FALLECIMIENTO

El 30 de noviembre, Tayler falleció tras atravesar un periodo prolongado de depresión severa que había ocultado incluso a personas cercanas. En un momento de alta tensión emocional, tomó la decisión de terminar con su vida arrojándose desde el puente de Vespucci Boulevard, un hecho presenciado por varias personas que lo conocían dentro del entorno comunitario.
Su muerte generó un fuerte impacto en su círculo, dejando como mensaje la importancia de pedir ayuda, hablar, acompañar y no minimizar el peso de la salud mental, incluso en quienes parecen más fuertes.