Beasts of the East - [MC] - [1%] - [GRAPESEED]



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 11 de junio de 2025 - Olor a suelo urbano

    Cinco años después de pisar por primera vez el asfalto de esta ciudad, hemos aprendido que no todo se resuelve con motores y puños. Hay veces que la carretera exige algo más… algo más pesado, más delicado y más peligroso. Hoy lo tenemos claro: si hemos subido de nivel, el calibre también sube.

    Los lazos en el norte ya no se cuestionan. Están forjados, afianzados, probados en sangre y en pactos. Pero el juego ha cambiado, y nos ha obligado a mirar hacia el sur. No porque queramos, sino porque lo exige la posición que ahora ocupamos.

    Establecer alianzas no es traicionar raíces. Es protegerlas. Por eso, cada trato que abrimos en el sur se hace con cabeza, con condiciones claras y con la mirada fija en lo que somos. No vamos a ser quienes alimenten guerras que se vuelvan contra nuestra tierra.

    Nos mantenemos firmes, ampliando la manada, fortaleciendo nuestros valores. Lo que antes parecía lejano o ajeno, hoy es parte del mapa que dominamos. Seguimos en nuestra línea, pero ahora con la visión más amplia y el gatillo más templado.

    Hemos llegado lejos. Y a esta altura, el equilibrio entre respeto y poder es lo que mantiene el rugido constante.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 16 de junio de 2025 - Verlo Crecer

    Ya son 5 años en la ciudad sin dejar de avanzar. Desde el primer día hemos estado ahí, viendo cómo esto crecía bajo nuestros pies.

    Hoy no es un día de historias. Hoy es un día de dejar que hablen las imágenes, de recordar lo que hemos vivido en tan poco pero tan intenso camino. Furgonetas interceptadas como zorros, barcos abordados como tiburones… así hemos llegado hasta aquí. Así hemos vencido a las adversidades. Dejamos por aquí unas cuantas imágenes de estos últimos días, dios santo, en que nos hemos convertido:


    Intercepción de doble furgoneta en tráficos avanzados

    Fase final de la toma de mercado negro

    Tras una conversación tensa pero sincera con nuestros hermanos más cercanos, hemos decidido dar un paso más en nuestra identidad. Dejamos atrás el color de siempre en nuestros faros para dar paso al morado, el color de la uva, el color de Grapeseed. Porque así como el vino nace de la tierra que pisamos, así también nosotros alumbramos las noches más oscuras de nuestro pueblo con el color de lo que somos. A partir de ahora, cuando veáis brillar el morado en la carretera, sabed que están llegando las Bestias.



    Lo más grande de todo es leer en las cartas de nuevos prospectos: “Se oye hablar de vosotros hasta en la ciudad.” Ese es el triunfo. Ese es el camino. La preocupación de muchos no hace más que demostrarnos que vamos en la dirección correcta. Aun así, nosotros no buscamos ser los reyes… simplemente somos Grapeseed. Ese es nuestro territorio, así lo viviremos, así lo defenderemos.


    A veces vecinos del sur vienen a escuchar nuestras historias, a contarnos las suyas, a disfrutar de la paz de Grapeseed al lado de las Bestias

    Comenzamos pequeños, pero sabemos que podemos crecer sin dejar atrás lo que somos. Porque en las Bestias todo importa, el más nuevo vale tanto como el más veterano. Al cachorro se le enseña, no se le deja atrás. Ese es el estilo de los nuestros. Ese es el camino de Grapeseed.


    Al cachorro se le enseña, no se le deja atrás.

    Así que… motero solitario… ¿dudas de lo que contamos? Pásate cuando quieras. Tú sabes dónde estamos.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 23 de junio de 2025: A veces hay que dar un paso atrás, para dar dos hacia delante.

    Escribo estas líneas desde un lugar que muchos denominan terrible, aquí dentro, todo huele a óxido, sudor y desesperación.

    Cada cigarro que me dejan encender es una victoria. Y cada mirada que cruzo es una amenaza muda. El cigarro entre los dedos se consume más lento que el tiempo aquí dentro, y no dejo de pensar en aquel madero con placa que creyó estar haciendo justicia.

