pero que la Hermana Teresa ya no se encontraba allí, había sido<br />
destinada cerca de la frontera americana. Desolada y sin saber muy bien que hacer,<br />
cuando se disponía a salir, la Hermana Mariló le dió una posible solución a sus<br />
problemas, le dijo que hiciera novicia de su congregación y que quizás así Dios le<br />
mostraría el camino y la solución a sus problemas. Lola pasó varios días en la casa<br />
de acogida pensando en la posibilidad que le habían ofrecido, no es que ella<br />
estuviera dispuesta a entregar su vida al servicio de Dios y de los demás, no se<br />
sentía en deuda con ellos, más bien pensaba que se habían olvidado de ella. Pero<br />
ciertamente era la mejor opción que tenía, de esa forma podría desaparecer para<br />
que, en caso de que la banda la relacionara de alguna forma con la muerte de<br />
Rodrigo, no pudieran dar con ella, o por otra parte para que pensaran que ella había<br />
corrido la misma suerte que él.<br />
A los pocos días Lola, salió de la casa de acogida para dirigirse al convento<br />
de la congregación. Era la primera vez que Lola salía de su barrio y los alrededores.<br />
Se dio cuenta en ese preciso instante que el mundo era mucho más grande de lo<br />
que ella tan siquiera imaginaba, y le entraron unas ganas inmensas de ver nuevos<br />
lugares. Cuando llegó al convento, conoció al resto de Hermanas y Novicias que seencontraban allí, eran en total unas 20 mujeres. Durante el tiempo que Lola estuvo<br />
en el convento se centró en hacer aquellas cosas que no había podido hacer antes.<br />
Se puso a leer todos los libros que iban cayendo en sus manos, se puso a estudiar<br />
idiomas y fue cuando descubrió lo increíble que podría ser vivir fuera de México.<br />
Lola empezó a ir olvidando el pasado y la idea de forjarse un futuro fuera de ese<br />
convento maceraba en su cabeza lentamente. Al mismo tiempo se dedicaba a las<br />
obligaciones del convento, entre las que se encontraba el dar charlas en una cárcel<br />
de mujeres para intentar que cambiaran su estilo de vida. Lola acudía para hablarles<br />
de su experiencia en el convento, pero no le gustaba alentar a las chicas a que<br />
cambiaran a una vida que incluso ella detestaba.<br />
Cuando Lola tenía 19 años se ofreció voluntaria para trabajar en un hospital<br />
de Ángeles para ayudar a las enfermeras en las labores de cuidado con los<br />
enfermos. Necesitaba salir de su rutina en el convento, y alejarse de lo que sus<br />
visitas en la cárcel de mujeres que tanto odiaba. Cuando la Superiora del convento<br />
le dijo que había sido aceptada en el programa de ayuda al Hospital, Lola suspiró de<br />
alivio. Sabía que podría conocer a gente nueva y esperaba su oportunidad para huir<br />
de aquel lugar. Se instala en una residencia de la congregación y comienza su<br />
trabajo en el Hospital. Llevaba en su nuevo trabajo 4 días, Lola se encuentra con<br />
Margarita González, una chica de su edad que trabajaba como auxiliar de<br />
enfermería. Lola y Margarita se hicieron amigas bastante pronto, y entablaron una<br />
gran amistad. Aunque tenía procedencias distintas y Margarita no había pasado por<br />
lo mismo que Lola, está sentía que Margarita era el aire fresco que necesitaba en su<br />
vida. Su nueva amiga empezó a contarle cosas de su vida y le dijo que su hermano<br />
Sultán era el que le estaba pagando los estudios y todo los gastos que tenía. Lola,<br />
extrañada, empezó a preguntarle de dónde sacaba el dinero y al ver que no tenía<br />
respuesta de su amiga, supuso que no podía ser nada legal, ya que la familia de<br />
Margarita era bastante humilde.<br />
Lola siguió buscando la forma de escapar de la congregación en la que se<br />
había metido, pero empezaba a disfrutar de la tranquilidad que le ofrecía y del<br />
trabajo en el Hospital. Lola tenía ya 21 años y en el fondo de su ser sentía que<br />
estaba dejando escapar su vida poco a poco. Un día de abril, apareció la policía en<br />
