Cutberto Cienfuegos Guevara



  • Nombre y apellidos: Cutberto Cienfuegos Guevara.

    Fecha de nacimiento y edad del personaje: 04/11/1979 - Edad del pj: 40 años.

    Signo zodiacal: Escorpio (aunque él es más afín a la cultura cubana y la santería).

    Lugar de nacimiento: Camagüey (CUBA).

    Sexo: Hombre.

    Estado civil: Soltero (Divorciado).

    • Familia:
      Gladys Guevara (madre).
      Hansel Cienfuegos (padre).
      Kirenia Cienfuegos (hermana).

    • Profesión/Formación: Licenciado en la carrera de música en el instrumento de piano y guitarra. También tiene grandes conocimientos de mecánica en la especialidad de motocicletas por varios cursos que ha hecho, lectura de muchos libros y algunos trabajos de mecánico, por pura vocación. Fue dueño de su propio negocio que era un taller de motos.

    • Historial Médico: Sin patologías previas.

    • Altura: 1,90cm

    • Peso: 85kg

    • Descripción Psicológica: Es una persona extrovertida pero muy desconfiada con los desconocidos. Prefiere pensar antes de actuar erróneamente, a pesar de que su apariencia lo hace parecer un tipo conflictivo. No es una persona agresiva. No soporta la gente poco lista o impulsiva.

    Apariencia física: 190 cm de altura, rondando los 82 kilos de peso. Piel negra y ojos verdes (un caso único y extraño). Tiene una aspecto de tipo duro más parecido a un motero o un rockero. Su pelo es de color negro y el corte que lleva es de estilo mohicano (rapado por los laterales). Lleva barba afeitada por la parte del bigote. De sus orejas cuelgan dos pendientes de plata con forma de aro (uno en cada oreja) y casi siempre lleva gafas de sol oscuras.

    Grupo sanguíneo: AB negativo.

    • Fortalezas:
      Extraversión (pero no carismático), inteligencia, trabajador, lealtad, responsabilidad.

    • Debilidades:
      No soporta a los listillos, los arrogantes. No puede camuflar esos sentimientos y a veces resulta demasiado sincero. Muy desconfiado con gente desconocida y reservado. Odia que le hagan la pelota.

    Historia del personaje:

    Tiene la doble nacionalidad de Cuba y España. Sus padres (su padre: Hansel Cienfuegos y su madre: Gladys Guevara) emigraron a España cuando él era todavía un bebé de apenas algunos meses y su hermana una niña de cinco años, en busca de trabajo y un futuro mejor. En unos primeros años se establecieron en Santiago de Compostela, siendo la única familia negra en muchos kilómetros alrededor.

    Ellos pertenecieron a aquella época en la que los cubanos abandonaban su patria como balseros, a través de Miami solo que en vez de quedarse en los Estados Unidos, decidieron continuar su fuga hacia España, a través de un amigo americano que les consiguió los medios para poder tomar un vuelo hacia la Península Ibérica.

    Las dificultades con las que tuvieron que vivir, los padres de Cut, fueron inimaginables, hasta que se pudieron nacionalizar.

    Desde muy pequeño ha sabido lo que significa buscarse la vida, pues al ser hijo de emigrantes (y negro) en un país que, en ese momento, había un 99% de gente blanca; siempre le han tratado (en un primer momento) como extranjero, con desconfianza y de forma poco cariñosa. Esto ha hecho mella en él añadiendo cierta reticencia a hablar de su vida privada a la gente que no encaja con él en afinidad o para aquellos con los que no se siente en la misma onda.

    El poco dinero que tenían sus padres les hizo vivir en un barrio de clase obrera-baja y esto ha hecho que en alguna ocasión, Cutberto se haya juntado con malas compañías; cosa que le ha enseñado que hay que tener "amigos hasta en el infierno".

    Ya, en el colegio, tuvo que adaptarse a aquellos que eran más grandes que él pero en vez de usar su fuerza, él usaba su inteligencia y su labia cubana. Con lo que conseguía salirse por la tangente siempre que quería.

    Evitaba de forma audaz las palizas y robos de almuerzo, haciéndose amigo de todo el mundo; en este caso de los abusadores, y hasta al final sacaba buen partido de todo ello. El asunto no solo se quedaba ahí sino que también conseguía caerle bien a aquellos que eran robados pues de alguna manera conseguía que se les fuese devuelto lo usurpado a sus antiguos portadores.