    Y mientras el reloj enmudece y el hierro se oxida en las rejas, Las Bestias allá fuera no se detienen. No importa que alguno de nosotros esté momentáneamente ausente. La manada no pierde el rumbo porque uno esté en pausa. Al contrario. Se afilan más los colmillos, se aprietan más los puños, se alzan más los rugidos.


    Dicen que cuando uno toca fondo es cuando más claro ve el cielo. Y desde este pozo, veo nítidamente hacia dónde vamos. La ciudad entera lo sabe, aunque algunos fingen no notarlo: estamos cabalgando junto a los más grandes. Pisamos el mismo asfalto, nos enfrentamos a los mismos retos, y respondemos con el pecho descubierto y las ruedas calientes.

    Puede que por un momento hayan intentado ralentizarnos. Poner piedras en el camino. Pero las Bestias no se detienen. Y lo que se avecina no es una remontada. Es una avalancha.

    Pronto volveré a la carretera. Con más gasolina en la sangre. Con más fuego en la mirada.
    Y con más motivos para demostrarle a todos que en Grapeseed no nacen moteros…

    …nacen leyendas.

    A veces la vida te sienta en el banquillo para que observes bien el juego. A veces te lanza al barro para que entiendas de qué estás hecho. Y no siempre es derrota. No siempre es caída. A veces es tan solo una pausa… una de esas que uno necesita para coger aire, mirar el horizonte, y medir bien el salto.

    Porque volar sin rumbo no sirve de nada. Pero cuando sabes hacia dónde vas, hasta el viento te empuja.
    Así estamos ahora. Preparando el rugido. Ajustando las botas. Afinando la mirada.

    No estamos retrocediendo.
    Estamos tomando impulso.

    Porque a veces hay que dar un paso atrás para dar dos hacia adelante.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 4 de Julio 2025 - Cada vez más cerca

    Seguimos rodando.
    Firmes, constantes, con la mirada al frente.
    Las piezas encajan, los lazos se refuerzan, el nombre crece.

    Las Bestias no se detienen.
    Cada movimiento suma, cada ruta nos posiciona.
    Lo que viene es grande, y lo sabemos.

    Porque cada vez estamos más cerca.



  • Cuaderno de bitácora

    Fecha: 12 de julio de 2025 - Intermediarios

    Hace ya tiempo que rodamos por el norte con la tranquilidad del que conoce su terreno. Las Bestias no buscan el foco, pero tampoco lo esquivan. Esta semana, entre rutas y conversaciones, nos dimos cuenta de que algo ha cambiado.

    Death Nation vino a hablarnos. No con órdenes, ni con exigencias. Con respeto. Querían saber si estábamos al tanto de lo que se mueve por el norte: lo bueno, lo nuevo, y lo que empieza a oler mal.

    Les respondimos como se responde entre moteros: con claridad, con datos y con firmeza. Nos han visto, nos tienen en cuenta, y eso dice mucho de cómo hemos crecido.

    Después, casi por casualidad, nos reencontramos con unos viejos socios. Nos vieron nacer, y ahora nos vieron firmes, con otra actitud.

    No hubo frialdad, pero sí tensión. Era evidente que ya no éramos los mismos. Pero hablando volvimos a encontrar esa línea común que se había quedado dormida. No fuimos a abrir heridas, fuimos a abrir caminos.

    Y eso es lo curioso: sin buscarlo, nos hemos convertido en punto medio. Entre los nuevos que llegan desbocados, y los viejos que mantienen el orden. Entre la sangre caliente y la mente fría. No estamos aquí para mirar desde arriba, ni para lamer botas. Estamos para observar, mover ficha cuando toca, y mantener el equilibrio que este norte necesita.


    No es un título que pedimos, pero es uno que honra:
    Intermediarios.



  • Cuaderno de bitácora

    Fecha: 16 de julio de 2025 - Perdona, pero... ¿Nos conocemos?

    Me alegra ver cómo cada semana tengo que buscar una hoja nueva, porque la anterior se me queda corta. Lo que antes eran días largos y tranquilos, ahora se convierten en anécdotas que no caben en un solo párrafo.

