Carlos Viñeda



  • Carlos Viñeda creció en un barrio humilde de Los Santos, donde el ruido de los autos y las sirenas eran parte del día a día. Hijo de un mecánico y una cocinera, aprendió desde pequeño que en la vida nadie te regala nada.

    Mientras otros niños jugaban en la calle, él pasaba las tardes en el taller de su padre, observando cómo arreglaba motores con manos llenas de grasa y paciencia infinita. Ahí nació su amor por los autos. A los 12 años ya sabía encender un coche sin llave, pero nunca se metió en problemas. Su madre siempre le dijo que trabajara duro y mantuviera la cabeza baja.


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