Riley Rowland



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    NOMBRE COMPLETO: Riley_Rowland
    EDAD: 22 años
    LUGAR DE NACIMIENTO: Tampa, Florida
    NACIONALIDAD: Estadounidense.
    SEXO: Femenino.
    PADRES: En su vida solo ha estado presente su madre, Kate Jackson, la cual pasaba su adolescencia de una manera bastante desmadrada y caótica de fiesta en fiesta y sin ningún tipo de control, su vida se basada en drogas, alcohol y sexo. Esta quedó embarazada a los 18 años por accidente de Riley.
    En ese momento se le vino la vida encima, pues no estaba preparada para algo de tal magnitud, y para colmo el padre decidó no hacerse responsable, dejándola totalmente sola a cargo de la hija que esperaba, a consecuencia de esto Riley nunca supo nada de su padre biológico, pues sólo escuchaba las pestes que soltaba su madre de este.

    APARIENCIA FÍSICA: Riley es joven, de estatura promedio o un poco más alta tal vez, su cuerpo es delgado, llegando a parecer incluso algo chupada, tiene el pelo castaño oscuro de longitud aproximada hasta los hombros y ojos con cuencas profundas de color verde oscuro, tirando a marrón.
    PERSONALIDAD: Riley es una chica de personalidad extrovertida, observadora, pensadora y juzgadora. Posee una gran fortaleza, siguiendo enfáticamente su propio juicio sensato. Suele ser una fuerza estabilizadora entre los demás, capaz de ofrecer una dirección sólida en medio de la adversidad.
    Virtudes:
    Dedicada - Llevar las cosas a término es una obligación ética para ella. Piensa que las tareas no se abandonan simplemente porque se hayan vuelto difíciles o aburridas.
    Voluntad fuerte - Una voluntad fuerte hace posible esta dedicación, pues esta no renuncia a sus creencias por una simple oposición. Defiende sus ideas y principios de forma implacable, y es necesario que se le demuestre de forma clara y concluyente que está equivocada para que su postura ceda.
    Directa y honesta: Confía mucho más en los hechos que en las ideas u opiniones abstractas. La información y las declaraciones directas son lo más importante.
    Se ve en obligación de devolver la honestidad (se quiera o no).
    Leal, paciente y fiable - Trabaja para ejemplificar la veracidad y la fiabilidad, y considera muy importantes la estabilidad y la seguridad. Cuando dice que hará algo, cumple su palabra, lo que la convierte en un persona muy responsable en muchos ámbitos de su vida.
    Disfruta creando orden - El caos hace que las cosas sean impredecibles, y no se puede confiar en las cosas impredecibles cuando más se las necesita; teniendo esto en cuenta, se esfuerza por crear orden y seguridad en sus entornos estableciendo reglas, estructuras y roles claros.
    Excelente organizadora - Este compromiso con la verdad y las normas claras hace que sea una líder capaz y segura. No tiene problemas para distribuir las tareas y responsabilidades entre los demás de forma justa y objetiva, lo que ls convierte en excelente administradora.
    Debilidades:
    Inflexible y obstinada - El problema de estar tan obsesionada con lo que funciona es que descarta con demasiada frecuencia lo que podría funcionar mejor. Todo es opinión hasta que se demuestra, pues es reacia a confiar en una opinión el tiempo suficiente para que tenga esa oportunidad.
    Incomodidad al abandonar su zona de comfort- Firme partidaria de la tradición. Cuando se ve obligada a probar soluciones no probadas, se siente incómoda y estresada. Las nuevas ideas sugieren que sus métodos no eran lo suficientemente buenos, y abandonar lo que siempre ha funcionado antes en favor de algo que todavía puede fallar pone en riesgo su imagen de fiabilidad.
    Demasiado centrada en el estatus social -Se enorgullecen del respeto de sus amigos, colegas y comunidad y, aunque es difícil de admitir, se preocupa mucho por la opinión pública. Puede verse tan atrapada en satisfacer las expectativas de los demás que no atiende las suyas propias.
    Dificultad para expresar emociones - Todo esto es una prueba de su mayor debilidad, expresar emociones y sentir empatía. Se queda tan atrapada en los hechos y en los métodos más eficaces que se olvida de pensar en lo que hace felices a los demás, o en su sensibilidad.
    Adicta - Sufre de un problema causado por su susceptibilidad ante el consumo frecuente de sustancias adictivas para evadir la realidad en caso de sufrir adversidades. Esto supone un cambio en su estilo de vida, tanto físico como psicológico, caracterizado por el uso compulsivo y continuo de estas sustancias, le cuesta controlarlo debido a los fuertes deseos de colocarse, a veces sufre síndrome de abstinencia al dejar de hacerlo, entre otras cosas.