    Esta semana ha sido un desfile de caras nuevas. No sé de dónde sale tanta gente. Parece que abres una puerta en la ciudad y te cae encima una avalancha de nombres, acentos, colores y chaquetas. Justamente con unas chaquetas tuvimos un pequeño encontronazo. Se hacían llamar los Mayans. Mismo corte, distintos parches. Malentendido fácil. Pero por suerte, se resolvió como se debe.

    Después de eso, se repitió la escena. Distintos grupos, todos con la misma actitud: hablar, conocer, tantear. Nosotros igual. A veces con desconfianza, otras con curiosidad. Pero en todos los casos, con respeto.

    Quizás estamos en esa etapa en la que el club deja de ser solo un grupo de moteros para convertirse en una institución. Un nombre con eco.

    Y mientras nosotros rodamos por caminos de tierra, otros lo hacen por calles de asfalto caliente, con la vida al cuello y el nombre del barrio pintado en la pared. No juzgamos, pero nos gusta el norte. Hay silencio entre los árboles. Hay espacio para pensar. Y, sobre todo, hay menos probabilidades de que un tiro te despierte a las cinco de la mañana.

    El Diamond también hizo ruido. Varios de los nuestros ya probaron suerte. Uno casi pierde la moto y el otro volvió con más dinero del que trajo. Cosas del azar. Prefiero no tentar a la suerte, ya bastante la tentamos cada vez que giramos la llave en nuestras respectivas motos.

    Mientras tanto, seguimos levantando algo invisible, pero firme. Una frontera que separa la paz que da el Norte a las Bestias de todo lo demás, intentando asentar al máximo la manada, mantenerla junta y haciéndose compañía los unos con los otros.

    Por suerte, nuestro contacto ha vuelto a sonar. Ahora nos tiene más en cuenta. Confía más. Encargos nuevos, algunos bastante oscuros, otros hasta divertidos.

    Hay quien se relaja con una barbacoa, y hay quien lo hace rodeado de fuego, cadáveres y oxígeno limitado.
    Cada loco con su tema...

    ...y nosotros, con el nuestro.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 3 de septiembre de 2025 - "De vuelta a caza"

    Hemos vuelto de vacaciones. Muchas de las Bestias han descansado en sus casas, en sus hogares, con sus familias. Durante este verano, han acontecido algunas cosas que ya son cotidianas para las Bestias del Este. Dejamos por aquí unas cuantas imágenes de algunos de los muchachos que se vieron merodeando por su tierra, Grapeseed. Javi, al mando, con Viktor todavía en paradero desconocido. Aún no sabemos si desaparecido. Ni siquiera sabemos si vivo.


    - Imagen del 1 de Agosto, 2025: Las bestias siguen rugiendo y creciendo.-



    - Imagen del 15 de Agosto, 2025: Las bestias deciden tomarse una semana de vacaciones, en la foto observamos a Jack y dos miembros hablando sobre el futuro de las Bestias. -




    Imagen del 22 de Agosto, 2025: Mientras unos descansan, otros trabajan... Jack y Wayne trabajando y cosechando nuestros productos mientras otras Bestias descansan.



    - Imagen del 31 de Agosto, 2025: Javi vuelve con el dedo en el gatillo... Durante sus vacaciones, llegó a sus oídos que algunas bestias no hicieron bien su trabajo y Javi llego a volver a imponer el respeto. -


    Lo más importante y que acontece: durante las vacaciones lo que nadie supo es que Javi no descansó. Lo que realmente estuvo haciendo fue vigilar un furgón blindado de una de las empresas más prestigiosas de la ciudad, noche tras noche, estudiando sus rutas y sus tiempos.

    Al volver, notificó de esto al resto de las Bestias. Se reunieron y planearon el asalto. No hubo coches bloqueando el paso, ni humo. Fue pura carretera. Las Bestias esperaron en fila india al borde de la 68, a oscuras. Cuando el furgón apareció, rugieron los motores, encendieron los faros morados y salieron como una jauría. Lo acorralaron en plena recta, dos delante, tres detrás. Uno de los nuestros saltó del asiento trasero de su moto directo a la puerta del furgón, la abrió a patadas mientras el resto mantenía al conductor quieto con el ruido de los motores y el brillo de los caños. Sacaron las bolsas de dinero al suelo, las amarraron a las motos y salieron disparados.

