Lucia Davis



  • Lucia Davis había nacido en Los Santos el 4 de junio de 1996, fue fruto de una relación que su padre mantenía en secreto con una de las sirvientas de allí, que era de Sevilla, Andalucía. La madre acabó mudándose a Los Santos por amor, un amor el cual acabó destruyéndola. El padre de Lucia era ese hombre, un hombre de negocios que viajaba y acabó enamorándose de Cristina, la madre de Lucia. Le ofreció una gran vida en Los Santos, pero como era de esperar, los padres de este, le hicieron casarse con una mujer de Los Santos con una familia bastante prodigiosa. Sus padres intentaron mantener una relación en silencio, ya que ambos estaban enamorados el uno del otro y el padre de Lucia al enterarse estaba dispuesto a hacerse cargo de la niña y escaparse junto a Cristina, la cual trabajaba para la casa en la cual vivía el padre junto a su mujer. Ellos sabían que lo que iban a hacer era arriesgado y por eso decidieron esperar el momento adecuado para ello, con lo cual mientras tanto se haría cargo de ellas en silencio. Lucia Davis a los 4 años acabó mudándose a Sevilla, España con su madre porque la mujer de su padre se había enterado de todo y lo amenazó, él aunque estuviese enamorado de la madre de ella sabía que no podía manchar la reputación de sus padres y que jamás le perdonarían algo así, ya que su mujer le obligó a quedarse con ella, quien finalmente se había quedado embarazada y echó a Lucia y su madre a la calle pero lo que la mujer no sabía es que el hombre le había dado su apellido a Lucia, quien no dudo en hacerlo por la niña y por el amor que sentía por la madre pero que lastimosamente tuvo que dejar ir.
    Al llegar a Sevilla pudieron sobrevivir con el trabajo que consiguió su madre gracias a su tía y así pudo al menos ayudarlas y también gracias a ello Lucia pudo ir a la escuela, donde allí conoció gente que, a pesar de no ser de allí, la hicieron sentir cómoda. Aunque el cambio de aires para ella fue bastante grande pudo acostumbrarse fácilmente ya que era una niña y para ella reunirse con su tía era algo que le hacía bastante ilusión ya que era la única familia que le quedaba, junto a su madre.
    En el jardín de infancia conoció a sus amigos que le acompañarían gran parte de su vida, había hecho bastante buena relación con ellos ya que pertenecían a su barrio y era algo común que se hiciesen fiestas entre todos e hiciesen comida típica de allí. A Lucia le encantaban esas fiestas porque era de los pocos momentos de su vida que había visto sonreír y pasárselo bien a su madre y eso le hacía una niña feliz, también era porque todos sus amigos estaban allí y se juntaban para jugar y hacer alguna que otra gamberrada.
    En el instituto era una de las chicas que mejores notas sacaba. Tenía un grupo de amigos que eran básicamente la gente con la que convivía desde pequeña en su barrio y ella era bastante diferente a algunos de ellos, ya que algunos siempre estaban metidos en peleas e incluso tuvieron que dejar el colegio para ponerse pronto a trabajar en el campo. El duro golpe para Lucia fue cuando perdió a su madre al poco tiempo de cumplir los 15 y se quedó a vivir con su tía quien no tuvo nunca hijas y solo se tenían la una a la otra, así que tuvo que ponerse a trabajar a la vez que mantenía los estudios porque la vida no era fácil en aquellos barrios y no eran una familia con mucho dinero, tenían el suficiente para vivir y mantener los estudios de Lucia. Acompañaba a su tía a casas de gente rica para limpiar y así poder ayudarla con los gastos. Su tía estaba muy orgullosa de lo trabajadora que era, ya que sabía que mantener los estudios y trabajar y ella sabía que era algo que no era fácil, puesto que cuando ella tenía la edad de Lucia tuvo que dejar los estudios a medias junto a su hermana Cristina y ponerse a trabajar para poder ayudar a sus padres con los gastos. Lucia siempre se había caractizado por una persona leal y que ayuda a muerte a su gente. La muerte de su madre la hizo madurar mucho más de lo que ella pensaba, la