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NOMBRE COMPLETO: Nathan_Broks
EDAD: 20
LUGAR DE NACIMIENTO: colombia
NACIONALIDAD: estadounidense
SEXO: Hombre
PADRES: Padre: Samuel Broks, estadounidense, ingeniero aeronáutico originario de Seattle. Trabajó durante años en la industria aeroespacial, desarrollando tecnología para cohetes experimentales. Hombre reservado y disciplinado, se trasladó a Colombia en una misión de cooperación tecnológica, donde conoció a Isabel.
Madre: Isabel Ramírez, artista plástica nacida en Medellín, Colombia. Conocida por sus murales que mezclan folclore colombiano con crítica social, ha expuesto en varias ciudades de América Latina. Es cálida, soñadora y con una fuerte conexión a sus raíces.
APARIENCIA FÍSICA: estatura de 1.80 cm, ojos claros, pelo corto, acuerpado, de piel medio morena, atletico
PERSONALIDAD: Tranquilo, observador y paciente Tiene buen sentido del humor, pero solo con gente de confianza Le cuesta confiar en los demás al principio Es terco cuando cree tener razón Muy leal con sus amigos y familia
INFANCIA: Nathan Broks nació en Medellín, Colombia, hijo del ingeniero aeroespacial estadounidense Samuel Broks y de la artista plástica Isabel Ramírez. Desde pequeño creció en un hogar lleno de contrastes: la lógica y disciplina de su padre chocaban con la sensibilidad artística de su madre. Esta mezcla forjó en Nathan un carácter analítico, pero también empático.
Su infancia estuvo marcada por la inseguridad de los años noventa en Medellín. Aunque vivía en un barrio relativamente tranquilo, fue testigo de injusticias desde muy joven. A los 10 años, vio cómo un amigo del colegio era reclutado por una pandilla. Ese hecho dejó una huella profunda en él y sembró en su mente la idea de que algún día trabajaría para cambiar esa realidad.
JUVENTUD: Durante su adolescencia, Nathan se enfocó en los estudios y en mantenerse alejado de los problemas. Era disciplinado, algo solitario, y con un fuerte sentido de justicia. Practicaba artes marciales y leía libros de criminología mientras sus compañeros veían series o jugaban videojuegos.
A los 17 años ingresó a la Escuela de Cadetes General Santander, en Bogotá. Allí destacó por su compromiso, inteligencia táctica y habilidades físicas. Rápidamente se ganó el respeto de sus superiores, pero también algunas envidias por ser “el raro” con apellido extranjero y pasado artístico.
Durante esta etapa, sufrió un golpe emocional: su madre falleció en un accidente de tránsito. Ese evento lo marcó profundamente, volviendo su vocación aún más fuerte: quería proteger, servir y honrar a su madre haciendo de Colombia un lugar más seguro.
ACTUALIDAD: Nathan Broks creció y se formó con valores fuertes, pero nunca quiso seguir los pasos de su padre ingeniero ni ser artista como su madre. Tras terminar el bachillerato, trabajó en varios oficios: fue ayudante de ferretería, repartidor de domicilios y vendedor informal de tecnología usada.
A los 22 años consiguió trabajo como técnico en mantenimiento de cámaras de seguridad para una empresa pequeña en Medellín. No era glamuroso, pero le gustaba moverse por la ciudad, conocer a la gente y resolver problemas. Aprendió a reparar, instalar, programar y también a escuchar. En cada casa, en cada negocio, había una historia distinta.
Con el tiempo, logró independizarse y crear su propio emprendimiento: “Visión Segura”, una microempresa de instalación de cámaras y alarmas caseras. Con esfuerzo, juntó lo necesario para alquilar un local pequeño, imprimir volantes, y poco a poco se ganó la confianza de la comunidad.
Nathan vive en un apartamento modesto en Bello, junto a su pareja y su hija de 5 años, a la que lleva al jardín cada mañana antes de salir a instalar cámaras. Los fines de semana los dedica a su familia y a ver partidos de fútbol con sus amigos del barrio.
No tiene lujos, pero tampoco le faltan abrazos sinceros. No busca fama ni aplausos. Solo vivir tranquilo, trabajar con honestidad y darle a su hija la infancia segura que él no siempre tuvo.
EDUCACIÓN: Nathan terminó el bachillerato en un colegio público de Medellín. Siempre fue un estudiante responsable, aunque no sobresalía en notas. Lo suyo no era lo académico tradicional, sino lo práctico: arreglaba ventiladores dañados, configuraba celulares, y ayudaba a los profesores con problemas de sonido o proyección.
Después del colegio, no tuvo recursos para entrar a una universidad, pero no se quedó quieto. Se inscribió en el SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje), donde completó una técnica en mantenimiento e instalación de sistemas electrónicos de seguridad. Allí encontró su vocación: trabajar con las manos, usar la lógica, y brindar soluciones útiles a diario.
Además, ha hecho varios cursos cortos de forma virtual sobre redes eléctricas, cámaras IP y pequeños sistemas domóticos. No tiene títulos universitarios, pero tiene algo que vale más en muchos barrios: experiencia, palabra, y manos que saben trabajar.
**OTROS:**Fútbol: hincha del Atlético Nacional, ve todos los partidos con su combo Música: le gusta el rap colombiano (como Alcolirykoz) y la salsa clásica Cine: fan de películas de acción ochenteras, especialmente Duro de matar Pasatiempos: arreglar aparatos dañados, hacer asados en el barrio, jugar dominó Lectura: no lee mucho, pero tiene un libro favorito: El olvido que seremos