el Hospital con un hombre herido. Mientras las dos chicas atendían al hombre de<br />
sus heridas, hasta que llegara el médico, a las afueras de la habitación empezaron a<br />
escuchar tiros. De repente, entraron 7 hombres encapuchados, y cogieron al herido<br />
y a las 2 chicas. Cuando intentaban salir del Hospital, la policía empezó a disparar<br />
por la espalda a los asaltantes, se desató un terrible tiroteo, el hombre que llevaba a<br />
Lola cayó muerto al suelo y ella se quedó a cubierto tanto como pudo. Cuando todo<br />
se calmó un poco Lola corrió a buscar a Margarita, se la encontró cerca de la salida<br />
del Hospital, con una herida de bala en el abdomen, se estaba desangrando.<br />
Mientras Lola gritaba por ayuda para que salvara a su amiga, Margarita le hizo<br />
prometer que buscaría a su familia y que le diría que los quería y que les<br />
agradecería eternamente lo que habían hecho por ella todos estos años. Lolaprometió a su amiga que cumpliría con su promesa y vio como lentamente y<br />
mientras le agarraba la mano se le iban yendo su último aliento de vida.<br />
Ese fue el paso que Lola necesitó para abandonar la congregación. Habló<br />
con la Madre Superiora y le comentó su deseo de salir de allí, puso como pretexto el<br />
que quería cumplir con la última voluntad de su amiga Margarita. La superiora,<br />
conociendo el carácter de Lola, supo que no podría retenerla y le dio su bendición<br />
para que siguiera su camino fuera de la congregación.<br />
Liberada de la carga que llevaba sin saberlo, Lola pasó más de un año<br />
buscando a la familia de Margarita. Cuando finalmente consiguió dar con ellos vió<br />
que faltaba su hermano Sultán. Temiendo lo peor Lola le preguntó a los padres de<br />
Margarita por su hijo. Estos le dijeron que se había ido a buscar suerte con unos<br />
primos suyos a la ciudad de Los Santos. Después de hablar con los padres y haber<br />
intentado darles consuelo, sintió que no había cumplido del todo con la voluntad de<br />
Margarita. Su deseo de ver mundo fuera de México se hizo más fuerte y decidió<br />
viajar a Los Santos para dar con el hermano de su amiga, cumplir con su promesa y<br />
con la esperanza de encontrar un lugar donde volver a empezar de cero.<br />
PERSONALIDAD DEL PJ.<br />
Lola tiene un carácter fuerte, frío y calculador. Observadora de lo que sucede<br />
a su alrededor, tiende a desconfiar de primeras de las personas que conoce, siendo<br />
muy distante con todos. Una vez que Lola siente que puede tener plena confianza<br />
en la gente que la rodea es una persona leal que sería capaz de dar la vida por los<br />
que considera suyos.<br />
MIEDOS E INQUIETUDES<br />
El único miedo que realmente tiene Lola es la soledad. En cada paso que ha<br />
ido dado a lo largo de su vida sólo ha visto como los que la rodean desaparecen.<br />
Por ese mismo motivo su inquietud más relevante es encontrar un lugar donde<br />
poder encontrar personas que le hagan sentir que tiene una “familia”.APARIENCIA FÍSICA<br />
● PIEL (COLOR) -------------------------------------------- Bronceada.<br />
● ESTATURA ------------------------------------------------- 160 cm.<br />
● COMPLEXIÓN -------------------------------------------- Delgada.<br />
● OJOS -------------------------------------------------------- Azules grisáceos.<br />
● PELO ------------------------------------------------ Negro, pero se puede teñir.<br />
● TATUAJES------------------- Varios que le recuerda a sus seres queridos.<br />
METAS PROFESIONALES EN LA CIUDAD<br />
Lo que Lola pretende en la ciudad es encontrar un grupo de personas de su<br />
total confianza para poder asentarse. Está dispuesta a hacer todo lo que sea<br />
necesario para encontrar a su “familia” y hacerse un hueco en ella.<br />
HOBBIES<br />
A Lola lo que le encanta es leer, por muy extraño que parezca, cosa que le<br />
agradece a las Hermanas que cuidaron de ella cuando lo necesitó. Aparte de eso le<br />
