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Keira Coleman, hija de un matrimonio de militares siempre creció con unos ideales claros que sus padres se encargaron de animar y apoyar en todo momento. Desde que era bien pequeña, criada en una escuela militar aprendió los valores del compañerismo, el respeto y la educación. Su vida se había basado en no ver a su padre y a su madre en contadas ocasiones. La dureza en su educación siempre fue la clave para el futuro de Coleman.
Después de terminar sus estudios y viendo que su vida se veía apagada y atrapada en un bucle de trabajos sin sentido, decidió opositar para el cuerpo de policía donde fue aceptada.
Allí empezaron tanto sus soluciones como sus problemas; por un lado conoció a por el entonces Sargento Parker y al Oficial II Menendez. Dos hombres y un destino, vaya da para película de domingo.
Su proceso de academia fue satisfactorio, se notaba que estaba hecha para ello aunque si tenia algo que destacar es que la conducción no era su punto fuerte, un puente de luces es testigo de ello.
Por un lado estaba Parker y por el otro lado Menendez, aunque parecían cortados por el mismo patrón no podían ser mas diferentes entre ellos; lo que mantenían a la joven en un estado de no saber que elegir o hacia donde tirar. No faltaron los comentarios de que quizás tenia cierto enchufe gracias a la …amistad que mantenía con el sargento lo que provocó que Keira fuera alejándose del mismo y por resultado acercarse mas a Menendez, donde descubrió mas que a un simple capullo; como tenía acostumbrado a ver.
Todo empezó en una excursión a la montaña y al acercamiento que ambos tenían. Aun así nunca dejaban de ser “Coleman y Menendez” o en su defecto la cadete graciosa y el oficial capullo.
Pero por mucho que ambos estaban unidos Parker no dejaba de estar demasiado metido ente la relación de ambos. Lo que provocó en mas de una ocasión que la pareja discutiera. Menendez tenia un pasado comprometedor que tuvo el valor de compartir con K; en uno de esos sucesos Coleman acabó confiando en Parker cometiendo así uno de los mayores problemas que podían suceder. Conllevo en una discusión y una pelea a tres bandas donde K acabó sintiéndose como un premio para ambos hombres. Y si hay algo que no le gusta a la castaña es sentirse un objeto.
No paso demasiado tiempo en el que coincidió con el malestar entre ambos cuando un suceso acabó con la comisaria y el Capitán tuvo que marcharse; fieles a él, el resto de integrantes del cuerpo decidió marcharse con él y depositaron su placa frente al escritorio del que iba a ser el nuevo capitán que nunca conocieron.
En ese momento Mendendez y Coleman ya estaban pasando por uno de sus peores momentos y como no, Parker estaba metido hasta el fondo entre ambos.
¿Resultado? Keira se marchó al lugar donde se crió junto a sus padres en un intento de darle de nuevo una seriedad y estabilidad a su vida; lejos de Menendez y Parker y de todo aquello que le recordaba a su época en la ciudad.
La mujer se marchó sin avisar, simplemente un día se esfumo.
Años después Keira volvió a tomar control de su vida y volvió a una nueva ciudad.
Los primeros días fueron un completo ajetreo donde buscaba un trabajo medio decente y un vehículo que pudiera moverla del punto A al punto B.
Todo parecía marchar bien hasta que acabó en una mini-persecución con una patrulla y …ahí estaba. Como siempre, información y...¿quién tenia que bajar de la patrulla? Exacto, el oficial Capullo Menendez .
Para variar tuvieron su larga conversación pero como dicen siempre donde fuego hubo cenizas quedan y para variar acabaron volviendo juntos.
Menendez siendo su oficial Capullo y ella…¿repartiendo paquetes? Como todos sabemos que eso no es lo suyo… ya esta entrenando para opositar en la siguiente tanda por mucho que se había negado a aceptarlo y retomar esa vida vertiginosa.
