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Mattias Volkov es un veterano del U.S. Marshals Service y uno de los miembros mas molesto de la IA (Internal Affairs) — Office of Professional Responsibility (OPR). Con 62 años, cabello completamente blanco, una barba blanca bien cuidada y una mirada cansada que parece cargar décadas de secretos.
Su trabajo dentro de la OPR consiste en supervisar la conducta profesional de los agentes, investigar posibles incumplimientos de las normas, abusos de autoridad, corrupción y cualquier comportamiento que pueda comprometer la integridad del servicio. Mattias no está allí para ser querido: está allí para asegurarse de que las reglas se cumplan, incluso cuando el responsable lleva una placa.
Después de una larga carrera en operaciones de campo, persecución de fugitivos y protección de testigos, Volkov fue trasladado a la división de asuntos internos gracias a su experiencia y su reputación de ser imposible de intimidar. Con los años aprendió que algunas de las amenazas más peligrosas no siempre vienen de fuera.
Reservado, serio y meticuloso, Mattias analiza cada informe y cada detalle antes de emitir un juicio. No tolera la corrupción ni los abusos, pero tampoco condena a un agente sin pruebas. Para él, la justicia debe aplicarse tanto a los criminales como a quienes tienen la responsabilidad de hacer cumplir la ley.
Muchos agentes lo ven con desconfianza. Otros lo consideran una molestia. Pero quienes conocen realmente a Mattias saben que detrás de su actitud fría hay un hombre que todavía cree profundamente en el significado de portar una placa.
A sus 62 años, Mattias Volkov sigue siendo una figura difícil de leer. Sus ojos cansados, su cabello blanco y las canas de su barba son el reflejo de una carrera larga y pesada. Ha visto demasiados buenos agentes caer y demasiados malos esconderse detrás de una insignia.
Para Mattias Volkov, nadie está por encima de las reglas. Ni siquiera un U.S. Marshal.