gusta estar en forma y disfruta usando cualquier tipo de arma</p>
]]></description><link>https://foro.gtahub.gg/topic/13929/historia-lola-guzmán</link><generator>RSS for Node</generator><lastBuildDate>Thu, 14 May 2026 12:25:17 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://foro.gtahub.gg/topic/13929.rss" rel="self" type="application/rss+xml"/><pubDate>Thu, 19 Aug 2021 15:06:51 GMT</pubDate><ttl>60</ttl><item><title><![CDATA[Reply to Historia Lola Guzmán on Thu, 19 Aug 2021 15:06:51 GMT]]></title><description><![CDATA[<p dir="auto"><img src="/assets/uploads/files/1629385600687-lola-guzm%C3%A1n.png" alt="Lola Guzmán.png" class="img-responsive img-markdown" /> PERSONAJE<br />
➔ NOMBRE Y APELLIDO -------------------------------- Lola Guzmán Ciruelo<br />
➔ FECHA DE NACIMIENTO ----------------------------- 07/01/1998<br />
➔ EDAD ------------------------------------------------------- 23 años<br />
➔ ORIGEN ---------------------------------------------------- Mexicano<br />
➔ FAMILIA<br />
◆ MADRE: Gabriela Guzmán Ciruelo (fallecida).<br />
◆ PADRE: Desconocido.<br />
◆ ABUELA: Lupita Ciruelo Prunes (fallecida).<br />
HISTORIA<br />
Lola Guzmán, nacida en el barrio de Ciudad de México de Chimalhuacán, un<br />
barrio pobre que simula una fabela brasileña, enclavada entre un cerro y una cárcel.<br />
Su madre, Gabriela, era una prostituta que se acostaba con todos los camellos de la<br />
zona para poder conseguir su dosis diaria. Cuando se enteró de que estaba<br />
embarazada de Lola se lo tomó como un castigo divino que le impedía seguir con su<br />
ritmo de vida. Al nacer Lola su madre la abandonó en manos de su abuela Lupita.<br />
Su madre iba y venía a casa de su abuela, dependiendo si ese día había<br />
conseguido algo para poder comer o no, y en ocasiones se llevaba semanas sin<br />
aparecer por casa, por lo que ella a la que consideraba su madre era a su abuela.<br />
Aunque en ocasiones no les llegaba ni para comer, y había días que lo único que se<br />
llevaba a la boca era algo que hubieran encontrado en la basura, Lola se sentía feliz<br />
de tener a alguien que la quisiera y se lo demostrara continuamente. El hecho de<br />
vivir en un barrio donde te sientes continuamente observada por alguien, y estar<br />
rodeada de miseria y desdicha, no interfirió para que tuviera un carácter alegre.<br />
A la edad de cuatro años, mientras caminaba con su abuela por la calle, dos<br />
grupos de hombres de bandas encontradas iniciaron un tiroteo, Lupita rápidamente,<br />
cubrió el cuerpo de su nieta con el suyo, eso le salvó la vida a Lola, pero a costa de<br />
su propia vida. Al cabo de un rato Lola supo cómo reaccionar y se zafó de los<br />
brazos de su querida abuela. Con ella, se fue la única persona a la que le importaba<br />
y sintió como el mundo le había arrebatado lo poco que tenía, se sentía<br />
triste,enfadada, pero sobre todo con un sentimiento de soledad que hasta ese<br />
momento no había conocido. Después de horas perdida por el barrio consiguió, sinsaber cómo, volver a casa. Cuando vio a su madre allí y le preguntó por la abuela,<br />
Lola le contó lo sucedido, esperando tal vez el abrazo de una madre que en sus<br />
cuatro años de vida jamás había recibido. En lugar de eso encontró a una mujer que<br />
sólo lamentaba tener que hacerse cargo de una niña que jamás quiso. Esto hizo que<br />
Lola empezara a forjar un carácter frío y calculador, analizada cada cosa que hacía<br />
y que veía.<br />
A los seis años Lola seguía viviendo en casa de su abuela con su madre,<br />
pero tuvo que empezar a salir para poder buscar algo que llevarse a la boca.<br />
Buscaba entre la basura y robaba cuando podía para poder comer. Al estar todo el<br />
día en la calle empezó a conocer a niños que como ella salían cada día de casa<br />
para poder buscar algo que llevarse a la boca. En su grupo de “amigos” estaba<br />
Enrique Leal, tres años mayor que ella y que decía que algún día la sacaría del<br />
