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Mi nombre es Sergi Medina, cuando tenía 3 años vivía fuera de la ciudad, pero por motivos de trabajo de mi padre Saul Medina nos fuimos a vivir al barrio de Vespucci Canals.
A raíz de esto, mi estilo de vida cambió por completo, ya que mi padre ganaba bastante dinero y gracias a dios no me faltaba de nada y tenía todos los caprichos que quise. Al principio, como no conocía a nadie me divertía saliendo a la espalda de mi casa a un bonito puente.
Este es el maravilloso puente donde yo me pasaba horas viendo como llevaba agua el río, el sonido de la corriente me calmaba y me hacía desconectar de las cosas al igual por otra parte también tenía momentos traviesos de tirarle cosas a la gente que pasaba con sus pequeños botes de río por aquí y salir corriendo para que no me pillaran.
Conforme fui creciendo e iba pasando el tiempo en la ciudad, conocí a varios amigos en el barrio con los cuales estábamos debatiendo nuestras metas de futuro y que queríamos llegar a ser de mayores.
En mi adolescencia no me gustaba estudiar, no iba al colegio, pero eso mis padres no lo sabían porque se tiraban todo el día trabajando prácticamente, asique yo aprovechaba para salir bastante tiempo a la calle con mi moto, me tiraba tardes enteras cambiándole piezas.
Me empecé a juntar con muchos amigos a diario y como estábamos aburridos se nos empezaron a ocurrir malas ideas como quemar cosas, tirarle piedras a los coches... y posteriormente cogimos el vicio de empezar a fumar marihuana en el parque y todas las noches hacíamos botellón allí.
En la mañana de un bonito día, decidí levantarme temprano para darme una vuelta con mi moto tranquilamente, a la que de pronto me llama al teléfono un número que yo desconocía totalmente el cuál decidí coger por curiosidad para ver quien era.
La llamada era del centro médico de los Santos, donde habían llevado a mis padres por tener un accidente de tráfico en coche y era el lugar más cercano donde los podían atender, entonces cogí corriendo mi moto, me fui directamente al hospital.
Una vez allí hablando con una enfermera me comentaba que se encontraban muy mal que tenía que esperar en recepción hasta que ella me dijera más noticias sobre el caso, allí estuve sentado horas y horas esperando a que alguien me dijera como estaban mis padres hasta que el día siguiente habiendo hecho noche allí en recepción me comunicaron que mis padres habían fallecido y a mi se me partió el alma en mil pedazos.
Me pasaba todos los días llorando en la casa, sin salir a ningún sitio, perdí el contacto de todo el mundo ya no quería saber nada de nadie, estaba muy mal por la pérdida de mis padres.
Fueron pasando los días y poco a poco me iba encontrando algo mejor, estaba empezando a asimilar que estoy solo en la vida, que mis padres ya no volverían más y que ahora soy yo el que debe de hacer algo para que ellos pudieran estar orgullosos de mí, de mi trayectoria de vida entonces decidí empezar a moverme y buscar algún trabajo.
Conforme fueron pasando los días, una tarde en el garaje de mi casa arreglando la moto se me ocurrió una idea, como me gustaba mucho la mecánica y ya había trabajado en ello anteriormente, pensé en un tiempo poder llegar a tener mi propio taller mecánico y abrir mi propia empresa ya que con el dinero que yo tenía ahorrado más la parte que me dejaron mis padres creía que era suficiente para poder hacerlo, entonces me puse a buscar talleres por la ciudad, pero ninguno se encontraba disponible para poder comprarlo.
Días después me entero que una empresa cerró por quiebra, se habían quedado sin dinero por su mala gestión con las pagos de la empresa y me acerqué por allí a ver como era el taller, porque ese taller no lo había visto nunca.
Una vez que entré al taller, porque por fuera no me había llamado mucho la atención, vi todo lo que tenía y lo precioso que era y decidí invertir bastante dinero en este taller para poder llegar a ser el mejor taller de toda la ciudad ya que yo no me conformaba con que fuera un simple taller y así fui empezando a ser lo que soy ahora un gran empresario con total dedicación a él día tras día, mucha constancia y esfuerzo.