    Si tuviésemos que elegir una frase para definir todo esto sería: “Es de esos que siempre caen de pie”.

    A los 10 años consiguieron que Cut y su hermana Kirenia, de 15 años, fuesen nacionalizados como españoles.

    Los dos hermanos, a su vez, ingresaron en el conservatorio de música, junto a un padre muy exigente y que siempre le recalcaba que dependía de ellos mismos sacar buenas notas y hacerlos sentir orgulloso. La presión se podía palpar con los dedos. En este momento empezó una dura batalla en la competencia de piano y guitarra para Cut y de piano y canto, para su hermana.

    Asique, si él no estaba en la calle realizando algún trapicheo, estaría en su habitación practicando escalas y notas musicales.

    Los deberes del colegio eran parte de ese estudio pues, para mantener una beca que recibía para por estudiar en el conservatorio, debía también aprobar sus estudios generales. Esa beca no solo lo mantenía a él sino también a su familia. El dinero, ayudaba a sus padres y a su hermana. Ella no había tenido tanta suerte porque la beca recibida era para niños menores de 12 años. Asique toda la responsabilidad recayó sobre el pequeño Cutberto.

    En el instituto estuvo siempre a medio camino entre dos mundos: 50% entre los malotes y 50% entre los empollones es decir, nunca fue el más malote pero tampoco el más estudioso de todos. Además, su padre siempre lo tenía en clases de música de piano y guitarra. Como buen músico cubano siempre le importó más que fuese músico a que llegase a ser universitario pero de todas formas la familia necesitaba ofrecer una imagen de inteligencia y progreso, a un sistema que a cualquier tropiezo podría expulsarlos del país.

    Más o menos, cuando ya llevaban en España 12 años (en 1992), las leyes de extranjería en el país empezaron a cambiar y unos años después concedieron a sus padres la nacionalidad pero eliminando la beca de ayuda a Cut. Esto hizo que, a pesar de la alegría de haber conseguido un sueño por el que habían luchado durante mucho tiempo, ahora empezarían nuevos problemas para la familia.

    En ese momento, a los 12, Cut conoció a su mejor amigo, Samuel o más bien llamado“El Samu”. Este era un chaval de familia autóctona pero un poco “asalvajado” y que se pasaba el 90% del tiempo en la calle.

    El Samu era buen amigo de sus amigos pero tenía una fuerte y desarrollada afición por la cleptomanía no pudiendo resistirse a llevarse todo aquello que le llamaba a sus bolsillos o a su posesión.

    Su casa parecía un gran almacén hasta que descubrieron una tienda, que se encontraba en un barrio de dudosa reputación, donde vendían y compraban todo tipo de artículos robados a cambio de dinero, y sin preguntar nada sobre el origen de las cosas.

    Fue ahí donde, robo tras robo, el asunto fue evolucionando hasta llegar a las motocicletas. Lo primero que se les pasó por la cabeza fue que para poder robar una motocicleta primero deberían saber sobre ella. Dicho y hecho, los dos amigos comenzaron a interesarse por la mecánica.

    Fue desde ese momento en el que Cutberto encontró su segundo amor y su primera vocación (ya que la música había estado ahí como su primer amor pero era más una obligación impuesta por su padre que una vocación).

    Cuanto más se interesaba por la composición, funcionamiento y morfología de las piezas que componían las motocicletas, más le apasionaba. Le encantaba el olor a gasolina, saber como poner o quitar una pieza en concreto y mirar las líneas que dibujaban los chasis. Las técnicas de martillado de las distintas chapas, soldado de piezas plásticas, restauración de engranajes… todo era poesía para esa mente audaz.

    Tal fue la pasión que surgió, que sabiendo tanto sobre tonalidades y ritmos (por su práctica con la música) consiguió unir los chasquidos de los motores a una escala de notas musicales propia, en la que los clasificaba por el golpeteo y el sonido, consiguiendo identificar problemas ocultos que hasta a los mecánicos profesionales les pasaban desapercibidos.