    No hubo tiempo ni para que el furgón frenara del todo. Cuando llegó la policía, sólo encontró las marcas de las ruedas sobre el asfalto y un olor a gasolina en el aire.

    Las Bestias ya estaban en Grapeseed, con las alforjas llenas y las caras manchadas de polvo, riéndose como demonios bajo la luna.


    ¿Creíais que era el final?
    Estáís apaña'os.
    Nosotros también merecemos vacaciones, cojones.
    No somos oficinistas, pero hasta los huesos curtidos piden descanso...
    y ahora que lo hemos tenido, volvemos con hambre.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 11 de septiembre de 2025 - "Winter is coming"

    En Sandy Shores ya se nota que la gente anda ocupada, algunos trabajando en el norte, otros bajando al sur. Menos gente en la calle, menos ocio, menos ruido.

    En Grapeseed pasa lo mismo: los agricultores están centrados en sus labores de fin de temporada, preparando los campos antes de que llegue el invierno. Eso hace que el ambiente se sienta más calmado, menos ocio, menos ruido.

    Aun así, las buenas amistades no cambian. Siempre encontramos un hueco para vernos con los mejores vecinos, charlar sobre lo que pasa en el condado y compartir un rato entre motos.

    También aparecen caras nuevas. Gente que llega con ganas de aprender qué es el norte y cómo se vive aquí. Nosotros les enseñamos, a nuestra manera.

    Pero no todo es tan tranquilo. Javi ha empezado a perder la paciencia con la ausencia de Viktor. Demasiado tiempo sin noticias. Acabó llenando el condado de carteles con su cara, a ver si alguien sabía algo.

    - Lo curioso es que cada persona tiene su propia historia: uno dice que lo vio en el puerto, otro que está metido en líos en el sur, otro que organiza apuestas de peleas de gallos en Sandy Shores. Incluso hay quien jura que lo tiene la poli encerrado. Cada versión es distinta y ninguna parece cierta. -

    Por ahora seguimos esperando. Pero algo ronda en la cabeza de Javi… y cuando ese muchacho empieza a maquinar, la calma de las Bestias no suele durar mucho.



  • Cuaderno de Bitácora.

    Fecha: 23 de Septiembre de 2025 - Cuando seas padre, comerás huevos.

    Hoy el norte volvió a moverse. Nuevos vecinos comienzan a asentarse, y como siempre, las Bestias no tardaron en acercarse. No es cortesía, es costumbre: explicarles las normas, enseñarles la filosofía del norte y dejarles claro que aquí se vive de otra manera.

    Mientras lo hacen, recuerdan cuando eran ellos los novatos. Cuando llegaban a las mesas de los veteranos con respeto, aprendiendo de cada palabra y de cada mirada.


    Y para el que no recuerde aquella también maravillosa historia, que haga memoria... ((Click aquí))

    Ahora ellos son los que ocupan ese lugar, con orgullo y honor. No por ellos, sino por el norte. Y sienten gratitud por cómo fueron acogidos en su día por los clubes grandes, por las enseñanzas que recibieron y que hoy están obligados a transmitir.

    Desde que Viktor desapareció, Javi lleva las riendas. Mantiene vivo el espíritu que Viktor soñó para el club y para el condado. Pero algo ronda en su cabeza. Tras semanas de estudio y silencio, Javi encontró el próximo golpe tras el éxito con aquel furgón, ahora ansiaba algo más grande. Reunió a las Bestias, habló claro, y todos quedaron listos.

    La historia ya está escrita.
    Solo tenemos que contarla.



  • Cuaderno de Bitácora

    Fecha: 25 de Septiembre de 2025 - El único dueño del Norte, es el Norte.

    La noticia le llegó a Javi por la voz de un vecino, uno de esos viejos que lo ha visto todo y que sabe cuándo algo no cuadra. — “Hay unos chavales nuevos en Blaine, con el parche de Grapeseed cosido en la espalda” — le dijo, mientras escupía en la tierra reseca. Javi se quedó quieto, sin gesticular, solo apretando la mandíbula.

    No necesitó más detalles. Esa misma tarde mandó el aviso: Démosles la bienvenida.

