EDWARD PALENCIA



  • Desde temprana edad, mi vida estuvo marcada por un profundo compromiso con el servicio y la disciplina.

    Nací en una familia con una gran tradición de dedicación al país y la seguridad, lo que influyó enormemente en mi formación personal y profesional.

    Desde pequeño, asistí a una escuela militar, donde adquirí los valores fundamentales de respeto, honor y trabajo en equipo.

    Esta formación temprana me permitió entender la importancia del orden y la disciplina, cualidades que me acompañan hasta el día de hoy.

    Mi padre, Marcelo Palencia, fue militar, y su ejemplo de sacrificio y entrega al país marcó mi camino. Siempre admiré su dedicación y el amor con el que sirvió a la nación.

    Mi madre, Matilde Rubiano, también fue un pilar fundamental en mi vida, guiándome con sabiduría y enseñándome la importancia de la familia y los valores.

    Además, tengo el honor de contar con la compañía y el apoyo de mis hermanos, quienes, al igual que yo, siguieron una carrera de servicio público.

    Ellos son policías, y juntos hemos compartido la convicción de velar por el bienestar de nuestra comunidad, siguiendo el ejemplo de nuestros padres.

    Mi vida ha sido un reflejo de los valores que me han sido inculcados desde la niñez: responsabilidad, lealtad y el deseo de servir a los demás. Gracias a la formación que recibí en la escuela militar y el ejemplo de mi familia, he aprendido que el verdadero éxito radica en contribuir al bienestar de la sociedad y mantener siempre el honor como guía de nuestras acciones.


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