    Tenía, como todos los apasionados, sus motocicletas preferidas. Su corazón siempre ha sentido gran afinidad por las motos tipo chopper, que además, al ser de origen americano siempre estuvieron muy lejos de su alcance en un país como España y tan caras de traer por medio de la importación.

    Su curiosidad hizo que a la edad de 14 años se embarcase en construir pieza a pieza, su primera motocicleta. Esta aventura le llevaría varios años, llegando a encontrar la mayoría de las piezas en vertederos y contenedores, y llevándolas a la restauración por medio de ácidos y pulidos.

    El tiempo se apoderó de él, teniendo que compaginar sus estudios de música con la mecánica. Y dejando el instituto a un tercer lugar, en el que acudía pero aprobaría con la nota suficiente para pasar de curso y que al mismo tiempo no le afectase demasiado por el control de su padre, que cada vez era menos recio debido al tiempo que pasaba este en su trabajo.

    Fue entonces cuando llegaron al acuerdo su amigo y él. El Samu sería el que robase motocicletas y Cut el que las reparase o restaurase en secreto para cambiar las piezas y numeraciones de bastidor. Entonces El Samu las llevaría para su venta a la tienda. El cambio de manos los haría infalibles.

    Los siguientes años se apoderaron de ellos como la pólvora se quema con el fuego y cuando se quisieron dar cuenta, había pasado dos y ellos tenían 16.

    En su etapa de adolescentes, Cut y El Samu, habían vendido, robado y transformado alrededor de 15 motocicletas. La policía los seguía de cerca y ellos pensaron que eran más listos que nadie. Fue entonces cuando, en uno de sus robos, El Samu fue arrestado. En la declaración, su amistad con Cut, no reveló nada y les dijo que actuaba en solitario. Al no ser mayor de edad y gracias a las leyes españolas, solamente tuvo que cumplir un tiempo de trabajos comunitarios y una multa económica, la cual en parte le ayudaría Cut a pagar.

    También tras estos años de construcción, Cut acabó la moto que había sido montada con piezas restauradas y que sin duda era única en el mundo. Gracias a sus creencias cubanas la llamó como una conocida diosa cubana, Yemayá. Pero las leyes españolas de nuevo no eran (y lo siguen siendo a día de hoy) como en los EEUU, donde los vehículos no tienen porque ser homologados. En España todas las piezas que se usen en la construcción de un vehículo deben llevar una acreditación de fabricante por lo que esa moto era completamente ilegal tanto en su forma como en su uso por las calles. Sí que podía ser una buena pieza de colección por lo que decidieron sacarle una foto y publicarla como algo curioso en una famosa revista. Dicho y hecho, la motocicleta fue expuesta en la revista y tuvo una gran aceptación.

    Tal fue esa aceptación, que recibieron la invitación para exponerla en una exposición de mecánica de motocicletas.

    Aceptando la invitación acudieron y allí, un adinerado coleccionista, les ofreció una buena suma de dinero por ella. Ya que tenían que pagar la multa de El Samu y que no podrían usar la moto, accedieron tristemente a venderla.

    Se cerró aquí una etapa, dando lugar a otra. Dos años más tarde, con 18, Cut terminaría los estudios de música en el conservatorio, graduándose en la carrera de guitarra y piano. Con lo que su padre no volvería a influir en él.

    Estuvo buscando trabajo en varios lugares, orquestas y agrupaciones. Compaginó esta búsqueda mientras tocaba en algunos bares y plazas, pasando la gorra en terrazas.

    Se movió por varios lugares de España hasta que se asentó en Granada.

    Fue ese año, 1997, cuando conoció a Roberto Moreno “El Moreno”, otro guitarrista gitano en una de esas plazas en esa misma ciudad. Con el cual tuvo una química especial y el cual ya tenía su pequeña fama adquirida en la ciudad andaluza.

    Allí frecuentaban las plazas y se rodeaban de gente, tocando canciones y cantando. Luego pasaban la gorra pidiendo unas monedas pa los músicos. Sobretodo a los extranjeros que se encontraban por allí. Entre eso y otros conciertos en algunos bares, Cut se costeó parte de su vida en aquellos años. Eso y que su amigo gitano tenía buenos contactos con Marruecos, de donde les traían el mejor hachís que existía en varios cientos de kilómetros alrededor.

    Su tocata entonces era compaginada con la venta ambulante, desapercibida y discreta de algunos porrillos (como ellos decían) a la gente más conocida y de confianza.