    INFANCIA: La infancia de Riley transcurrió en Tampa,acudía a el colegio como cualquier otro niño de su edad, pero ciertamente su infancia fuera de esto fue un tanto complicada, vivía con sus abuelos y su madre en una casa de mala muerte, estos eran ya mayores y habían sido diagnosticados hace escasos meses con demencia, perdiendo la mayoría de su independencia debido a el deterioro de sus capacidades cognitivas.
    Su madre estaba desbordada tanto psicológica como físicamente, y debido a su vida de antes esta había recaído en las drogas para evadirse, se había chocado con una de las mayores paredes que se habría podido encontrar su vida, ya que esta había dado un giro de 360 grados cambiando radicalmente. Pasó de estar todos los días de fiesta a tener que ponerse a cuidar de su hija, ocuparse de las tareas del hogar, atender a sus padres, buscar trabajo constantemente sin mucho éxito,etc.
    Muchas veces el dinero no les alcanzaba ni para comer y vivían en condiciones que dejaban mucho que desear, constantemente Kate tenía que recurrir a cosas como mezclar la leche con agua del grifo para poder darle un desayuno a su hija, o pasar el día en ayunas para poder alimentarla.
    Fuera de esto salía a jugar con el resto de niños, iba al parque con su madre y lo intentaban pasar bien pese a sus carencias económicas.

    ADOLESCENCIA: Cuando esta se encontraba casi finalizando su etapa colegial fue destinada por los servicios sociales a una residencia escolar, ya que su madre no disponía del dinero necesario para poder cubrir sus necesidades básicas.
    Este lugar era algo problemático, habían chicos y chicas de todas las edades, etnias y tipos, algunos estaban allí porque habían sido expulsados de muchos centros al ser conflictivos y vivían muy lejos de donde se les había destinado, otros tenían familias incapacitadas tanto física, psicológica o económicamente para hacerse cargo de ellos, entre otras muchas cosas.
    La parte buena es que al menos podría ver a su madre los fines de semana y esta no se preocupaba tanto por sus necesidades, aunque tal vez sí que debería de haberlo hecho por otras cosas.
    Con el paso del tiempo Riley comenzó a juntarse con un grupo un tanto peculiar, y problemático, la mayoría eran un par de años mayores que ella, pero entre todos destaca uno, el que la había introducido en el grupo, un chico de unos 17 años aproximadamente que se había fijado en ella desde el primer día , podría decirse que el era líder de la pandilla, este se llamaba René, y era un muchacho bastante guapo, tenía duras líneas de músculo y una mandíbula definida y cuadrada. Sus ojos eran de un profundo color gris oscuro, su pelo era rubio, sucio y descuidado, cortado alrededor de sus hombros. Llevaba múltiples tatuajes en su cuerpo, solía vestir con chupas de cuero negras y usualmente se movía con una moto clásica de color negro. A Riley este chico tan peculiar y apuesto que le había tratado tan bien le había llamado la atención, y comenzaron a desarrollar algo más que una amistad, esta se adaptó a el círculo de amigos de René y comenzó a seguir el mismo camino que ellos, incluso su estilo era similar, vaqueros chupas y cadenas en su mayoría.
    En esos momentos solo se preocupaba por pasarla bien y sus notas comenzaron a descender drásticamente, cosa que no le preocupaba para nada en ese momento.
    René y su grupo comenzaron a compartir con ella su pasión por las motos, le encantaba ir de paquete con él e irse de ruta todos juntos.
    René consciente de su situación económica un día la llevó a su casa, era un lugar bastante sórdido realmente, aunque tenía un garaje con algo de espacio.
    Dentro había lo que parecía un taller, había una moto en un elevador, mucho aceite y suciedad en el suelo, piezas en los estantes metálicos, muchas herramientas, entre otras cosas.
    Allí se encontraba un señor de complexión bastante grande con una frondosa barba, arrodillado ante la moto que estaba subida en el elevador. Al acercarse y presentarse descubrió que este era su suegro, tenía un pequeño taller de motos en el garaje y necesitaba algo de ayuda, ya que él y su hijo ya no daban a basto. ¿Por qué no? Iba a conseguir un trabajo de algo que le gustaba, ya se había convertido en una apasionada de las motos, y además, necesitaba el dinero. ¿Y qué mejor que tener de compañeros a su novio y su suegro?
    A sus 16 años, casi a la misma vez a la que comenzó a trabajar decidió dejar los estudios, ya no eran obligatorios, no le iban bien, y desde su punto de vista no le valían para nada en la vida.
    Con el paso del tiempo comenzó a aprender mecanica de verdad y su pasión por las motos iba a cada vez a más, sus conocimientos ya le permitían colaborar en el taller, ganaba algo de dinero y podía compartirlo con su familia, incluso una parte de este lo ahorraba, este trabajo no podía ser mejor desde su punto de vista, aunque a veces era duro y complicado. Cuando no había clientes estrecharon lazos, hacían una barbacoa o tomaban algunas cervezas, incluso fumaban algo de tabaco o porros en el jardín.