agujero en el que vivían. Enrique le dijo a Lola que había conocido a unos hombre<br />
que le darían dinero a cambio de que él vendiera algo para ellos, y que si ella le<br />
ayudaba le daría parte de lo que él ganara. Así fue como empezó a ganarse la vida<br />
desde ese momento. Todos los días Enrique venía a buscarla a la puerta de casa, le<br />
daba la droga y la dejaba en la zona en la que debía vender su mercancía. Un día<br />
de vuelta a la calle donde se reunían todos los “amigos de la venta” apareció un tipo<br />
y a punta de pistola les robó todo lo que habían vendido. Lola sabía que si no le<br />
llevaban el dinero a los chicos que se la pasaban a Enrique tendrían problemas y<br />
así fue. Cuando vinieron por la recaudación, al no tener el dinero de lo que habían<br />
vendido, los chicos les propinaron tal paliza que se quedaron inconscientes,<br />
mientras aún estaba consciente Lola se juró a sí misma que si lograba salir de ahí<br />
con vida, no volvería a recibir una paliza como esa jamás. Cuando por fin consiguió<br />
despertar, sin saber que tiempo llevaba inconsciente, se dio cuenta que su amigo<br />
Enrique seguía allí tirado, Lola intentó despertarlo, pero no se movía y fue cuando<br />
recordó la expresión de su abuela al morir y así supo lo que le había ocurrido a<br />
Enrique. Pasó el tiempo y Lola había reemplazado a Enrique en la banda. Seguía<br />
vendiendo la droga para los mismos tipos que mataron a su amigo, pero cuando no<br />
tienes otra forma de ganarte la vida, al final cualquiera es buen patrón.<br />
A los ocho años Lola llegó un día a casa, su madre estaba allí con un tipo<br />
asqueroso. Ella se había acostumbrado a que su madre tajera tíos de ese calibre y<br />
los escuchaba mientras se acostaba con ellos. Pero ese día notó que pasaba algo<br />
raro. Tras entrar en la habitación que era su cuarto, en la que sólo había un colchón<br />
y una pequeña mesita, fue a cerrar la cortina que hacía las veces de puerta, en ese<br />
preciso momento su madre la volvió a abrir y le dijo que necesitaba que la ayudara<br />
en algo. Sorprendida por las palabras de su madre Lola no dijo una sola nada y<br />
esperó a ver que tenía que decir Gabriela. Lo que le pidió no fue otra cosa que<br />
dejara que ese hombre asqueroso, se acostara con ella, de lo contrario no<br />
conseguiría su dosis diaria. En ese momento, Lola le tiró a su madre una de las<br />
dosis que llevaba encima y le dijo que se deshiciera de ese tío. La madre de Lola al<br />
ver la actitud fría y cortante de su hija, sin saber bien por qué, la obedeció, viendoque tenía asegurada la droga que tanto necesitaba. Al intentar echar de casa a<br />
aquel tipo, se puso agresivo, Lola, sin saber muy bien cómo, agarró un cuchillo que<br />
estaba en la mesa al lado suya y empezó a apuñalarlo. Tenía tanta rabia y odio<br />
encerrado en ella, que a pesar de notar como la sangre de aquel bastardo la bañaba<br />
no podía parar de acuchillarlo, y cuanto más lo hería más poderosa se sentía.<br />
Cuando por fin su ira se apagó, vio como su madre la miraba con ojos desencajados<br />
y solo pudo decir tres palabras “eres un monstruo”. Lola se levantó lentamente y le<br />
dijo con ojos desafiantes “vete de la casa de mi abuela zorra drogata”, mientras que<br />
apretaba la empuñadura del cuchillo.<br />
A partir de ese momento su madre apenas pisaba la casa, solo iba de vez en<br />
cuando a pedir algo para comer o algo de droga para pasar el día. Un día cuando<br />
tenía nueve años, se despertó escuchando a dos mujeres hablando en su casa, una<br />
de las voces la reconoció de inmediato, pero la otra no sabía quién era. Lola por ese<br />
entonces ya se había hecho con un arma, y salió, pistola en mano, a ver que<br />
pasaba. Cuando vio a las dos mujeres una de ellas resultó ser una monja misionera<br />
que dirigía un colegio para niñas en las afueras del barrio. Extrañada por la actitud<br />