    Así surgió un dueto de flamenco que formaban llamado “Los Morenos” (un juego de palabras creado a partir del conocido apellido del gitano y el color de piel de Cutberto).

    Los Morenos recorrieron todas las ciudades de Andalucía y gran parte de sus pueblos. Cuando actuaban en locales cerrados tenían un caché fijo y así se aseguraban pagar los gastos de desplazamientos y comida, y del mismo modo regresar con ganancias para el bolsillo.

    En uno de esos conciertos en los que tocaba, conoció a Diego de la Vega y Luna Valente, una pareja con la que se iba de fiesta siempre que podía y con la que entabló una amistad muy cercana.

    En ese tiempo Cut conoció a muchos grandes del flamenco en España. La familia Flores e incluso a Paco de Lucía, con el que tuvo el placer de tocar en eventos privados y de los que solamente unos pocos saben. En esos ambientes se movió durante 2 años más, hasta los 20. En los que le apareció una oportunidad de trabajo como músico arreglista en una compañía discográfica.

    Cut siempre ha mantenido buen contacto con su familia. Sus padres y su hermana estaban bien orgullosos de donde estaba su hijo y de todo lo que había conseguido. Su nuevo trabajo le dio la oportunidad de viajar a varios países. A veces a la empresa le salía más barato enviar a Cut a otros lugares para que pudiese desarrollar allí su trabajo, teniendo en cuenta que por aquella época, el internet casi ni existía; que traen a los artistas hasta España.

    Esto le dio la oportunidad de conocer varios lugares de Francia, Alemania o incluso más hacia el norte como Dinamarca o Noruega.

    Mientras él estaba fuera, su padre encontró un trabajo en una escuela de música en A Coruña y se mudaron a la nueva ciudad, que es donde ya vivieron hasta la actualidad.

    Su hermana, 5 años mayor que él, que también hizo las carrera musical pero en su caso fue piano y canto. Consiguió hacer las oposiciones para la enseñanza en el conservatorio superior de jazz de A Coruña y es allí donde trabaja.

    Su madre por otro lado, era maestra en Camagüey y se había de dedicado a sus hijos pequeños durante toda su vida pero decidió retomar parte de su antigua dedicación, dando clases particulares a niños de instituto. De esta manera parecía que en esos años la familia había conseguido elevar su vida a una línea más cómoda.

    Cut por su parte estuvo trabajando en el sector musical hasta los 25 años, cuando se dio cuenta de que echaba demasiado de menos su antigua vocación y a la que no le podía dedicar apenas tiempo por su trabajo en la discográfica.

    Había ahorrado gran cantidad de dinero con el trabajo y se le ocurrió abrir un garaje de reparación y montaje de motocicletas, a partir de un programa que vio en la TV. Estuvo investigando donde podría abrirlo y llegó a la conclusión de que, de la forma como quería llevarlo, el emplazamiento debería ser en algún lugar de los EEUU.

    Dicho y hecho. Encontró un buen lugar en Montebello (California) donde se conjuntaron un buen alquiler del local con un buen mercado. Allí había una gran comunidad de amantes de las motos y, una vez allí, también descubrió que era la cuna de Los Mongols, un conocido club de moteros de origen hispano.

    Al principio comenzó solo reparando y limpiando motos. La gente le llevaba sus motos y él les sacaba brillo. También reparaba pequeños arañazos y taponamientos de grasa.

    No tardó en ganarse a la gente del lugar y del mundo de las motos con su estilo y su labia cubana. Por otro lado, se puso a aprender inglés a medida que trataba con la gente de allí.

    Poco a poco fueron llevándole las motos para solucionar mayores problemas hasta que se convirtió en el lugar referente de reparaciones para motocicletas. Todos los moteros le llevaban su moto a él.

    Cuando tuvo la importancia y los clientes necesarios, Cut pagó un rótulo de neón con luces de colores y un buen dibujo rockero, llamando al lugar “El Cuchitril de Cut” en el que, además de reparar todas las motos que había en Montebello, las construía. Recordando su primera moto, la que había hecho en su infancia, y que no pudo usar por culpa de las leyes españolas.