    JUVENTUD: El tiempo iba pasando, y su vida parecía haber encontrado algo de estabilidad, aunque este sentimiento no perduró mucho tiempo realmente.
    Era la tarde del 15 de Agosto, Riley se sentía la chica más afortunada del mundo en ese momento, cumplia 18 años, y se encontraba dispuesta a pagar por su primera moto con los ahorros que había conseguido trabajando arduamente en el taller, y con algún que otro pequeño trapicheo con sustancias ciertamente, pero no podía estar más feliz, pues este había su sueño desde los 16 años.
    La moto que compro era de segunda mano, de estilo clásico, con un precioso color negro mate.Al acabar el día todavía era largo, y como no iban a ir todos a celebrarlo.
    Eran las cinco de la mañana, las luces intermitentes del club y la música a máximo volumen durante tantas horas serían casi insoportables para cualquiera que no fuese mínimamente alcoholizado, momentáneamente el volumen de la música comenzó a bajar hasta dejar de sonar, el dj tomó el micrófono y anunció que la fiesta no iba a continuar, pues el club iba a cerrar en breves, múltiples abucheos de todos los presentes que allí disfrutaban la fiesta retumbaban por el club después de esa noticia, minutos después se encontraban todos saliendo por las diferentes salidas, pese a esto el grupo se mantuvo charlando un rato en el exterior, todavía con los vasos en las manos, después de esto decidieron separarse y partir para descansar de el fiestón que se habían dado, esta vez fue René el que decidió ir de paquete en su moto nueva con su pareja, y no al revés.
    Ciertamente ninguno de los 2 estaba en condiciones como para conducir, pero despreocupados de la situación Riley sacó las llaves del bolsillo y tomó su casco del manillar. Se sentó en la moto y le miró dándole gas para hacer ruido. René la miró y sonrió, luego se subió a la moto y se agarró de su cintura. La moto se puso en marcha y partieron a casa de René, su padre estaba de viaje e iban a tener la casa para ellos dos. Habían aproximadamente unos 15 minutos hasta allí, el viaje no era muy largo y no parecía haber de qué preocuparse, pero solo parecía. Momentáneamente entre toda la calma de la noche aparecieron dos luces iluminandolos, esto ocurrió demasiado rápido y estas parecían ir en su dirección, lo último que se escucho fue un estruendoso claxon, luego todo se volvío negro. Y esto fue lo último que ambos recordaron, además de las sirenas de la ambulancia. Lo siguiente que le sucedió fue que se despertó repentinamente en una camilla del hospital, con un dolor inimaginable en todas las partes de su cuerpo, pero esto no era lo peor de todo, al girar la cabeza y mirar la camilla de al lado, vio a René inconsciente, el lugar estaba lleno de sangre, y su cuerpo pareciera estar lleno de quemaduras y roces, tenía una máscara de oxígeno en la cara, con un monitor de eventos cardiacos que se mantenía pitando, aunque no por mucho tiempo. Inesperadamente el pitido cesó, al mismo tiempo los ojos de Riley se aguaban, pues esta entró en un estado de shock, sin tiempo ni siquiera de asimilar la situación. Mientras, los médicos corrían a tomar un desfibrilador para intentar reanimarlo a base de descargas eléctricas, en ese momento Riley cerró los ojos y volvió a perder el conocimiento.