de Gabriela, Lola bajó el arma y a pesar de su desconfianza, escuchó lo que aquella<br />
mujer de apariencia tranquila y menuda, que debía rondar los 35 años, le tuvo que<br />
decir. Lo que Teresa le ofrecía, era irse a una casa de acogida de las Esclavas del<br />
Divino Corazón. Al principio estaba recelosa de tomar tal decisión, pero al final la<br />
Hermana Teresa consiguió convencer a Lola para que se fuera con ella. Le prometió<br />
enseñarle a leer y escribir, y a vivir como una niña, cosas que no hacía desde que<br />
vivía su abuela. Lo que Lola no sabía en aquel momento es que su madre no es que<br />
se estuviera preocupando de ella, sino que estaba buscando las formas para que<br />
Lola dejara la casa y pudiera quedarse con ella.<br />
A los once años y tras estar viviendo con la congregación de la Hermana<br />
Teresa, Lola cambió sus costumbres, pasó a apasionarse por la lectura y sentía un<br />
tremendo agradecimiento por sacarla de aquellas calles que estaban devorando su<br />
alma. Se había responsabilizado de algunas labores de la casa de acogida.<br />
Necesitaba sentir que no le estaban regalando todo aquello que no había tenido en<br />
su infancia y que aquellas Hermanas le habían ofrecido sin pedirle nada a cambio,<br />
como estaba acostumbrada a que le sucediera a lo largo de su vida. Un día,<br />
mientras lavaba los platos después de cenar, apareció el Padre Romero, un hombre<br />
orondo que tenía que estar rondando los 60 años. Mientras hablaba con Lola se le<br />
acercó disimuladamente y empezó a tocarle el trasero, a pesar de que Lola le pidió<br />
que parara insistentemente no lo hizo, y comenzó a manosearla por aquellas partes<br />
que más pudor le daban. Lola empezó a gritar y el Padre Romeró la agarró del<br />
cuello y la amenazó con sacarla de la casa de acogida si se le ocurría decirle algo a<br />
alguien, milagrosamente en ese instante apareció la Hermana Teresa y al ver lo que<br />
allí pasaba se llevó a Lola de la cocina. Mientras salía de la sala se dio cuenta que<br />
debía estar siempre alerta pasara lo que pasara y por muy a salvo que se sintiera,<br />
ya que siempre había alguien que quería hacerle daño de una forma u otra. Sólopasaría un año más en la casa de acogida, ya que sus instintos de supervivencia del<br />
barrio habían empezado a aflorar nuevamente y sentía que el estar en aquel lugar le<br />
hacía sentir menos ella.<br />
Con doce años decidió abandonar aquel lugar que durante tres años había<br />
sido su hogar, cuando se dirigía de nuevo a su casa se dió cuenta que a pesar de<br />
seguir sintiendo ojos en su espalda al caminar, todo estaba aparentemente igual y a<br />
la vez distinto. Cuando llegó a su casa todo estaba abrumadoramente deteriorado y<br />
había un olor inmundo por toda la sala. Mientras buscaba aquel olor pútrido y<br />
andaba por la casa, parecía que los años habían pasado por cinco en aquel lugar, y<br />
nada le recordaba al que había sido su hogar. Al pasar a la que fue su habitación se<br />
encontró a su madre tirada en el colchón, con una jeringa a su lado. Llevaba varios<br />
días muerta, y todo apuntaba a que la causa había sido una sobredosis. Lola<br />
empezó a buscar a los que habían sido sus amigos tres años atrás. Tras días<br />
buscando se encontró a Anita y su hermano pequeño Lucio, los dos le dijeron que<br />
estaban trabajando para los Kinkones una banda de secuestradores,<br />
extorsionadores y sicarios. Los dos se ofrecieron a presentarles a alguien que<br />
podría hacer que Lola trabajara para ellos, pero tendría que demostrar su valía y<br />
capacidad. Al día siguiente fue con sus amigos a hablar con JR, un tipo<br />
extremadamente delgado, iba sin camiseta y con la espalda llena de tatuajes. Lola<br />
sin ningún pudor le dijo que quería trabajar para ellos. Al ver su actitud, le dijo que<br />
tendría que ponerla a prueba. La mandó a darle un ultimátum a uno de los locales<br />