inocencia en la que vivía se había perdido y tuvo que saber defenderse ella sola y aprender a hacer cosas que jamás le hubiera gustado aprender, pero así es como sus amigos conseguían sobrevivir y se había metido en el mundo de las drogas y la delincuencia sin siquiera verlo, pero no iba a dejar a los suyos y tampoco a su tía, la única familia que tenía. Había conseguido meterse en ese mundo cuando un día pilló a uno de sus mejores amigos, Jorge, trapicheando con un señor un poco bastante más mayor que él volviendo del instituto. Le preguntó y él le contó que había conocido a un hombre que le daba droga para venderla y así se ganaba un dinero extra, ya que era uno de esos que tuvo que dejar la escuela y ponerse a trabajar con su padre en el campo y aunque fuese el negocio de la familia no era uno el cual daba mucho dinero y sin ni siquiera verlo, acabó encontrando una forma extra de ganar dinero a las espaldas de todo el mundo. Lucia ese día estuvo dándole bastantes vueltas a lo que le había contado su amigo y le había dado la posibilidad de hablar con el hombre que le proporcionaba las sustancias para que así ella también se sacara un dinero extra, ya que sabía por la situación en la que pasaba y muy a su pesar aceptó. Un día quedó con Jorge y aparecieron varios amigos suyos más como eran Kevin, Carola, César y Javier, los cuales también estaban en el negocio. Fue una gran sorpresa para Lucia porque jamás se esperaría que tantos amigos suyos estuvieran metidos en ello, algunos por necesidad y otros por obligación, ya que consumían y habían dejado dinero a deber. Lucia desconocía totalmente ese mundo, pero solo pensaba en darle una mejor vida a su tía y no pensó en las consecuencias que podría llegar a tener, así que la llevaron a que conociese a Jorge Fernando, un hombre alto y moreno, mas joven de lo que Lucia lo había imaginado y lo que ella no sabía que ese hombre sería quien marcaría en su vida un antes y un después. Su tía no sabía nada sobre ello, pero gracias a sus amigos y al hombre pudo conseguir una manera más fácil de conseguir dinero y por qué no decirlo, Lucia era bastante buena en ello. Empezó pasando droga fuera del barrio y también a robar sin que las personas se dieran cuenta cuando llegaba del colegio o estaba con sus amigos dando una vuelta.
    Pasaron los años y todo seguía igual solo que las cosas ya habían crecido, seguía trabajando para Jorge Fernando que con los años había expandido su negocio y se había acabado convirtiendo en narcotraficante por las grandes cantidades de droga que manejaba y por la mucha gente que trabajaba para él. Con el tiempo se había convertido en una figura paterna para ella porque la cuidaba como a ninguno de los otros chicos, eso no quería decir que a los demás no, pero especialmente a Lucia la cuidaba como si fuera su hija, la cual perdió cuando esta tenía 12 años en un accidente y ella le recordaba a su hija, y eso en parte le hacía sentir protegida pero también sabía que no debía defraudarle pasase lo que pasase y debía estar a la altura y más cuando los robos pequeños se convirtieron en robos a tiendas y casas, era algo que a ella le imponía más pero sabía que podría estar a la altura, Jorge Fernando confiaba mucho en ella y eso le creo a ella misma una seguridad en sí misma que hizo que pocas veces la pillaran haciendo algo ilegal, para los ojos de los demás Lucia era una niña buena que sacaba muy buenas notas y ayudaba por encima de todo a su tía. El cambio de operaciones a Lucia en el fondo le divertía y le encantaba la adrenalina que sentía al escuchar las sirenas detrás del vehículo en el que ella estaba de copiloto y Jorge u otros de sus amigos conducía o cuando tenían que salir corriendo de los barrios ajenos porque la policía los veía de lejos entregar alguna que otra bolsa. Tuvo suerte y las pocas veces que habían pillado a Lucia o alguno de sus amigos en alguno de los trabajos, Jorge Fernando había sabido sacarlos sin problema de comisaria y así la tía de Lucia seguía sin saber