Anastasia Allende.



    • NOMBRE: Anastasia Allende.

    • EDAD: 24 años.

    • LUGAR DE NACIMIENTO: Oxford, Inglaterra.

    • NACIONALIDAD: Británica - Estadounidense - Argentina.

    • SEXO: Femenino.

    • PADRES:

    Su padre se llamaba Victor Allende. Nació en Argentina. Físicamente tenía 1,80 de altura, ojos claros como el agua, pelo castaño y una tez trigueña. Se caracterizaba por ser un hombre serio pero amoroso. Se preocupaba mucho por aquellos que más amaba y también por la vida que vivía. Como oficio y vocación se volvió un guardabosques apasionado con la idea de proteger el medio ambiente ya que este no se puede proteger a sí mismo. Su relación con Anastasia siempre fue muy buena, caracterizada por el respeto y el cariño. Él se veía reflejado en ella y es por eso que quería criarla en los valores que él consideraba correctos. Falleció a la edad de 53 años en manos de un cazador ilegal cuando este estaba ejerciendo su deber.

    Su madre, Grace Mortimer, nació en Oxford, Inglaterra. Ella mide 1,70 y posee ojos negros, pelo rubio y tez blanca. Según Anastasia, es la mujer con más calma que conoció. Rara vez la vio enojarse, y si alguna vez lo hizo, se preocupó por enseñarle el porqué de su enojo y a enmendar los errores conversando. Ella busca vivir una vida tranquila y en armonía, siendo sincera consigo misma y enseñándole a su hija a serlo también. Luego de la muerte de su marido, luchó con un periodo depresivo en su vida, sin embargo, supo entender que la mejor forma de honrar a su marido era siguiendo adelante y recordándolo con un amor infinito.

    • APARIENCIA FÍSICA: Anastasia mide aproximadamente 1,74 metros de altura. Tiene el pelo semi-castaño y unos ojos igual de claros que su padre. Su tez es igual de blanca que la de su madre y lleva una nariz romana, igual a la de su padre, que lleva con mucho orgullo y amor. Suele vestirse estándar, no tiene un estilo personal pero acostumbra a usar prendas sobrias y elegantes que resalten su imagen y figura.

    • PERSONALIDAD: Ella se caracteriza por su responsabilidad y respeto. No suele salirse de su lugar pero no duda en ponerle freno a cualquier acción que irrumpa su tranquilidad y la de otros. Intenta demostrase calma como su madre aunque se puede desesperar mucho cuando las cosas no salen como ella las prevé. Es muy contemplativa y honesta. Si algo no le parece, bajo el respeto, lo dirá con el fin de generar un cambio para bien. Ama la naturaleza y el lugar en el que vive, por eso puede ser que la encuentres paseando frecuentemente por los montes y las playas, admirando las estrellas o el sol amaneciente.

    • INFANCIA:

    Anastasia Allende creció entre dos mundos que, lejos de chocar, se complementaban de una forma casi perfecta. Su padre, Víctor Allende, era parte del Wildlife and Fish Service: firme, observador, con una calma que solo tienen quienes entienden la naturaleza. Su madre, Grace Mortimer, nacida en Oxford, traía consigo otra clase de sensibilidad: más suave, más reflexiva, amante de los libros, la música y los pequeños detalles.

    Su casa siempre estaba llena de vida. No era raro encontrar botas embarradas junto a libros en inglés, mapas de zonas protegidas sobre la mesa del comedor y tazas de té enfriándose mientras alguien hablaba de aves migratorias.
    De chica, Anastasia era curiosa, inquieta, pero tranquila. Tenía esa forma de mirar el mundo como si todo escondiera un significado más profundo. Víctor la llevaba con él siempre que podía. Le enseñó a identificar huellas, a distinguir sonidos en el bosque, a entender cuándo un animal estaba en peligro o simplemente observando. Pero más que técnicas, le enseñó algo que se le quedó grabado para siempre: —No estamos por encima de la naturaleza, Ana. Estamos dentro de ella, le solía decir.

    Grace, en cambio, le enseñó a pensar. A cuestionar. A no endurecerse demasiado. Entre los dos, construyeron una infancia luminosa. Segura. Anastasia creció sintiéndose querida, guiada y preparada.

    • JUVENTUD:

    Sin embargo, todo cambió el día que Víctor murió.Había sido durante un operativo contra cazadores furtivos. Una intervención que, según dijeron después, “salió mal”. Pero Anastasia nunca lo vio así. Para ella, su padre murió exactamente como había vivido: protegiendo. Los días posteriores fueron densos. Pesados. Grace intentó sostener la casa, mantener una rutina, pero el vacío estaba en todos lados.

    Fue ahí donde apareció Ethan Walker, un antiguo compañero de Víctor dentro del servicio. No hablaba mucho, pero empezó a acercarse. A veces traía informes, otras simplemente se quedaba en silencio en la cocina. Una tarde, encontró a Anastasia mirando las botas de su padre. -Si vas a hacer esto… —le dijo—, no lo hagas por él.—Hacelo porque entendés por qué él lo hacía. y esa frase lo cambió todo.
    La adolescencia de Anastasia no fue caótica. Fue enfocada. Mientras otros dudaban, ella ya tenía claro el camino. Entrenaba, estudiaba, aprendía. Volvió a recorrer los mismos lugares donde había estado de chica, pero ahora con otra mirada: más fría, más consciente. No perdió la sensibilidad que su madre le enseñó, pero tampoco la dejó dominarla. Se convirtió en alguien sereno, firme, difícil de desestabilizar. Su madre solía decir con una sonrisa que se parecía mucho a él.

    • ACTUALIDAD: Actualmente busca seguir con el camino de su padre, no solo para honrar su muerte, sino para continuar su legado y, como decía el “proteger aquello que no puede defenderse solo”.

    • EDUCACIÓN: Anastasia fue capaz de completar la educación primaria, secundaria y universitaria, recibiendo una licenciatura de Grado en Ciencias de la Comunicación. No solo eso, a lo largo de su juventud fue realizando talleres y cursos que le han brindado certificaciones y/o conocimientos de distinto tipo. Tales como fotografía, primeros auxilios, defensa personal, entre otros.


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