Richard Barbosa..



  • Podría decir que hoy no seguiría vivo...

    Sexo: Masculino.

    Edad: 24 años.

    Misiones - Argentina.

    INFANCIA: Una crianza dura, donde la comida era una vez al día y dolor de panza parecía el mismo infierno. Fui a la escuela mas humilde y trabaje en el campo como toda costumbre familiar. Papa y Mama me decían que luche siempre por mis sueños y sin tener nada me daban todo. Siempre estuvieron presentes, no me puedo quejar.

    ADOLESCENCIA: Nos mudamos de ciudad gracias a que papa obtuvo un trabajo digno. En mi nuevo colegio me hacían bullying por ser de campo, era difícil conseguir amigos y era el centro de burla para los brabucones.
    Papa fue despedido y en casa volvía el hambre. Mama lloraba desconsolada mientras yo pensaba como hacer para no verlos sufrir. Ver que daban todo para tener una buena vida me dolía mas sabiendo que sus sueños se esfumaban. Moví y corrí sobre cielo y tierra, fui prisionero de mi propia desesperación.
    Los meses pasaban y la economía de casa se caía, ayudaba en las changas a papa pero así igual no nos alcanzaba.
    Termine la secundaria, empecé a estudiar y trabajar. Mi economía siempre colgaba de un hilo, la ideas cada vez eran mas escasas para no caer. Emprendí en todo lo que podía y me fui dando cuenta que era bueno en los negocios, en los negocios ilegales.

    ACTUALIDAD: Muchas veces nos vemos destrozado y sin ánimos, muchas veces queremos tirar la toalla sin saber las grande cosas que podemos lograr. Me caí muchas veces y siempre estuve al borde de la muerte. Mi cultura? es el trabajo, sin importar si es legal o no. Mi objetivo? es no caer.

    Mi apellido es simple como el pirata y quizás no tenga el mejor barco pero de lo que estoy seguro es que nunca me van a hundir por mas que la policía me busque por mis negocios ilegales.

    Soy el misterio en persona, los datos lloran por mi ausencia y yo disfruto mi privacidad.

    Todos saben mi apellido pero no mi nombre.
    Mi firma es el vacío que queda en tu cuenta bancaria.


Accede para responder