++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Nombre Ron Lynch
Edad 32 años
Lugar de Nacimiento Madison, Wisconsin
Nacionalidad Estadounidense
Altura 1.80 metros
Color de ojos Claros, un tono entre verde y azul.
Color de cabello Negro, corto y rizado siempre lo lleva corto, con algo de barba recortada.
Complexión Musculosa y atlética.
Características distintivas Una cicatriz visible en su rodilla derecha, producto de un accidente sufrido durante una misión en Afganistán, que lo obligó a retirarse de la Fuerza Aérea.
Es una persona reservada y calculadora, que prefiere la acción a las palabras. Mantiene la calma bajo presión, es capaz de tomar decisiones rápidas. Tiene una gran capacidad de análisis y es muy detallista. Aunque no se muestra muy emocional, es leal y protector con su familia y amigos.
Laura Lynch Nacida en Estados Unidos, de ascendencia irlandesa, trabaja como enfermera en un hospital de Madison. Es una mujer cálida y protectora, que siempre ha apoyado a Ron en sus sueños y objetivos en la vida.
James Lynch Nacio en Estados Unidos, siendo descendiente de afroamericanos. Fue ingeniero mecánico en una fábrica de aviones de Boeing, lo que hizo que Ron creciera rodeado de material relacionado con la aeronáutica. Es un hombre con principios sólidos y exigente, pero siempre dándole una mano a su hijo Ron.
Ron creció en Madison, una ciudad tranquila en el estado de Wisconsin, junto a sus padres. Como hijo único, fue el centro de atención en la familia y, a pesar de que sus padres trabajaban mucho, siempre intentaron brindarle todo lo que necesitaba. Desde pequeño, Ron mostró una fascinación por el vuelo, un interés que su padre, ingeniero mecánico, cultivó. Recuerda cómo su padre lo llevaba a museos de aviación y a exhibiciones de aviones y helicópteros de la Air Force, donde aprendió los principios básicos de la mecánica y la ingeniería.
Desde pequeño, Ron fue un niño activo y curioso. En la escuela primaria, pasaba horas leyendo sobre los avances de la aeronáutica y empresas como Boeing y Airbus, mientras que en la secundaria, comenzó a probar sus habilidades construyendo modelos a escala de aviones y helicópteros. En ese entonces, su amor por los deportes también comenzó a florecer, destacándose en hockey sobre hielo, donde desarrolló su espíritu competitivo y su capacidad para trabajar en equipo. Pero siempre volvía a la aviación, mirando videos, investigando y soñando con poder volar algún día.
Sus años de infancia y adolescencia fueron marcados por este equilibrio entre su pasión por la aeronáutica y su amor por los deportes. Pasaba horas entrenando hockey en invierno, en verano, se enfocaba en sus proyectos de aviación.
Al llegar a la secundaria, estaba seguro de dónde quería llegar, pero aún en proceso de descubrir su lugar en el mundo. Sabía que su futuro estaría en el aire, pero también disfrutaba mucho de la adrenalina que le brindaban los deportes. Se unió al equipo de hockey sobre hielo, destacándose no solo por su habilidad en el campo, sino por su capacidad de liderazgo. La disciplina y el trabajo en equipo que aprendió en el fútbol lo ayudaron a organizar su vida fuera de los deportes, dirigiendo sus esfuerzos académicos hacia su verdadero sueño: la ingeniería aeronáutica.
En la escuela secundaria, además de ser un líder en los deportes, estuvo interesado en el club de ciencias, al cual se unió e invirtió su tiempo construyendo e investigando sobre modelos de helicópteros. Durante este tiempo, también descubrió su afición por el boxeo, un deporte que le permitió mejorar su resistencia física y desarrollar una mayor disciplina mental.
Después de graduarse con honores de la secundaria, Ron decidió seguir su pasión por la aeronáutica y se matriculó en la Universidad de Wisconsin-Madison. A lo largo de su tiempo en la universidad, no solo se dedicó a los estudios, sino que también continuó practicando boxeo como una forma de mantenerse en forma, además de usarlo como una válvula de escape para la presión académica.
Después de completar su grado en ingeniería aeronáutica, Ron Lynch ingresó a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos con el firme deseo de convertirse en piloto. Comenzó con el Officer Training School (OTS) gracias a su formación previa. Estuvo en el OTS realizando una formación intensiva de 12 semanas, fue un período de adaptación a la vida militar, con muchas exigencias tanto físicas como psicológicas.