colindantes a su zona que llevaba varios días de demora en el pago por la<br />
protección. Lola le pidió los datos que necesitaba para poder realizar su prueba y se<br />
fue de allí. Al entrar en el local se encontró con el matrimonio que regentaba el bar.<br />
Ella entró y se dirigió hacia el hombre, cuando le pidió el pago por la protección, el<br />
hombre, al ver a Lola amenazarle empezó a reírse a carcajadas con las manos<br />
apoyadas en el mostrador, en ese instante Lola vió que llevaba una alianza de oro<br />
en el dedo meñique y con un movimiento rápido y seco le cortó el dedo y se lo<br />
guardó en su mano, miró al hombre a los ojos y le dijo “el pago de esta semana está<br />
hecho, prepara el de la que viene”, el hombre tenía el miedo dibujado en su cara y<br />
sólo fue capaz de asentir mientras gritaba de dolor a las palabras de Lola. Cuando<br />
volvió a la casa de JR, este al ver que venía sin el dinero se sacó el arma de la parte<br />
trasera de su pantalón. Pero Lola, sin cambiar el semblante, le mostró el dedo con la<br />
alianza y le dijo “ya le he avisado para que prepare el pago de la próxima semana”.<br />
Satisfecho con el resultado, Lola empezó a trabajar para ellos.<br />
Así fueron pasando los años, Lola se estaba especializando en extorsiones e<br />
interrogatorios, y se dio cuenta que el hacerle daño a alguien no le suponía ninguna<br />
carga, no sentía remordimientos. Simplemente en su mundo prevalecía la ley de la<br />
jungla, o devoras o terminas devorado, y ella no estaba dispuesta a caer. A los<br />
catorce años en la banda la conocían por su habilidad para conseguir todo aquello<br />
que fuera necesario. Capaz de no hacerse notar hasta que no era preciso. Empezó<br />
a tener a su cargo a otros chicos y chicas que como tiempo atrás le pasara a ella,necesitaban una familia que se hiciera cargo de ellos. Ya no se sentía sola y sabía<br />
que aunque fuera por el bien de la banda los suyos no la dejarían de lado. Esto la<br />
motivó para que se propusiera ser la mejor en todo aquello que le encomendaban y<br />
poco a poco así fue.<br />
Lola tenía 16 años cuando el hijo del jefe de la banda empezó a fijarse en<br />
ella. Rodrigo tenía apenas un año más que ella y sentía unos celos terribles por las<br />
cualidades que mostraba en todo lo que se le pedía que hiciera. Su padre tendía a<br />
compararla con él y este se sentía humillado cada vez que eso ocurría. Un día<br />
Rodrigo le dijo a Lola que quería hablar con ella para que llevara a cabo una misión<br />
que le había pedido su padre, y que necesitaba que ella le ayudara. Al ver que todo<br />
era parte de una trampa que había organizado el propio Rodrigo, se las ingenio para<br />
engañarlo y distraerlo. Lola le hizo creer que todo lo que hacía era para llamar su<br />
atención y que se fijara más en ella, cuando consiguió que Rodrigo bajara la guardia<br />
se acercó a él como si fuera a darle un beso y en lugar de eso le dió un tiro primero<br />
en el estómago, y a continuación en la cabeza. Sin tiempo a más y después de<br />
matar al hijo de su jefe, decidió salir de allí para proteger su vida.<br />
Se fue a la casa de la banda, y recogió en una bolsa las pocas cosas que le<br />
pertenecía. Salió con sumo cuidado del barrio y se puso a deambular por ningún<br />
sitio en concreto. De pronto, y buscando una posible salida, se le vino a la mente la<br />
Hermana Teresa, la única persona que le había dado algo de paz desde que murió<br />
Lupita. Sin pensarlo dos veces, se dirigió a la casa de acogida en la que había<br />
estado viviendo cuatro años atrás. Al llegar a la puerta y llamar abrió una mujer alta<br />
y corpulenta, con cara amigable y alegre. Lola preguntó por la Hermana Teresa y le<br />
dijo que necesitaba hablar con ella. La Hermana Mariló, que así se llamaba la mujer,<br />
le dijo que pasara, pero que la Hermana Teresa ya no se encontraba allí, había sido<br />
destinada cerca de la frontera americana. Desolada y sin saber muy bien que hacer,<br />
