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Ángel Villalba DATOS PERSONALES
Nombre Completo: Ángel Vilalba Edad: 20 años Nacionalidad: Paraguaya Lugar de Nacimiento: Ciudad del este, Alto parana Ocupación: Desempleado
Historia:
Ángel Villalba nunca fue una persona que llamara la atención. Desde pequeño era tímido, introvertido y le costaba relacionarse con los demás. Mientras otros niños salían a jugar o hacían muchos amigos, él prefería pasar el tiempo solo, escuchando música o leyendo. Con el paso de los años comenzó a identificarse con la cultura emo, encontrando en su forma de vestir y en la música una manera de expresar emociones que casi nunca decía en voz alta.
Su infancia no fue fácil. Creció en un hogar con problemas económicos y discusiones frecuentes. Aprendió desde muy joven a resolver las cosas por su cuenta y a no depender demasiado de nadie. Esa forma de vivir hizo que se volviera desconfiado y reservado. Aunque por fuera parecía frío, en realidad solo le costaba abrirse a los demás.
Al llegar a la adultez intentó encontrar trabajos comunes, pero nunca duraban demasiado. Sentía que no encajaba y buscaba una forma de ganar dinero aprovechando las habilidades que había adquirido durante años de entrenamiento físico y disciplina.
Con el tiempo terminó trabajando como mercenario para empresas de seguridad privada y clientes que necesitaban escoltas o protección en zonas peligrosas. No buscaba peleas ni aventuras; simplemente era un trabajo que pagaba bien y que le permitía mantenerse alejado de una vida llena de personas y oficinas.
La mayoría de sus contratos consistían en proteger convoyes, custodiar personas importantes o vigilar instalaciones durante semanas. Pasaba más tiempo planificando rutas y evaluando riesgos que usando la fuerza.
Fuera del trabajo llevaba una vida sencilla. Vivía con pocas pertenencias, cambiaba de ciudad cada cierto tiempo y evitaba las redes sociales. En los hoteles solía pasar las noches con auriculares puestos, escuchando rock alternativo o metal mientras leía algún libro o escribía en una libreta.
Quienes trabajaban con él lo describían como alguien serio, educado y muy profesional. Hablaba poco, pero cuando lo hacía era porque tenía algo importante que decir. Nunca buscaba ser el centro de atención y prefería mantenerse en un segundo plano.
Para la mayoría de las personas, Ángel Villalba era solo un nombre más en una lista de contratistas. Nadie conocía realmente su historia, y a él tampoco le interesaba que la conocieran. Había aprendido desde muy joven que algunas personas encuentran su lugar rodeadas de otros, mientras que él lo encontraba en el silencio.