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Tengo 29 años, nací en Miami y vengo de raíces latinas. Mi mamá, Ximena Washington, es de origen mexicano (segunda generación nacida en EE. UU.) y trabaja como enfermera comunitaria. Mi papá, Junior Eutimio, vivió en Colombia hasta los 17 años y llevaba apenas seis meses como cadete en el instituto de policía cuando tuvo que pedir asilo político en EE. UU. huyendo de las amenazas de los carteles, tras la muerte de su padre —mi abuelo Eutimio Micolta Polafria, quien era Mayor de la Policía Nacional de Colombia. Siendo hijo único, mi papá tuvo que empezar de cero en Miami como mecánico. Mi nombre fue heredado de mi abuela Faustina Morales, y crecí viendo las fotos de mi abuelo como el gran orgullo de la familia.
Soy un tipo alto, de vestir sencillo y mirada seria. Amante y jugador ocasional del Soccer en mi tiempo libre, lo que junto al trabajo físico en los talleres de mecánica me mantiene en buena forma física. Soy tranquilo, reservado y terco, pero muy respetuoso y directo para hablar. Heredé de mi mamá el hábito de tomar café negro bien cargado a cualquier hora, y de mi papá, esa maña de acumular viejas piezas de reparación por si algún día sirven.
De chico vi a varios conocidos del vecindario terminar arrestados por tomar malos caminos. Al salir del High School, mientras trabajaba en el taller de mi padre, solía acompañar como voluntario a mi mamá en las jornadas de asistencia del Jackson Memorial Hospital, repartiendo ayuda y comida a familias de escasos recursos y a personas en situación de calle atrapadas en la adicción. Ver de cerca esas realidades tan duras y el impacto directo en las vidas de la gente me hizo valorar aún más el trabajo honrado, dándome una madurez que no te enseña un aula. En lo personal, de adolescente tuve una pareja, pero terminó cuando ella decidió mudarse a otro estado.
A los 28 años dejé Miami para hacer mi propio camino en Los Santos.
Aqui me encuentro... Tras un tiempo trabajando en fletes y en el taller Buzztep, decidí postular a la LSPD sientiendo como el deber de servir a la comunidad y dejar en alto el apellido Micolta me llama.
...Esta Historia Continuara