realmente a que se dedicaba por las tardes y alguna que otra noche. Cuando Lucia cumplió los 18 y acabó los estudios con bastantes buenas notas, tuvo la oportunidad de ir a Los Santos con una beca para estudiar en una de las universidades de allí y poder alejarse de todo el ambiente que había vivido hasta ahora y poder dejarlo todo atrás y empezar desde cero, pero también era una excusa para conocer a su verdadero padre. A su tía no le agradaba que se tuviese que ir, pero la comprendía ya que siempre había estado en contra de las mentiras que su madre le contaba, pero jamás se metió en ello. Lucia no era tonta y sabía que sabía en el fondo que ella no nació en Sevilla como el resto porque no tenía el acento tan marcado como los demás y el color de piel era algo mas pálido que el de la mayoría de allí y aunque se pareciese muchísimo a su madre, tenía las raíces de su padre, un estadunidense con un tono de piel bastante claro, así que desde que tuvo uso de conciencia le preguntaba a su madre sobre sus verdaderas raíces y lo que ella recibía eran medias verdades ya que su madre quería ocultarle parte de la historia, historia la cual la hizo sufrir tanto y eso es algo que Lucia lo había notado durante años en la cara de tristeza y la pena con la que había vivido su madre hasta el día de su muerte, ya que jamás volvió a rehacer su vida y eso que Lucia y su tía habían intentado siempre animarla a salir a las fiestas del barrio pero cuando empezaba a conocer a un hombre acababa encerrándose más en sí misma y todo eso ella lo había ido notando aquellos años y habló con su tía, la cual poco antes de cumplir la mayoría de edad le contó toda la verdad a Lucia ya que creía que era lo justo.
    Le dolía tener que dejar a su familia atrás pero sabía que tenía que empezar desde cero y que si seguía en el camino por el que estaba iba a acabar mal, ya que perdió varios amigos por el camino que no pudieron con la presión y gracias a Jorge Fernando, quien le presentó a Francisco el cual era su hermano y vivía en la gran ciudad llamada Los Santos, Lucia pudo viajar y tener un techo donde vivir hasta que se pudiese valer por ella misma, ya que quería dejar de ser una carga para él.
    Los años que llevaba ya viviendo en Los Santos le habían ayudado a acomodarse y poder independizarse, vivía ella sola y estaba consiguiendo sacarse la carrera de magistero pero todavía seguía recibiendo dinero de Jorge Fernando, muy a su pesar pero le tenía un cariño especial porque fue quien mas le ayudó cuando le necesitaba y quien seguía haciéndolo a día de hoy, hasta también ayudaba a su tía para que no tuviese que trabajar pero ella creía que era Lucia quien le mandaba el dinero. Aunque aún con la ayuda de los dos hermanos no había podido encontrar a su padre y es algo que no dejaría pasar, no descansaría hasta que los encontrase.
    Apariencia física del personaje: Lucia Davis es una persona de una estatura media donde ronda los 1,65cm, con un tono de piel morena, pero mas tirando a pálida donde se pueden distinguir en sus mejillas una sonrojez rojiza. El color de los ojos es un color azul cielo, con una larga melena rubia, al igual que las cejas. Tiene unas pestañas llamativas y unos labios gruesos con un color rojizo por naturaleza. Su peso rondaría entre los 60 y 65 kilos.
    Estado psicológico actualmente: Gracias al haber dejado atrás toda la delincuencia, Lucia se encuentra en un estado psicológico bastante estable, es decir, ahora es una mujer con 24 años centrada en su carrera y sus amigos, bastante amigable y sociable. El dolor de haber perdido a su madre no se le curaría nunca y jamás superaría su perdida, pero la hacía mas fuerte para la vida que estaba viviendo prácticamente sola, sin su familia a su lado. Algunos días se le hacían mas difíciles que otros por no estar con los suyos pero sabía que hizo bien alejándose de todo y arreglando todo lo que hizo mal en el pasado, para poder estar en paz y con sus ideas claras.


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