Miguel Pazos



  • Miguel Pazos

    Edad: 26 años
    Lugar de nacimiento: A coruña, Galicia, España el 12/06/2000
    Profesión: Empresario funerario / Piloto aficionado

    Biografía:

    Miguel Pazos nació en España | Santiago de Compostela, una tranquila ciudad gallega rodeada de historia y naturaleza, pero sus padres María y Pedro se mudaron a Estados Unidos en Chicago nada más él nacer, así que e dieron la nacionalidad Estado Unidense sin problema, allí sus padres se ganaron la vida trabajando en la funeraria de su abuelo, donde Miguel ayudaría durante unos años más tarde apoyando al negocio familiar y aprendiendo de él, su madre en los ratos libres le enseñaba a tocar el piano casi todos los días. Desde muy pequeño mostró una marcada curiosidad por los coches clásicos antiguos y los objetos de antigüedad. No era raro verlo desmontando juguetes, electrodomésticos y cualquier aparato que cayera en sus manos, solo por el placer de entender cómo funcionaban, con eso en mente no le costo nada sacarse el título de Técnico mecatrónico.

    Creció en una familia humilde pero unida, donde el esfuerzo y la perseverancia eran valores fundamentales. A los 16 años finalizó la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y pronto decidió orientar sus estudios hacia algo práctico y técnico, por lo que se matriculó en varias carreras para conseguir los títulos necesarios para trabajar de director funerario, estas carreras serian: la carrera de técnico en Tanatopraxia, Licenciatura en Ciencias Forenses y Curso de Embalsamador certificado. Durante esos años desarrolló un gran Conocimiento e interés por sus estudios, destacando como un alumno aplicado y con mucha iniciativa.

    Un punto de inflexión en su vida fue su primo mayor, Iván, quien trabajaba como piloto comercial. En uno de sus veranos, cuando Miguel tenía apenas 17 años, Iván lo llevó a una pequeña pista de aviación en la provincia de León y le permitió sentarse en la cabina de una avioneta. A partir de ese momento, nació en Miguel una segunda pasión: volar.

    Iván murió cuando Miguel tenía 18 años ya que al parecer andaba metido en trapicheos con un grupo criminal que la policía dictaminó que se trataba de una Mafia y les ayudaba a pasar mercancía dentro del país, pero tras una redada de la policía Iván murió por los disparos de la policía, Miguel esa noche siguió a Iván y vio como lo acribillaban, al salir en su ayuda un disparo le dio en la pierna haciendo que ahora a la hora de caminar le haga falta la ayuda de un bastón si no toma analgésicos. Iván no iba armado pero lo acribillaron igual, a los agentes que le dispararon se les mando a juicio pero quedaron inmunes de cualquier delito ya que se dictamino que Iván era igual de peligros que los de la Mafia.

    Poco después algunos adolescentes del barrio donde Miguel vivía se enteró de que su primo hacia contrabando y agarraron a Miguel una noche mientras paseaba de camino a casa para pagar con él los pecados de su primo, tatuándole así toda la cara con tinta china para que la gente pensase de primeras que Miguel era peligroso, después de ese día Miguel acostumbró a llevar una máscara para ocultar su rostro y los que le habían tatuado la cara se metían con él cada día, hasta que un mes mas tarde la Mafia con la que su primo Iván trabajaba supo lo que le hicieron y ayudaron a Miguel, se lo llevaron una temporada con ellos y le enseñaron un poco sobre el negocio de su Primo y lo amigo que era de la ellos, acogieron a Miguel y lo trataron como uno más de la familia, y a Miguel le agradó la manera en como se trataban entre ellos como una familia de verdad, también le obsequiaron con la máscara que usaba su primo cuando trabajaba , al parecer perteneciente a un antepasado de la familia que era doctor de la peste y se notaba que la habían ido reparando al pesar de los años sustituyendo el cuero desgastado por otro nuevo. Desde ese día Miguel sentiría un profundo respeto hacia la gente que lo ayudó y las Mafias.

    Durante los siguientes años Miguel volvió con su familia y bajo la tutela de sus 2 Tíos que uno era piloto fumigador y el otro que era cura, Miguel comenzó a entrenar en simuladores de vuelo y más tarde en avionetas reales, convirtiéndose en piloto aficionado con licencia básica de vuelo (PPL). Aunque nunca se propuso ser piloto profesional, el vuelo se convirtió en una actividad clave en su vida, combinando la precisión técnica que tanto le gustaba con una sensación de libertad difícil de igualar, además de que su primo le impartía la religión y le instruía a ir de vez en cuando a ver una misa suya.

    Hoy en día, con 25 años, Miguel trabaja en una empresa funeraria en Los Santos que acaba de abrir él mismo como empresario funerario. Paralelamente, intenta volver a sus aficiones por el pilotaje pero el trabajo le deja poco tiempo. Sus padres se volvieron para España para disfrutar de la Jubilación y sus 2 tíos que lo ayudaron se quedaron en Chicago.


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