    Sus motocicletas eran ciertamente únicas, con formas y detalles que a veces diseñaba él mismo. Eso lo hacía tan importante que la gente que deseaba tener una motocicleta única iba a comprarla al Cuchitril (que es como la gente lo llamaba).

    Los Mongols, una de las bandas de moteros más conocida de todo EEUU, comenzaron a tratar con Cut por medio de estas reparaciones y labores que hacía. Además ellos tenían orígenes hispanos, por lo que el racismo característico de muchas otras bandas, se excluía de esta relación. Es más, el ser cubano y español casi era un aliciente añadido.

    Comenzaron a invitarle a algunos eventos como invitado de honor y en cuanto quiso darse cuenta ya era una parte cercana de ellos. Llegando a pasear como uno más de la manada.

    Cut siempre había estado a medio camino entre los malotes y los empollones, lo que se podía traducir en que él pertenecía un poco a todos los mundos. Es un superviviente que se adapta. Los miedos de Cut siempre fueron no sentirse incluido. Eso, además de temerlo, lo cabrea. Pero al mismo tiempo, se sobre protege a si mismo ocultándose de la gente que no lo conoce bien. Ahora, en cuanto tiene buena afinidad con alguien, se suelta y descubre su velo.

    Las mejores virtudes de Cut quizás son su inteligencia sumado a su labia para ganarse a cualquiera. Para aquellos que creen en las energías, como él, se traduce en un gran magnetismo.

    Cuando llevaba ya un año en contacto con Los Mongols, le ofrecen entrar formalmente a formar parte de ellos. Acepta gustosamente teniendo en cuenta que los considera parte de su familia. Como siempre había estado rozando la legalidad, se ve inmerso, participando en algunos atracos a gasolineras para demostrar a la banda que le es leal. No por necesidad, ya que su negocio con el taller le iba bien.

    Tras varios de estos atracos, la banda se percata de que su punto fuerte no es ser un pistolero, sino organizar huidas y conducir, con lo cual comienza a realizar planificaciones para otras de estas acciones referidas.

    No tarda en colocarse en un puesto de cierta responsabilidad, como hacedor y organizador de varios atracos con mucho éxito. Todas esas acciones que la policía no se esperaba y que eran un poco locas, eran obra y organización de él.

    Después de ocho meses. Uno de los miembros de Los Mongols resulta ser un topo. Un policía infiltrado que destapa e inculpa a varios miembros. Entre ellos Cut por lo que es arrestado y puesto en prisión durante 1 año por pertenencia a una banda criminal y por orquestar las acciones para su banda.

    Al no poder ocuparse de su negocio, tiene que cerrarlo. En ese tiempo abren otros garajes de la competencia y pierde toda oportunidad de triunfo futuro en este campo.

    Cuando sale de la cárcel, se vuelve a España, en concreto A Coruña, que es donde vive su familia en ese momento. Con 27 años, conoce a su primera y última esposa, Yudaris con la cual tiene una relación de amor tan apasionada como corta y con la que tiene su primera hija, Rosa.

    En medio de este amor, y sin haber cumplido demasiado tiempo, 1 año después se cruza también con Indira, su segundo amor, con la cual tiene su segundo hijo, Julio. El romance dura poco o más bien hasta que sus mujeres se enteran de lo que ha hecho este cubano. Las dos mujeres son cubanas afincadas en la misma ciudad gallega.

    Aunque ellas no quieren que este se haga cargo de nada. Cut, se ofrece a mantener a los niños por separado, dando dinero para su manutención y visitándolos siempre que puede.

    Y así ha sido siempre porque a pesar de ser un pésimo amante, jamás deseará ser un mal padre.

    Se va un tiempo de vuelta a vivir con sus padres y visita a su hermana siempre que puede. Está 1 año buscando trabajo y estudiando de nuevo con su apreciada guitarra. Sus dedos necesitan volver a la práctica y a la habilidad asique se pone a ello, mientras acude a conciertos y jam sesions donde participa.

    También va eventualmente a Santiago de Compostela a ver a su viejo amigo “El Samu”, quien ha cambiado su vida por completo y ahora vende coches para la casa BMW.

