I Don't Die Easy

Después de una distinguida carrera militar marcada por misiones en territorios hostiles y operaciones encubiertas, Clayton Reyes fue reclutado por el FIB gracias a Marche DelPiero, un agente veterano que vio en él un talento innato para manejar situaciones críticas. La transición de Reyes al mundo de la inteligencia fue rápida; su disciplina y habilidades tácticas lo convirtieron en una pieza clave del equipo. Sin embargo, lo que prometía ser una nueva etapa gloriosa en su carrera pronto se transformó en un camino lleno de frustración.

El equipo del FIB, aunque profesional, resultó ser un entorno gélido y cargado de política interna. Reyes, acostumbrado a la camaradería de los campos de batalla, encontró difícil integrarse completamente. La constante presión y la falta de conexión emocional con sus compañeros erosionaron su moral. Tras varios meses de tensiones y desencuentros, decidió abandonar el FIB, dejando atrás una oportunidad que, en otro contexto, podría haber sido el pináculo de su carrera.

Fuera de la agencia, Reyes se enfrentó a un golpe aún más devastador: sus ahorros, invertidos en proyectos fallidos y negocios mal asesorados, comenzaron a evaporarse. En cuestión de meses, pasó de tener un futuro asegurado a estar al borde de la bancarrota. Desesperado y con pocas opciones, aceptó un empleo en Atomic, una empresa situada en los barrios bajos de la ciudad, conocida por pagar poco y exprimir a sus trabajadores hasta el límite.

Los problemas financieros despertaron en Reyes un lado que había intentado mantener enterrado. La necesidad y la desesperación comenzaron a corroer su sentido de moralidad. En un intento por sobrevivir, empezó a codearse con figuras del bajo mundo, inicialmente como un espectador, pero pronto como un actor cada vez más involucrado. Sin nada que perder, Reyes se sumergió en un universo donde la violencia y la intimidación eran moneda corriente.

Ahora, vive en un almacén alquilado, lejos de los lujos que alguna vez disfrutó. Su vida se reduce a un puñado de trajes caros, recuerdos de días mejores, y una lucha constante por recuperar lo que perdió. La ciudad lo ha endurecido aún más, pero también le ha dado un propósito renovado: reconstruirse desde las cenizas y demostrar que, incluso cuando todo parece perdido, un guerrero como Clayton Reyes nunca se rinde.

Con un pie en la ley y otro en la oscuridad, Reyes se encuentra en una encrucijada. Cada decisión lo acerca más al límite, y el eco de su entrenamiento militar sigue resonando, recordándole quién era antes de que la vida le pasara factura. Ahora, todo depende de hasta dónde está dispuesto a llegar para volver a ser el hombre que una vez fue, o tal vez convertirse en alguien completamente diferente.