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James Carruso
James Carruso nació en Estados Unidos hace 21 años. Desde muy pequeño creció con la idea de la justicia y con la ilusión de convertirse algún día en agente de policía. Sin embargo, su vida no fue fácil y tuvo que abrirse camino en un entorno complicado.
A la edad de dieciocho años llegó a Torre Davis, una ciudad marcada por el crimen y la inseguridad, donde supo desde el inicio que las oportunidades serían escasas. Para sostenerse, comenzó a trabajar como basurero, oficio que le permitió conocer la ciudad y a su gente desde las calles más humildes.
Tiempo después, encontró un puesto en una pescadería, donde aprendió el valor del trabajo constante y el esfuerzo físico. Fue en ese lugar donde comenzó a hacer amistades que lo acompañarían en diferentes etapas de su vida. Más adelante, entró a laborar en una empresa de limpieza, y junto a algunos de sus compañeros dio el salto a un taller mecánico, donde trabajaron codo a codo para salir adelante.
Sin embargo, con el paso del tiempo las empresas en las que participó fueron cerrando o quedando inactivas. James decidió tomar unas vacaciones para aclarar su mente, pero al regresar se encontró con la realidad: ya no tenía empleo. Fue entonces cuando recordó aquel sueño de infancia que siempre lo motivó: convertirse en agente de la ley.
Decidido a no rendirse, comenzó a buscar oportunidades en el ámbito de la seguridad privada. Gracias a su disciplina, respeto y ambición, logró incorporarse en el área de Recursos Humanos de una empresa de seguridad, donde actualmente aprueba y gestiona personal. Aunque valora su puesto, James sabe que su meta es mayor: aspira a opositar y convertirse en un sheriff oficial, para servir a Torre Davis y proteger a sus habitantes del crimen que lo rodea día a día.
Hoy, James Carruso es un joven que mantiene sus valores intactos: disciplina, orden y respeto. Está convencido de que cada experiencia vivida fue parte de su preparación, y que muy pronto dará el paso definitivo hacia su verdadero propósito: ser un agente de justicia.