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NOMBRE COMPLETO: Narek Babayan
EDAD: 31
LUGAR DE NACIMIENTO: Yerevan, Armenia.
NACIONALIDAD: Armenia.
SEXO: Hombre.
PADRES:
Margaid Petrosyan (Madre): Edad 54, nativa de Yerevan, nunca ha trabajado debido a que se dedicó a educarme y a cuidar a su madre hasta que falleció.
Nahabed Babayan (Padre): Edad 59, nativo de Noyakert, un pueblo de la provincia de Ararat, viajó a Yerevan en busca de oportunidades pero acabó reparando coches por una miseria.
APARIENCIA FÍSICA:
Narek es un tipo alto, de unos 186 centimetros, tiene los ojos azules y él pelo negro, y tambien seria un tio corpulento, se podria apreciar que solia hacer ejercicio. Alrededor de su cuerpo se podrían apreciar varias cicatrices de cortes y puñaladas, también los varios tatuajes que representan su vida y su estatus dentro la mafia, así como su compromiso con él mundo criminal.
PERSONALIDAD:
Narek suele ser un tipo agradable, gracioso pero educado, aunque no deja que intenten joderle, su vida en prisión lo ha hecho un tipo duro y se hace respetar, aunque a veces puede llegar a ser muy salvaje, es un tipo inteligente y que siempre piensa las cosas, y le gusta mantener un perfil bajo.
Fan de los deportes de contacto y del buen cognac, fumador y jugador empedernido.
HISTORIA:
Se que esperáis una historia trepidante, llena de aventuras y logros, como casi todos los jóvenes que leen la historia de un mafioso venido de Italia o Rusia, pero… ¿Por dónde debería empezar? Cuando preguntas quién gobierna la ciudad de Yerevan hay diferentes respuestas correctas, algunos dirán que los políticos, otros, que son los empresarios corruptos que hacen tratos con estos. Pero la verdad es que la mayoría de gente responderá que son los mafiosos de alto rango, esos que se pasean por él centro de la ciudad en comboys de SUVS de lujo, esos que acuden a restaurantes vaciados para ellos con una horda de seguratas, esos a quienes muchos respetan y pocos se atreven a tocar. No tan lejos de eso está él distrito de Kond, para ser un barrio que está relativamente cerca del centro la verdad es que está asolado por la pobreza, básicamente es un montón de callejones enrevesados y sin asfaltar que suben hacia la montaña, llenos de grafitis y chabolas pegadas a edificios de estilo sovietico construidos con dudosos materiales, asi que ya os podéis hacer una idea de cómo era vivir ahí. Yo nací durante él colapso de la URSS en él 90, pocos años después de que mi padre llegase a Yerevan y conociese a mi madre. Nuestra familia siempre fue pobre, pero yo soñaba con llegar a ser un gran boxeador algun dia, recuerdo que veía los combates grabados en VHS en un viejo televisor de tubo junto a mi padre. Básicamente pasé mi infancia en casa donde mi madre se dedicaba a enseñarme, y cuando no me dedicaba a practicar o ver los combates una y otra vez… la verdad es que echo de menos aquellos tiempos cuando no tenía que pensar tanto. Unos cuantos años más tarde todo empezó a cambiar, yo empecé a ser consciente de la situación de mi familia, y odiaba no poder ayudarlos, empecé a robar coches, y la verdad no es que pagaran mucho por ellos, pero cualquier cosa me parecía bien en ese momento. Mala suerte la mia cuando robe un Mercedes que resultó ser de un miembro de la mafia, la verdad es que él tipo era un don nadie que se aprovechaba del nombre de su primo para hacer trapicheos en él barrio, pero en Armenia cuidan a los suyos, y no tardé en meterme en problemas, así que no entraré en detalles pero después de un encontronazo acabe detenido por robo y agresión. 15 años tenía en aquel entonces, y ya me habían condenado a pasar dos años en un reformatorio de la ciudad, la verdad es que no sabía muy bien que hacer, pero tenía claro que si quería sobrevivir iba a tener que pelear, joder, éramos un montón de adolescentes llenos de hormonas encerrados, todos sabemos las tonterias que podemos llegar a hacer a esas edades. Él día que llegué me metieron en una celda junto con dos chavales; Yuri, un ruso de 16 años que estaba un poco mal de la cabeza. Y Dikran, un chico que llevaba ahí desde los 13 y que estaba a punto de cumplir 18, a diferencia de Yuri este era bastante inteligente, y sabia que me podría venir bien su experiencia, así que aproveché para hacerme amigo suyo. Los primeros meses fueron más duros, había peleas casi a diario, y la verdad es que era difícil mantenerse al margen durante un enfrentamiento grupal, tampoco tienes muchas opciones; o te defiendes, o recibes, así es como funciona en la vida real. Poco a poco esto fue aumentando mi condena, más días, más meses, ya no veía él dia en él que saldría de ahí. Fueron pasando los meses y la verdad es que todo se relajo un poco, tenía casi todo lo que quería gracias al contrabando, me estaba haciendo respetar, y los