Jason Balanta



  • Nombre y Apellido : Jason Balanta
    Edad : 24
    Nacionalidad : Estadounidense
    Lugar de nacimiento : El Burro Heights, Los Santos, San Andreas
    Etnia : Latino (Colombiano-Americano)

    Descripción física:
    Jason mide 1,78 metros, delgado pero marcado, con músculos trabajados a puro peso corporal y calle. Tiene la piel morena clara y tatuajes que hablan por él: una calavera con alas en la mano izquierda, “Silencio” bajo la oreja derecha, y el logo de The Móstoles grabado a tinta en el antebrazo. Lleva el cabello corto y algo desordenado.

    Casi siempre se le ve con los pantalones bajados a la mitad —dejando ver la ropa interior— y sin camiseta, incluso de noche. Su cuerpo está curtido por cicatrices y marcas de peleas. Camina con actitud desafiante, sin apuro, como si todo el barrio le debiera algo. Suele llevar solo una cadena de acero colgando del cuello y unas zapatillas viejas pero bien limpias. Su imagen proyecta calle, orgullo y cero miedo.

    Descripción psicológica:

    Jason es reservado, serio y callejero hasta los huesos. No le gusta hablar de más, pero se hace respetar con miradas y gestos. Tiene una mentalidad fría, práctica: no confía fácilmente, pero cuando entrega su lealtad, lo hace sin condiciones. No quiere fama ni poder, solo espacio para moverse sin que lo jodan. Su carácter puede estallar si alguien lo desafía o se mete con los suyos, y no le tiembla el pulso para defender su nombre y el de The Móstoles.
    No es calculador como otros, pero tiene buen instinto. Actúa por intuición, por vivencias, no por estrategias. Vive el presente porque nunca pensó llegar muy lejos.

    Historia:

    Jason nació y creció en los bloques de El Burro Heights, en el lado más olvidado de Los Santos. Su madre vendía lo que podía, su padrastro se perdió en el alcohol, y él creció solo, sin guía ni esperanza. A los 10 ya dormía más en la calle que en casa. A los 13, la policía lo detuvo por primera vez. A los 15, ya estaba metido en movidas pesadas.

    Se unió a The Móstoles no por ambición, sino porque necesitaba pertenecer a algo. No lo reclutaron, él se metió por voluntad, plantándose solo frente a miembros mayores hasta que uno de ellos le dio una oportunidad. Desde entonces, Jason ha sido de los que hacen lo que hay que hacer: sin preguntas, sin fallar.


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