Luego de conocer algunos amigos del ejercito rojo e intentar vincularse con el lado delictivo de la ciudad, no encuentra motivación alguna para continuar dentro de esta misma.

Es menospreciado

Su sentido dada al ser un miliciano, en búsqueda de acción y de experiencia en la ciudad, lo hace sentirse menospreciado por sus compatriotas rusos, por lo cual decide apostar por continuar dentro de la ciudad, pero rondando la zona de paleto, donde trabajo gran tiempo como taxista y evitando cualquier contacto con esta gente, de la cual no quiere recordar o ser vinculado.

SIN RASTRO

Al no tener mas alla que una conexión con sus recuerdos y no haber dejado antecedente judicial, nace en el un deseo de retomar las armas y como regresar a Rusia o a España no es una opción inicia a buscar espacio dentro de las organizaciones militares de la ciudad.