Una vez completado el OTS, fue asignado a la Pilot Training School, realizando un curso de aproximadamente un año que incluía el entrenamiento básico en aviación. Inicialmente voló aviones más pequeños, como el T-6 Texan II, para aprender las bases del vuelo. Le enseñaron maniobras fundamentales, como vuelo en formación, acercamientos y aterrizajes y maniobras de emergencia.
Tras completar la fase inicial de formación, fue seleccionado para la formación de helicópteros, específicamente para pilotar el Black Hawk. Su formación con el Black Hawk fue diferente a la de los aviones tradicionales. En esta fase, Ron pasó una gran parte de su tiempo en el simulador y volando en helicópteros bajo condiciones controladas para aprender a operar, realizar vuelos nocturnos, y entender el comportamiento del helicóptero en diferentes tipos de terreno. También aprendió tácticas de vuelo en zonas de combate, técnicas de evacuación médica y misiones de rescate en situaciones de riesgo elevado. Una vez completado el entrenamiento básico y avanzado, Ron fue asignado al 57th Rescue Squadron, donde comenzó a volar misiones en un HH-60 Pave Hawk.
En una operación en la región montañosa de Kunar, Ron fue parte de un equipo de rescate de combate en apoyo a un escuadrón de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos que había quedado atrapado en un emboscado en un valle remoto. La misión tenía como objetivo recuperar a los soldados heridos y extraer al equipo de operaciones especiales que había estado bajo fuego enemigo durante varias horas. El 57th RQS fue llamado para proporcionar apoyo aéreo y realizar la extracción. La operación fue exitosa, y se pudo realizar un aterrizaje en un pequeño espacio para recoger al equipo atrapado, mientras mantenía la calma bajo fuego enemigo. A pesar de las ráfagas de fuego por parte de los talibanes en la zona, la misión fue completada de manera precisa y se logró evacuar a las tropas en el tiempo estipulado.
Durante el final de su despliegue, mientras realizaba una misión de evacuación táctica en una zona peligrosa del norte de Afganistán, sufrió un accidente durante un aterrizaje de emergencia. El helicóptero HH-60 Pave Hawk en el que volaba tuvo que realizar una maniobra evasiva tras recibir fuego cercano de los talibanes. En el proceso, el aterrizaje fue brusco, sufrió una lesión en la rodilla derecha al momento de hacer contacto con el suelo, ya que el terreno estaba inestable y se produjo una torsión en su pierna durante la maniobra. Aunque logró completar la misión con éxito y evacuar a las tropas heridas, la lesión en la rodilla le obligó a recibir atención médica y cirugía para cruzar un esguince en el ligamento cruzado anterior en una de las bases principales en Afganistán. Debido a la gravedad de esta herida y no poder volver al servicio activo, se retiró y entró en la reserva de la Air Force.
Después de su retiro de la Air Force debido a la lesión en su rodilla y haberse recuperado, decidió hacer una transición hacia una nueva etapa de su vida. Con su experiencia como piloto militar y su formación avanzada, encontró una nueva oportunidad en el FIB. Fue reclutado debido a su especialización en misiones aéreas tácticas, lo que le permitió unirse a la Tactical Helicopter Unit del CIRG.
Fue asignado a Washington D.C., donde comenzó su carrera como piloto táctico. Su rol consistía en proporcionar apoyo aéreo para operaciones especiales, rescates y misiones de alto riesgo, además de operar helicópteros en entornos urbanos en colaboración con el equipo del Special Weapons and Tactics y el Hostage Rescue Team. Las misiones en la capital de los Estados Unidos eran muy variadas, desde misiones de transporte para los equipos de asalto hasta operaciones de vigilancia aérea y rescates en situaciones de emergencia.
Sin embargo, su estancia en la oficina de Washington D.C. no duró demasiado tiempo. Fue trasladado a Los Santos Field Office. Se le asignó como responsable de las operaciones de la Surveillance & Aviation Section dentro del estado. Sin embargo, su tiempo en San Andreas estuvo marcado por un pequeño accidente durante una operación de despliegue en la isla de Cayo Perico, cuando, durante el aterrizaje de emergencia, sufrió una segunda lesión en la misma rodilla que había afectado en su tiempo en la Fuerza Aérea. Esta lesión le impidió continuar con sus actividades operativas y, después de una evaluación médica, se decidió que debía retirarse definitivamente del servicio activo debido a las complicaciones que le generaba.
La agencia no cubrió la recuperación de esta nueva herida causada durante el cumplimiento de sus labores, por lo que tuvo que vender su motocicleta y gran parte de sus objetos personales. Mantiene una situación económica estable pero baja. Tras su retiro del FIB y curarse completamente de su lesión, decidió permanecer en Los Santos, donde ahora vive.