Aiden Leach



  • Mi nombre es Aiden Leach. Tengo 24 años y nací en Los Santos. Físicamente mido alrededor de 1.85m, soy de contextura atlética, tengo el pelo castaño corto y ojos verdes.

    Crecí en un entorno bastante estricto. Mi padre, Thomas Leach, es un Ranger retirado. En mi casa siempre hubo un ambiente de disciplina y respeto. Él es un hombre de pocas palabras, pero me enseñó con el ejemplo lo que significa el deber. Por otro lado, mi madre, Maria, es profesora en la Universidad de Los Santos.

    Fue justamente por la influencia de mi madre que decidí no dejar de lado la educación formal. Me gradué en Justicia Penal y Criminología. La carrera me dio una base tremenda sobre cómo funciona el sistema, el análisis de escenas, el perfilado criminal y la investigación de casos complejos. Sin embargo, apenas me recibí, me di cuenta de que estar sentado analizando expedientes en una oficina todo el dia, todos los dias, no era para mí, yo necesitaba estar en la calle un poco también.

    Ese choque de realidad me desmotivó bastante. Pasé el último par de años saltando entre trabajos temporales que no me llevaban a ninguna parte: fui guardia de seguridad en turnos de madrugada, trabajé en un depósito repartiendo mercancía y estuve un tiempo en un taller. Eran muchísimas horas, el sueldo apenas me alcanzaba para mantenerme y, sobre todo, sentía que me estaba estancando. Sabía que estaba desperdiciando mi potencial, mi estado físico y mi título en cosas que no me llenaban.

    Con el tiempo, el sentido del deber de mi padre me empezó a hacer ruido en la cabeza. Vi durante años cómo su trabajo realmente importaba en la calle, y yo quería hacer algo significativo con mi vida. Así fue como puse mi objetivo definitivo en el FIB.

    Además, no estoy dando este gran paso solo. Mi mejor amigo de toda la vida, Luis, es hijo del excompañero de patrulla de mi padre. Prácticamente crecimos en la misma casa, nos metimos en los mismos problemas y ahora tomamos esta misma decisión. Estuvimos entrenando juntos todos estos meses, preparándonos al máximo tanto para el filtro físico como para el teórico.

    Ahora mismo estamos los dos listos para ingresar a la academia del FIB. Dejé atrás los trabajos sin futuro y las dudas; enfoqué toda mi vida en esto. Es el momento de empezar mi verdadera carrera y demostrar todo lo que tengo para aportar.


Accede para responder