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Guillermo Molina nace el 7 de junio del año 1996, en los barrios bajos de la capital Santiago de Chile.
Guillermo nace y crece bajo el alero de una familia que no lo planeó, Teodoro Molina y Carmen Quintana son sus padres. Ambas personas con planes completamente distintos a ser padres, dejó ver la dejadez y descuido hacia su hijo. La infancia de Guillermo estuvo marcada por el abandono, la autonomía y la capacidad de ser autodidacta. Desde pequeño le gustaba leer, prefería pequeños cuentos ya que era imposible poder leer tranquilamente en su casa sin escuchar gritos o regaños completamente gratuitos. Con el tiempo fue conociendo gente que lo ayudó mucho, como la bibliotecaria del barrio Doña Matilde, quien le daba el espacio de tranquilidad y serenidad para saciar sus ansías de libros bajo la sombra de los Fresnos de la villa.
De la gente que iba conociendo no todos fueron para bien. A los 16 años Guillermo decide irse de la casa y en la calle conoció a Aníbal quien era un delincuente juvenil en búsqueda de nuevos soldados para su jefe. En estos momentos Guillermo se inicia en el mundo delictual, la primera misión para ir escalando en la jerarquía era robar una bencinera, Aníbal le ofreció llevar una pistola para hacer el trabajo más expedito a lo que Mauricio la recibe con un poco de duda por dentro, pero por fuera se mostró decidido. Una vez en curso el acto, Guillermo con el nerviosismo natural que da la situación, acentuado por su poca experiencia, se le escapa una bala en el rostro del bencinero que estaba sacando el dinero de la caja, acto seguido su cara se ve iluminada con colores rojos y verdes, venía entrando la patrulla a la bencinera. Guillermo fue detenido y sentenciado a 10 años de prisión por homicidio culposo en el penal Colina 2 ubicado al norte de su ciudad natal.
Guillermo nunca dejó de lado su única escapada que tenía de su nefasta familia, el amor por los libros. Dentro de la prisión fundó la biblioteca del penal, gracias a la ayuda de Matilde, quien era la única visita que recibía el tiempo que estuvo tras las rejas. Producto de este buen comportamiento y el aporte que realizó para mejorar el penal y la estadía de sus compañeros, sólo tuvo que cumplir 5 años y fue dejado en libertad por buena conducta (año 2017). Una vez en libertad, decidido a hacer un cambio en su vida, busco amistades a fines con su cambio.
En el intertanto, y solo por compromiso biológico de ser hijo, va a visitar a Teodoro y Carmen, es donde conoce a su hermana nacida poco tiempo luego de haber caído en prisión. La niña, ya con 4 años, llamada Teresa es la niña mimada de Carmen, lugar que nunca pudo tener Guillermo, sin embargo, muy lejos de sentirse celoso, le trajo una calma enorme saber que su hermana no estaba pasando por lo mismo que él tuvo que pasar.
Pasa el tiempo y ya corre el año 2019, su hermana ya tiene 6 años y él 23. Un día Guillermo recibe un llamado de Matilde, lo llama para avisarle que la casa de sus padres se estaba incendiando, Guillermo no lo piensa dos veces y toma su billetera y parte al lugar. El trayecto de 5 kilómetros, que en bicicleta no toma más de 20 minutos, para él fue una eternidad, ensordecido por las sirenas de los bomberos que se dirigían hacia el lugar. Llegando al lugar, se baja de la bicicleta andando e intenta entrar a la casa con una sola misión: Rescatar a su hermana. Los bomberos le impiden el paso y solo puede ver el acontecer desde fuera con la angustia que se iba acrecentando la casa consumiéndose y traduciéndose solo en cenizas. En un pestañear, ve a un bombero salir con su hermana en brazos, ella traía el respirador de oxígeno, Guillermo le comienza a gritar pero la niña se encontraba inconsciente producto de la inhalación del monóxido de carbono. Pronto una ambulancia llega a asistir a la hermana, mientras que aún no habían noticias claras de sus padres, al cabo de unos minutos, cede la estructura de la casa y con ella se lleva la esperanza de que sus padres sigan con vida.
Fueron tiempos duros para él y su hermana, aunque siempre contaron con el apoyo de los vecinos y especialmente de Doña Matilda. Guillermo se llevó a vivir con él a Teresa, tuvo que tomar la responsabilidad de educar y criar a su hermana. Bastante rápido le inculcó la importancia de la lectura, tanto como forma de culturizarse o para escapar de la realidad. Pero la realidad de la que querían escapar siempre estuvo ahí, y aunque miraran para el lado, no se podía evitar. Corrían épocas de escasez y hambre, difíciles de sortear. Guillermo por la necesidad volvió a hablar con Aníbal, ya que necesitaba ingresos rápidamente y la literatura no daba ganancias.
Aníbal le da una nueva misión, pero para ganarse la confianza rápidamente él y su jefe le pide una misión un poco más elevada que la anterior, consistía en asaltar un convoy de camiones que transportaban electrodomésticos, él aceptó los términos y condiciones, o sea, ya no podía retractarse o Aníbal y su jefe lo extorsionaría con su hermana. Él todo el tiempo pensó en su hermana y si la misión fallaba, Teresa perdería a la única persona que tenía, es por esto que Guillermo tomó la decisión más difícil de su corta vida.
El día en que se realizaría la misión, Guillermo va a dejar a su hermana donde Doña Matilde, quien no dudó en prometer cuidarla. Contra todo pronóstico, Guillermo aborta la misión sin decirle nada a la gente de la banda y con los ahorros que pudo obtener gracias a la defunción de sus padres se paga un pasaje a Estados Unidos para escapar de la banda. Desde Estados Unidos promete enviar dinero a Doña Matilde para ella y su hermana Teresa.