    No fue en ningún bar ni en ninguna casa. Eligieron un pequeño porche elevado de madera que había en medio de la nada, construido para no pisar arena ni levantar polvo. Era un sitio neutral, sin banderas ni muros que recordaran a nadie de quién era el lugar. Al caer el sol, Javi llegó primero, escoltado por los suyos. El calor del día aún se sentía en las tablas, y los peldaños crujieron con cada pisada. El sonido metálico de las cadenas colgando de sus cinturones acompañaba el momento, marcando un compás tenso, casi ceremonial.

    Los nuevos moteros ya estaban allí, de pie sobre el entablado, a su espera. Sus parches de Grapeseed parecían demasiado nuevos, demasiado limpios. Javi subió el último escalón, se plantó delante de ellos y habló con voz firme.

    Bonito parche — dijo, con esa calma que hace que cada palabra pese—. ¿Sabéis lo que significa llevar eso?

    Uno de los nuevos le sostuvo la mirada.
    Somos moteros, somos del Norte, y llevamos este parche con orgullo, porque así lo queremos, no necesitamos el permiso de nadie.

    Javi se giró, anduvo hacia el centro del corro, y tomando aire, enunció:

    Aquí no hay permisos, no hay dueños, el Norte no es así, pero el Norte no regala nada, es al Norte a quien debéis demostrar que podéis llevar ese parche. Ese parche se gana con sudor, con tiempo, con respeto, no ante mí, no ante otro club; como nos tocó hacer a nosotros; sino ante el Norte, ante su comunidad, sus vecinos, sus clubes, sus comercios, sus caminos, asfaltados y de tierra o barro. Si no te lo ganas, si no sabes llevarlo, si no respetas al Norte, te lo quitas. Así de simple.

    El silencio fue brutal. Nadie se movió. Y pese a que muchos tendrían algo que decir, nadie cedió. Javi no gritó, no amenazó. Solo dejó la frase caer como una piedra en un pozo. Luego se dio media vuelta y bajó del porche, seguido de los suyos. No hizo falta decir más.

    En cuestión de horas, gente del norte comentaba lo sucedido. Los vecinos se acercaban, algunos preocupados, otros curiosos, preguntando por qué había habido un enfrentamiento con otro club.

    Javi fue claro, mirando al cielo, y recordando el rostro de quien todos los seguidores de las Bestias imaginaréis dijo:


    El Norte no es de nadie. Y, a la vez, es de todos. Nadie es más que nadie aquí. No somos jueces ni dictadores, solo cuidamos de este lugar como lo haría cualquier otro club. Queremos paz, no guerra. Pero paz de verdad, no paz en la que uno solo se lleve el pastel entero.


    Esa misma noche, con los huevos bien cargados, las Bestias salieron en patrulla con los vecinos, controlando los caminos de tierra, lugar frecuentado en las noches por atracadores y bandas que asaltan a los granjeros que vagan por ellos. Echaron a unos sureños que venían a buscar problemas y esa noche el condado volvió a dormir en calma.

    Era curioso, como si alguien lo hubiera planeado, comenzaron a aparecer nuevos clubes de moteros, tanto en el norte como en el sur. Justo después de que el gobierno anunciara ayudas y subvenciones para los “clubes más auténticos”. Javi, ya descansando del largo día, pensó de nuevo en ello, una vez más, se rio para sí mismo:

    Vaya casualidad —murmuró, encendiendo un cigarro—. Caray… no existen tales putas casualidades.

    Esa noche, sentado en el porche de un viejo almacén de Grapeseed, se quedó mirando el humo que subía lento. Y, disfrutando de ese cigarro como si fuera el último, pensando en Viktor, en Vaki, y en todos aquellos que desprendieron el sudor por darle vida al Norte aún cuando los clubes de moteros iban desapareciendo tiempo atrás. En aquellos clubes que los vieron crecer y que tanto le enseñaron, de lo bueno y de lo malo.

    Llevó su cigarro encendido a la boca, sorbió una fuerte calada de este y ,tras ello, lanzó la colilla a la lejanía con una toba. Aún con el humo en sus pulmones, se levantaba quejoso, y decía de nuevo mientras se carcajeaba sarcásticamente:

    — No existen tales putas casualidades.



  • EL DIAMOND HIZO RUIDO , NO?



  • puedes seguir haciendo post's javi , t doy permiso


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