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Biografía de Ali Mousavi Ali Mousavi nació el 28 de octubre de 2000 en Yamkarán, al sur de la sagrada ciudad de Qom, en Irán. Sus padres son el seyed Alireza Mousavi y Fátima Tabrizi. Recibió una formación religiosa desde sus primeros años y, en su juventud, ingresó a la Universidad Imam Hossein y se unió al Cuerpo de la Guardia de la Revolución Islámica, donde se especializó en inteligencia, contrainteligencia y guerra clandestina.
Primeros pasos: True Security Llegó a Los Santos el 29 de octubre de 2025 y se dedicó a ofrecer bailes privados para adultos. Luego de reunir una cantidad significativa de dinero, compró acciones de la empresa True Security, propiedad del señor Gianfranco Argandoña. Su gestión fue bastante oscura, dado que creó una división encargada de perseguir a los trabajadores descontentos que renunciaban o abandonaban la compañía sin motivo aparente, además de ejercer una competencia desleal. En sus primeros días era una persona de trato duro; sin embargo, con el paso del tiempo su carácter se suavizó, al punto de llegar a formar un gran círculo de amigos.
Paso por lo ilegal Cuando el señor Gianfranco Argandoña decidió disolver "True Security", Ali Mousavi también se dedicó a la venta de armas y estupefacientes. Cayó preso varias veces. Luego de un tiempo bastante corto, reflexionó y se dio cuenta que dedicarse a actividades ilegales no era lo suyo.
Paso por Elite Security
El 28 de diciembre de 2025, Ali Mousavi decidió probar suerte y se puso en contacto con el propietario de Elite Security para comenzar a trabajar cuanto antes, pues sus ahorros se estaban agotando. Tras la entrevista, el señor Cristian Flores lo contrató en el área de recursos humanos. Gracias a su constancia y dedicación, en cuestión de dos semanas fue ascendido a gerente. En esta empresa conoció a un gran número de personas y forjó amistades incondicionales con las cuales mantiene comunicación hasta el día de hoy. Cada vez que alguien renunciaba, la situación le afectaba emocionalmente, pero procuraba no perder el contacto con esas personas.
A inicios de febrero de 2026, la prepotencia de Cristian Flores lo llevó a renunciar por medio de un amigo suyo: Cristóbal Ramos. En horas de la madrugada, Mousavi se comunicó por mensajes de texto con Cristóbal para pedirle verse en la oficina cuanto antes. Una vez allí, Mousavi le entregó una carta que contenía su intención de renuncia junto con un bolso que guardaba el uniforme de la empresa.
Después de renunicar a "Elite Security", Mousavi postuló al Gruppe Sechs donde comenzó a trabajar como Cadete I, el rango más bajo. Posteriormente, ascendería a supervisor, pero sus antecedentes penales hicieron que Mousavi dé un paso al costado y llamara a su primo Hossein Tehrani para que pueda ocupar su lugar.
Mousavi, sus amigos y el final de Elite Security
Después de su renuncia a Elite Security y de sentirse insatisfecho con el trato recibido por parte de Cristian Flores, Mousavi decidió organizar a sus amigos que aún laboraban allí. Estos permanecían en la compañía únicamente para cobrar el bono quincenal, tras lo cual presentarían su renuncia. Y así ocurrió: el día del pago, más de una docena de agentes dimitieron y, con el dinero recibido, compraron una gran variedad de armas de fuego y municiones. Posteriormente, este arsenal fue empleado en contra de la empresa, de sus trabajadores y de su propietario.
Cristian Flores, dueño de la compañía, no se tomó el tiempo de responder a las renuncias masivas; en su lugar, huyó de la ciudad, esperando quizás que los ánimos se calmaran. Al ver que Flores no aceptaba las dimisiones de sus amigos —y con la sospecha de que este comportamiento formaba parte de una estrategia legal—, Mousavi lanzó una advertencia clara a los encargados: "Aceptan las renuncias o las cosas se pondrán muy feas".
Elite Security atravesó un momento tan crítico que el propio Cristian Flores tuvo que recorrer la ciudad de extremo a extremo en busca de nuevos trabajadores. Por su parte, Mousavi aconsejó al resto de los agentes: "Renuncien a la empresa. Vamos a castigar a Cristian Flores. Ustedes mantienen viva la empresa pero no será por mucho tiempo". Incluso llegó a ofrecerles empleo en otras compañías, aunque, lamentablemente, no todos siguieron su recomendación. Finalmente, Mousavi comandó una serie de operaciones contra Elite Security en diversos frentes que terminaron por llevar a la empresa a la ruina.
Armado hasta los dientes
Mousavi, por su pasado militar, tiene una amplia afición por las armas. Cuando decidió dedicarse a actividades ilegales, gastó probablemente más de $35,000,000 en armas de distintos tipos y cargadores.