chavales ya no me molestaban, así que podía estar un poco más tranquilo y así evitar peleas innecesarias que aumentaran mi condena. Unos años después de eso, cerca de cumplir los 18 y de acabar mis días en él reformatorio, hubo una pelea brutal. Joder!... Fue una puta locura. Un grupo de unos 6 chavales que pertenecían a una banda apuñalaron a otro durante la hora de la comida, y como podéis imaginar esto desató una serie de acontecimientos que llevó a una pelea campal. La verdad es que aquello fue algo que no me esperaba, y en él intento de no morir ahí, en medio de una lluvia de puñetazos, bandejas y puñaladas, sin querer mate a un chico de 16 años, no es que le pegara tan fuerte que lo matase, pero se tropezó al darle un puñetazo y se partió él cuello… Otra muestra más de mi mala suerte. Me condenaron a 4 años más por homicidio involuntario, ya que se veía en las cámaras que yo solo me estaba defendiendo, pero esta vez no sería en él reformatorio. Él día que cumplí los 18 me trasladaron a la prisión de Armavir, hogar de los criminales más peligrosos del país, desde políticos a mafiosos pasando por asesinos y traficantes, un lugar muy acogedor como os podéis imaginar. Me esperaba una celda junto a dos criminales que no conocía, y podian ser asesinos, ladrones, joder, podrian haber sido cualquier cosa, pero por primera vez creo que tuve suerte. Los recuerdo como si hubiera sido ayer, sus cuerpos llenos de tatuajes y cicatrices, esas caras curtidas detrás de los cigarros, su forma de hablar. Estaba delante de dos mafiosos de verdad, dos supervivientes de la antigua unión soviética que habían elegido la vida del criminal. Uno de ellos era un ex agente del KGB que con él colapso de la URSS se quedó sin trabajo, viéndose sin dinero decidió trabajar para la mafia de la que sigue formando parte hoy día. Él otro en cambio fue criado desde pequeño para ser un mafioso, en la cultura mafiosa soviética los “Vory v zakone” o “Ladrones de ley” se dedican a instruir a los chicos desde pequeños, enseñándoles sus reglas y todo lo que un criminal puede necesitar en un futuro. Durante 4 años iba a convivir con ellos, y lo primero que pensé fue en que tenía que ir con cuidado si no quería acabar muerto. Para mi sorpresa eran unos hombres bastante educados y tranquilos, que habían pasado mucho tiempo ahí y a los que les quedaba mucho tiempo más, hombres sabios y llenos de experiencia que no les importó compartir conmigo… Hoy les sigo agradecido por la oportunidad que me dieron y todo lo que me enseñaron.
Los años próximos me dedique a aprender de ellos, y la verdad es que no tuve casi ningún problema gracias a esos dos hombres, en él modulo 6 de la prisión de Armavir nos regimos por nuestras propias normas, los presos cuidan de los presos, y excepto algún caso aislado todos son Armenios, nosotros pensamos diferente a los Latinos o a los Americanos, en tiempo de guerra los Armenios tenemos que estar unidos y esa mentalidad hace que no haya casi ninguna disputa en él modulo 6, cuidamos unos de los otros y esto es algo que solo pasa en ese módulo. Allí me dediqué a formarme para entrar en la mafia, aprendí sus códigos, sus reglas, y sus métodos, y unos años después ya estaba trabajando para ellos. La verdad es que empecé con trabajos simples dentro de la cárcel; como hacer de informante o comerciar con artículos, pero unos años más tarde cuando salí me centré en otras cosas como él robo, la falsificación, o las drogas, pero esto es solo una pequeña parte de todo lo que hacíamos. Después de eso fueron pasando los años y yo fui ascendiendo en la organización, me nombraron jefe de uno de los “Akhperutyuns” o “Clanes” en los que nos dividimos, y al final conseguí sacar a mi familia de la pobreza. La vida por fin me sonreía, aunque supongo que eso depende del punto de vista. Al llegar a los 28 me volvieron a enviar a Armavir, nos habían relacionado con un robo a mi y a parte del clan, así que dejé a mi primo Harut al cargo de los negocios hasta que yo saliese. Harut llevaba ya un tiempo trabajando conmigo, y seamos francos, no me fiaba de nadie que no fuera él, así pues volví al módulo 6, donde me esperaban otros tres años. Estos tres últimos años allí también han sido una locura; me gane el título de “Vor v zakone” tras asesinar a un tío de un clan rival, tuvimos dos intentos de fuga, uno de los señores que conoci alli fallecio, y un sin fin de anécdotas que podría contaros, pero, volvamos al presente. Hace unas semanas que salí de Armavir, y como plan de expansión mi primo y yo viajamos a Estados Unidos. Nuestra idea es pasar desapercibidos mientras ganamos algo de pasta para luego poner en marcha nuestros negocios en la ciudad de Los Santos, solo espero que todo vaya según lo planeado…
EDUCACIÓN:
Conocimientos de mecánica nivel intermedio. (Autodidacta)