    Cuando cumple los 30 encuentra un trabajo en una orquesta que viaja bastante, como guitarrista, y allí se embarca. Con esa orquesta trabaja durante dos años más y junto a esa compañía viaja por varias ciudades de España. Al estar metido de nuevo en el mundo de la música, vuelve a ver a viejos amigos y conocidos como Roberto Moreno, quien está ahora trabajando con algunos artistas de talla mundial y con quien revive viejos momentos gloriosos.

    En esta época mueve bastante en ambientes nocturnos, obligado en gran parte por su trabajo. Comienza a tener buenas relaciones con algunos miembros de su orquesta, entre ellos, con el tipo que toca el saxofón, Fernando Ramírez, que además de ser músico es filósofo y tiene ideas muy bien elaboradas sobre las energías y el cosmos.

    Fernando lee muchas cosas sobre el tercer ojo y los chakras, y le explica a Cut todas sus rayadas mentales, quien lo escucha con credulidad y atención, a la par que fuman hierva que cultiva el saxofonista.

    Entonces Cut empieza a leer sobre estas cosas y desarrolla una creencia muy fuerte sobre las energías, la santería cubana y el vudú haitiano, que también lo coge de cerca porque, según le cuenta su padre, también tiene genes que provienen de Haití.

    Desde este momento, el tema de las energías permanecerá en él para siempre del mismo modo que otra gente cree en Jesús.

    Después de trabajar en su orquesta durante dos años, a los 32 años, es contratado por un grupo de música algo conocido en Inglaterra, para tocar el bajo. Aunque él es guitarrista, el bajo se parece un poco en la teoría y las canciones que toca este grupo no exigen que él sea un virtuoso, asique para allá se marcha. El grupo viaja por varios sitios del país.

    Su piel negra, su magnetismo personal y un marcado acento español, gallego y el inglés “americanado” que había aprendido unos años atrás, lo hacían muy peculiar.

    El grupo tocaba un estilo de música underground y la estética, algo grunge, encajaba a la perfección. Fue así que consiguieron bastantes conciertos en distintos locales de Inglaterra.

    Dos años después, el grupo comienza a cambiar, con el abandono de algunos de sus miembros y ya no pueden pagar el sueldo de Cut, con lo que este decide volverse de nuevo a A Coruña.

    Llega con 34 años y vuelve a pasarse otros dos años allí. Toca la guitarra en la calle para pagarse el alquiler, y a veces lo contratan para tocar en algún concierto local. Viviendo, eso sí, en un piso compartido con un surfista y un actor. También había hecho bastante dinero en su anterior trabajo asique son dos años en los que no vive precisamente en la pobreza.

    A los 36 decide que quiere volver a los EEUU, y probar suerte por allí. Vuelve pero esta vez prueba en Los Angeles. Allí, por un alquiler muy bajo, consigue abrir un bar al que llama Hello Jack y que se hace bastante famoso entre rockeros y moteros de la zona. En él se hacen conciertos en los que también participa él mismo de vez en cuando.

    Comienza a tratar con gente que pertenece a una mafia, en la ciudad, durante 1 año. Las cosas están yendo bien pero no tardan en torcerse cuando uno de los miembros se chiva y acusa a Cut de blanquear dinero en el local. La policía lo investiga y descubre algunas irregularidades. Esta vez no lo arrestan pero consiguen cerrarle el sitio. Cut se siente perseguido por la mafia y ante la duda, y el miedo por su vida, vuelve a desaparecer, comprando un billete de avión a su ciudad gallega.

    Cut se pasa en A Coruña de nuevo 2 años más. Consigue un trabajo como profesor en una academia de música y vive tranquilamente. Tiene 39 años.

    En un momento de conexión consigo mismo piensa en que quiere conseguir un sueño que había estado en su mente tanto tiempo. Volver a encontrarse con Yemayá pero esta vez una que fuese de uso legal. Con unos ahorros que tenía se compró una gargoyle a la que llamó Yemayá.

    Ahora ha llegado a un punto en el que quiere volver a cambiar de trabajo. Echa mucho de menos la mecánica. Entonces piensa… ¿Qué pasaría si intento montar un negocio de nuevo con mis ahorros? Quizás el universo quiera que regente un local como dueño pero simplemente he elegido mal mi camino.

    Quizás pueda encontrar una ciudad donde consiga un local y volver a trabajar como mecánico. Donde pueda dedicarle el amor que necesitan los motores. Escucharlos y poder oler la gasolina.


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