++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Mi nombre es Jacqueline Da silva, soy procedente de Brasil, tengo tez morena, el pelo rizado negro y ojos marrones oscuros, mido 1'70cm de altura y peso 60 kilos. Además tengo 30 años y mi vida nunca ha sido fácil, a pesar de ''mi corta edad'' he pasado por muchos baches en mi vida, mi padre se llama Joao y murió cuando yo era pequeña así que, mi madre Ana ha sido padre, madre y amiga para mí. Hace 4 años conocí a Leandro, el hombre del que me enamoré perdidamente y me casé al poco de conocernos, era un hombre apuesto, cariñoso y sencillo así que no fue nada difícil enamorarme de el y todo fluyó rápidamente ya que el tiempo pasaba volando cuando estaba con el. un año más tarde nuestro amor tuvo su fruto, me quedé embarazada con 26 años y di a luz de una preciosa niña, la llamamos María y era el momento más feliz de mi vida. Desgraciadamente las cosas empezaron a tornarse, Leandro llegaba a casa borracho día tras día y empezó a cambiar por completo su actitud, no sé si fue el no haber estado preparado para ser padre o qué pero empezó adoptar una actitud machista y violenta, no me daba explicaciones y habían días en los que no aparecía por casa, nunca me dijo nada pero mi intuición de mujer me decía de que estaba metido en alguna banda peligrosa por lo que le pregunté y su respuestas solo fueron golpes, a pesar de las palizas diarias nunca se lo dije a mi madre ya que la mataría de un disgusto, ella al igual que yo, pensábamos que Leandro era otro tipo de persona. Tres años más aguanté presa de las cadenas del miedo, tenía que tomar una decisión ya que la vida de mi pequeña y la mía corrían peligro, así que un día agarré mis cosas y ahorré el valor de ir a casa a de mi madre y contarle lo ocurrido, con tan solo llegar y verme las marcas por todo el cuerpo lo entendió y me apoyó en la decisión de desaparecer, quedamos en que haríamos creer a Leandro que me llevaría a mi niña lejos de aquí para protegerla, la realidad es que mi madre se encargaría de mi hija por un tiempo y la cuidaría como me cuidó a mi. Mientras, yo volaré a Los Santos en busca de un trabajo y una vida estable para poder traer a mi niña y vivir una vida tranquila. No sé que me depara la vida, ni siquiera si Leandro va a seguir con su vida o va a peinar cada rincón hasta encontrarme, solo quiero conseguir dinero a toda costa para poder ayudar a mi madre y a mi hija y si dios quiere, traérmelas a vivir aquí algún día.. tengo miedo, no lo voy a negar pero el coraje de tener y ser madre es lo que han echo que decida cambiar mi vida.