    Despertó días después después de haber pasado por una cirugía de urgencia en la que le habían extirpado el bazo por los daños que había sufrido en el accidente. René no corrió la misma suerte y en el hospital le comunicaron que él no sobrevivió.
    Después de esto se le vino la vida encima, se sentía culpable de su muerte debido a haber accedido a coger la moto en esas condiciones, también se quedó sin trabajo ya que su padre cerró el taller y se mudó después de la muerte de su hijo.
    Comenzó a desarrollar un episodio depresivo y su consumo de sustancias aumentó considerablemente, se sentía una mierda y solo un peso más para su madre.
    Los siguientes dos años para su vida fueron muy complicados para ella, perdió todos los ahorros que tenía en droga, hasta tuvo que vender su primera moto en un taller para poder sobrevivir, gran pérdida para ella.
    Debido a su alto consumo comenzó a perder el interés por todo más allá de las sustancias, así como su vida social y las actividades que antes le habían interesado, toda su gente cercana se había cansado de intentar sacarla de un sitio del que ella misma parecería no querer salir.
    Vagaba por las calles como una vagabunda de un lado a otro y de en bar en bar para intentar olvidar sus penas, se había quedado totalmente sola con su madre sumida en la miseria más profunda.
    Cuando esta ya tenía 20 años decidió caminar hacia una exposición de motos cercana que había, por la nostalgia que esto le producía. Se sentó sola en unos escalones junto a el parking vacío para ver las motos desde la distancia, tenía las pupilas dilatadas y los ojos rojos, junto a un aspecto algo dejado. Sacó un piti de el bolsillo de su chaqueta y se dedicó a fumarlo mientras contemplaba con melancolía las motos del fondo.
    En esto, un grupo de chicos que la había reconocido se acercó a charlar con ella, resulta que alguno de ellos había trabajado en el taller en el que vendió su primera moto con tanta pena, después de la charla acudieron todos juntos hacía la exposición para verlas más de cerca.
    ACTUALIDAD: Aquel grupo con el paso del tiempo acabó convirtiéndose en algo importante para ella, salían juntos a tomar algo, por ahí de fiesta, se ayudaban en lo que necesitaban y parecían congeniar bastante bien, ya que compartían gustos, propósitos e ideales en la vida.
    Consiguió reflotar un poco, y dejar parte de su excesivo consumo, su episodio depresivo disminuyó considerablemente y a pesar no mejorar mucho económicamente su estado psicológico al menos si lo había hecho, a la larga decidió incluso mudarse a la costa Oeste con ellos, con esperanza de poder encontrar una vida mejor en otro lugar y olvidar todo lo que había pasado en Tampa.
    EDUCACIÓN: Sólo llegó a acabar la educación obligatoria básica, dejándolo a los 16 años

    OTROS:
    Tiene una cicatriz debido a la cirugía de emergencia que se le realizó tras el accidente en la que le extrajeron el bazo, esta se encuentra en la parte superior del abdomen, sobre el lado izquierdo, por debajo de la parrilla costal.
    Su madre actualmente sigue en Tampa, con al menos un trabajo mediocre de camarera, cuidando de sus abuelos con demencia ya algo avanzada.
    Tiene un tatuaje en honor en su difunta pareja que hizo tanto por ella en los momentos más difíciles de su vida y murió trágicamente por una negligencia de ambos de esa manera tan inesperada que la marcó para toda su vida


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