cuando se disponía a salir, la Hermana Mariló le dió una posible solución a sus<br />
problemas, le dijo que hiciera novicia de su congregación y que quizás así Dios le<br />
mostraría el camino y la solución a sus problemas. Lola pasó varios días en la casa<br />
de acogida pensando en la posibilidad que le habían ofrecido, no es que ella<br />
estuviera dispuesta a entregar su vida al servicio de Dios y de los demás, no se<br />
sentía en deuda con ellos, más bien pensaba que se habían olvidado de ella. Pero<br />
ciertamente era la mejor opción que tenía, de esa forma podría desaparecer para<br />
que, en caso de que la banda la relacionara de alguna forma con la muerte de<br />
Rodrigo, no pudieran dar con ella, o por otra parte para que pensaran que ella había<br />
corrido la misma suerte que él.<br />
A los pocos días Lola, salió de la casa de acogida para dirigirse al convento<br />
de la congregación. Era la primera vez que Lola salía de su barrio y los alrededores.<br />
Se dio cuenta en ese preciso instante que el mundo era mucho más grande de lo<br />
que ella tan siquiera imaginaba, y le entraron unas ganas inmensas de ver nuevos<br />
lugares. Cuando llegó al convento, conoció al resto de Hermanas y Novicias que seencontraban allí, eran en total unas 20 mujeres. Durante el tiempo que Lola estuvo<br />
en el convento se centró en hacer aquellas cosas que no había podido hacer antes.<br />
Se puso a leer todos los libros que iban cayendo en sus manos, se puso a estudiar<br />
idiomas y fue cuando descubrió lo increíble que podría ser vivir fuera de México.<br />
Lola empezó a ir olvidando el pasado y la idea de forjarse un futuro fuera de ese<br />
convento maceraba en su cabeza lentamente. Al mismo tiempo se dedicaba a las<br />
obligaciones del convento, entre las que se encontraba el dar charlas en una cárcel<br />
de mujeres para intentar que cambiaran su estilo de vida. Lola acudía para hablarles<br />
de su experiencia en el convento, pero no le gustaba alentar a las chicas a que<br />
cambiaran a una vida que incluso ella detestaba.<br />
Cuando Lola tenía 19 años se ofreció voluntaria para trabajar en un hospital<br />
de Ángeles para ayudar a las enfermeras en las labores de cuidado con los<br />
enfermos. Necesitaba salir de su rutina en el convento, y alejarse de lo que sus<br />
visitas en la cárcel de mujeres que tanto odiaba. Cuando la Superiora del convento<br />
le dijo que había sido aceptada en el programa de ayuda al Hospital, Lola suspiró de<br />
alivio. Sabía que podría conocer a gente nueva y esperaba su oportunidad para huir<br />
de aquel lugar. Se instala en una residencia de la congregación y comienza su<br />
trabajo en el Hospital. Llevaba en su nuevo trabajo 4 días, Lola se encuentra con<br />
Margarita González, una chica de su edad que trabajaba como auxiliar de<br />
enfermería. Lola y Margarita se hicieron amigas bastante pronto, y entablaron una<br />
gran amistad. Aunque tenía procedencias distintas y Margarita no había pasado por<br />
lo mismo que Lola, está sentía que Margarita era el aire fresco que necesitaba en su<br />
vida. Su nueva amiga empezó a contarle cosas de su vida y le dijo que su hermano<br />
Sultán era el que le estaba pagando los estudios y todo los gastos que tenía. Lola,<br />
extrañada, empezó a preguntarle de dónde sacaba el dinero y al ver que no tenía<br />
respuesta de su amiga, supuso que no podía ser nada legal, ya que la familia de<br />
Margarita era bastante humilde.<br />
Lola siguió buscando la forma de escapar de la congregación en la que se<br />
había metido, pero empezaba a disfrutar de la tranquilidad que le ofrecía y del<br />
trabajo en el Hospital. Lola tenía ya 21 años y en el fondo de su ser sentía que<br />
estaba dejando escapar su vida poco a poco. Un día de abril, apareció la policía en<br />
el Hospital con un hombre herido. Mientras las dos chicas atendían al hombre de<br />