Y entró, logró volver a el lugar donde pertenecía con toda su alma, su amado cuerpo de policía. Las pruebas no fueron demasiado duras y el examen lo aprobó con nota extra. Demostró ser la mejor cadete de toda la academia aunque al final…la medalla se la dieran a otro; ella siempre pensó que eso estaba trucado.
El tiempo pasó y fue demostrando su valía como detective al punto de ser chantajeada de nuevo por el que era su pareja, Menendez, en entrar a la división antipandillas (AGU). Se fue haciendo un juego entre las diferentes bandas sacando información de una y otra hasta escribir grandes informes de ellas. Durante su estancia en la AGU, Coleman fue acusada de corrupta infinidad de veces, puesto que la relación que mantenía con mas de una pandilla y mas de un pandillero era intima; pero así era su forma de proceder…de ganarse a la gente, de tomar información.
Ascendió a oficial II con mucho esfuerzo; en su estancia también enseñó al que iba a ser su pupilo, Mulder.
Mulder y Coleman iban juntos a todos lados, era su compañero y por el habría jurado dar la vida en repetidas ocasiones; por suerte sabía que también iba en sentido contrario puesto que Mulder había sido uno de los mas preocupados cuando en medio de un tiroteo Keira acabó gravemente herida.
Por desgracia si había algo que ambos compartían eran los accidentes de trafico, al nivel de que Coleman bautizo a su unidad con el nombre de “Charlie Tango” pero como no era oro todo lo que brillaba los problemas que tenían que ver con Menendez eran terribles hasta el punto de llegar a ser peligroso.
De la nada apareció una chica que consiguió despertar algo en ese duro corazón de nuevo; Allie Novak. Un nuevo dolor de cabeza para ella; se esforzaba en protegerla y ella solo se metía en mas problemas.
De hecho había pensado que todo había sido un juego para Allie, pues en el momento en el que empezó a ceder y salir con ella, Allie desaparecía y no le mostraba el mínimo interés…por otro lado Menendez le hacia la vida imposible dentro del cuerpo. Por todo ello y más, acabo alejándose de eso que tanto amaba…su trabajo.
Sobretodo en el momento en el que la rubia, oposito para el cuerpo del sheriff. En ese momento iba a estar bajo su mano...y esperaba protegerla de todo, todo lo posible durante todo el maximo tiempo. Coleman llegó a pensar que quizás podría haber alguna oportunidad entre ellas... pero ella fue solo un mero tramite para conseguir su objetivo.
En una búsqueda de recursos una noche, conoció a una banda de moteros…se llevo a uno por delante pero no sabia que eso iba a hacer que su vida de nuevo cambiará de forma brusca. Treze apareció en su vida, haciéndola estremecer con su historia y voz…pero lo mas importante se sentía segura allí.
Coleman era consciente de que su vida estaba siendo arrastrada hacia un bando demasiado ilegal…y con mucho dolor en el corazón decidió retirarse del cuerpo una vez más y marcharse de esa ciudad. No podía soportar caer en un mal sitio, simplemente no podía.
Los Santos le daba otra oportunidad, mucho descanso y aislarse de todo conocido la llevo a reencontrarse de nuevo con su verdadero ser. Su sargento de hierro, su fuerza imparable; Nada podía pararla para seguir su meta, iba a ser algo…algo grande en el cuerpo de policía y esta vez nadie, absolutamente nadie podría pararla. Se había redimido, lo había dejado todo de lado y ahora solo importaba su carrera, su vida dentro del cuerpo.
Las pruebas iban a ser mas duras, los años habían pasado..a sus veintiocho años tenia mas claro que nunca que su meta era alcanzar su rango; nada iba a pararla, nada.
Se vio envuelta en mucho ajetreo el tiempo posterior; academia, oficial, ascensos y así hasta llegar a su meta. Su sitio, su poder de mando. Ahora…solo tenia que mantenerse fuerte a sus ideales y sobretodo que nadie más volviera a acercarse a su duro corazón.