Exámen aprobado.

La academia no fue fácil, supo pesar y hacernos sufrir. Nos forjó y nos preparó como guerreros. El trabajar en equipo, comunicarte con desconocidos hasta entenderte y las pruebas fueron lo que determinaron la experiencia y sabiduría para poder salvar el examen final. Nos pusieron diferentes pruebas, diferentes situaciones a los que nos debimos enfrentar para estar preparados. Los trabajos y los estudios no solo eran teóricos sino que también se llevaban a la práctica. La suma de todo esto hizo posible que fuera uno de los aceptados por parte de la academia número 477 del departamento del Sheriff.