sus heridas, hasta que llegara el médico, a las afueras de la habitación empezaron a<br />
escuchar tiros. De repente, entraron 7 hombres encapuchados, y cogieron al herido<br />
y a las 2 chicas. Cuando intentaban salir del Hospital, la policía empezó a disparar<br />
por la espalda a los asaltantes, se desató un terrible tiroteo, el hombre que llevaba a<br />
Lola cayó muerto al suelo y ella se quedó a cubierto tanto como pudo. Cuando todo<br />
se calmó un poco Lola corrió a buscar a Margarita, se la encontró cerca de la salida<br />
del Hospital, con una herida de bala en el abdomen, se estaba desangrando.<br />
Mientras Lola gritaba por ayuda para que salvara a su amiga, Margarita le hizo<br />
prometer que buscaría a su familia y que le diría que los quería y que les<br />
agradecería eternamente lo que habían hecho por ella todos estos años. Lolaprometió a su amiga que cumpliría con su promesa y vio como lentamente y<br />
mientras le agarraba la mano se le iban yendo su último aliento de vida.<br />
Ese fue el paso que Lola necesitó para abandonar la congregación. Habló<br />
con la Madre Superiora y le comentó su deseo de salir de allí, puso como pretexto el<br />
que quería cumplir con la última voluntad de su amiga Margarita. La superiora,<br />
conociendo el carácter de Lola, supo que no podría retenerla y le dio su bendición<br />
para que siguiera su camino fuera de la congregación.<br />
Liberada de la carga que llevaba sin saberlo, Lola pasó más de un año<br />
buscando a la familia de Margarita. Cuando finalmente consiguió dar con ellos vió<br />
que faltaba su hermano Sultán. Temiendo lo peor Lola le preguntó a los padres de<br />
Margarita por su hijo. Estos le dijeron que se había ido a buscar suerte con unos<br />
primos suyos a la ciudad de Los Santos. Después de hablar con los padres y haber<br />
intentado darles consuelo, sintió que no había cumplido del todo con la voluntad de<br />
Margarita. Su deseo de ver mundo fuera de México se hizo más fuerte y decidió<br />
viajar a Los Santos para dar con el hermano de su amiga, cumplir con su promesa y<br />
con la esperanza de encontrar un lugar donde volver a empezar de cero.<br />
PERSONALIDAD DEL PJ.<br />
Lola tiene un carácter fuerte, frío y calculador. Observadora de lo que sucede<br />
a su alrededor, tiende a desconfiar de primeras de las personas que conoce, siendo<br />
muy distante con todos. Una vez que Lola siente que puede tener plena confianza<br />
en la gente que la rodea es una persona leal que sería capaz de dar la vida por los<br />
que considera suyos.<br />
MIEDOS E INQUIETUDES<br />
El único miedo que realmente tiene Lola es la soledad. En cada paso que ha<br />
ido dado a lo largo de su vida sólo ha visto como los que la rodean desaparecen.<br />
Por ese mismo motivo su inquietud más relevante es encontrar un lugar donde<br />
poder encontrar personas que le hagan sentir que tiene una “familia”.APARIENCIA FÍSICA<br />
● PIEL (COLOR) -------------------------------------------- Bronceada.<br />
● ESTATURA ------------------------------------------------- 160 cm.<br />
● COMPLEXIÓN -------------------------------------------- Delgada.<br />
● OJOS -------------------------------------------------------- Azules grisáceos.<br />
● PELO ------------------------------------------------ Negro, pero se puede teñir.<br />
● TATUAJES------------------- Varios que le recuerda a sus seres queridos.<br />
METAS PROFESIONALES EN LA CIUDAD<br />
Lo que Lola pretende en la ciudad es encontrar un grupo de personas de su<br />
total confianza para poder asentarse. Está dispuesta a hacer todo lo que sea<br />
necesario para encontrar a su “familia” y hacerse un hueco en ella.<br />
HOBBIES<br />
A Lola lo que le encanta es leer, por muy extraño que parezca, cosa que le<br />
agradece a las Hermanas que cuidaron de ella cuando lo necesitó. Aparte de eso le<br />
gusta estar en forma y disfruta usando cualquier tipo de arma</p>
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