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NOMBRE COMPLETO: Dallas Briggs.
EDAD: 36 años.
LUGAR DE NACIMIENTO: Sandy Shores, San Andreas.
NACIONALIDAD: Estadounidense.
SEXO: Hombre.
PADRES: Mi padre se llama Robert Briggs, nacido en San Andreas. Durante gran parte de su vida trabajó como mecánico y conductor de vehículos pesados. Siempre fue un hombre serio, reservado y extremadamente trabajador. Nunca fue de demostrar demasiado afecto, pero me enseñó desde muy chico el significado de la disciplina, el respeto y la responsabilidad.
Mi madre se llama Margaret Jhonson, nacida en Liberty City. Trabajó durante muchos años como asistente administrativa y fue siempre el sostén emocional de nuestra familia. Es una mujer tranquila, paciente y comprensiva, pero también muy firme cuando la situación lo requiere.
Mis padres nunca tuvieron demasiado dinero, pero hicieron todo lo posible para que nunca me faltara educación, comida o un lugar donde dormir.
APARIENCIA FÍSICA: Mido aproximadamente 1,92 metros y tengo una contextura física atlética. Tengo ojos celestes claro, cabello castaño oscuro y suelo llevarlo corto. Generalmente mantengo una apariencia prolija y cuidada. Mi forma de vestir suele ser simple, prefiero ropa discreta y funcional antes que algo demasiado llamativo.
PERSONALIDAD: Me considero una persona reservada, observadora y bastante paciente. No suelo reaccionar impulsivamente y normalmente intento analizar una situación antes de tomar una decisión.
Soy respetuoso con quienes me rodean, aunque también puedo ser bastante directo cuando considero que algo está mal. No me gusta generar conflictos innecesarios, pero tampoco suelo evitar una situación solamente porque sea incómoda o difícil.
Tengo un fuerte sentido de responsabilidad y me cuesta aceptar que alguien abandone una obligación simplemente porque las cosas se complicaron.
También soy bastante exigente conmigo mismo. Cuando cometo un error intento aprender de él, aunque muchas veces me cuesta dejar de pensar en las decisiones que podría haber tomado de otra manera.
Desde pequeño vi discusiones, peleas, problemas relacionados con drogas y personas que constantemente tenían problemas con la ley. Mis padres intentaron mantenerme alejado de todo eso y siempre fueron muy estrictos con las personas con las que me relacionaba.
Mi padre solía llevarme con él al taller durante los fines de semana. Ahí aprendí algunas cosas básicas de mecánica, pero principalmente aprendí a trabajar. Él siempre decía que, si quería algo, tenía que estar dispuesto a ganármelo.
Mi madre fue quien siempre intentó que siguiera estudiando y que no terminara tomando el mismo camino que muchas personas de nuestro vecindario.
Aunque nunca nos sobró nada, recuerdo mi infancia como una etapa importante de mi vida. Fue donde aprendí gran parte de los valores que todavía conservo.
A medida que fui creciendo, varias personas con las que había compartido mi infancia comenzaron a involucrarse en robos, venta de drogas y otros problemas. Algunos terminaron en prisión y otros simplemente desaparecieron de mi vida.
Durante esos años perdí a uno de mis amigos más cercanos.
Una discusión en la calle terminó escalando mucho más rápido de lo que cualquiera esperaba. Lo que comenzó como una pelea terminó con disparos y, para cuando llegaron los servicios de emergencia, ya era demasiado tarde.
Ese momento cambió bastante mi manera de ver las cosas.
Durante mucho tiempo pensé en lo diferente que podría haber terminado todo si alguien hubiese sabido controlar la situación antes de que llegara a ese punto.
A partir de ahí comencé a alejarme de ciertas personas y a concentrarme mucho más en mis estudios y en mi futuro.
Después de terminar la escuela empecé a trabajar para ayudar económicamente a mis padres. Pasé por trabajos relacionados con logística, seguridad privada y transporte.
Esos trabajos me obligaron a aprender a tratar con personas muy diferentes y, sobre todo, a mantener la calma cuando alguien más la pierde.
Trabajo, mantengo contacto frecuente con mis padres y trato de llevar una vida relativamente tranquila. Con el paso de los años empecé a interesarme cada vez más por el trabajo de las fuerzas del orden.
No fue una decisión repentina.
Durante mucho tiempo observé el trabajo de deputies y oficiales en situaciones que me recordaban mucho a las que había visto durante mi juventud. Eso hizo que comenzara a pensar seriamente en intentar formar parte de una institución de ese tipo.
Mi objetivo actualmente es prepararme para intentar ingresar al Sheriff’s Department.
No busco una placa para sentirme superior a nadie ni me interesa la autoridad por sí misma. Lo que realmente me atrae es la responsabilidad que existe detrás del trabajo.
Quiero tener la preparación necesaria para poder intervenir cuando una situación se está saliendo de control y, cuando sea posible, evitar que termine de la peor manera.
Sé que entrar a una fuerza del orden no significa automáticamente convertirse en una buena persona ni ganarse el respeto de nadie. Para mí, ese respeto se consigue con conducta, disciplina y decisiones correctas.
Posteriormente realicé cursos relacionados con seguridad privada, primeros auxilios básicos y manejo de situaciones de emergencia.
A través de mis distintos trabajos también adquirí experiencia en comunicación con el público, resolución de conflictos, conducción de vehículos y procedimientos básicos de seguridad.
Actualmente sigo intentando mejorar mi preparación física y mis conocimientos con la intención de estar preparado para presentar una solicitud formal al Sheriff’s Department cuando considere que estoy listo para asumir esa responsabilidad.
Disfruto conducir, entrenar y pasar tiempo en lugares tranquilos alejados del centro de la ciudad.
No suelo hablar demasiado sobre mi pasado, especialmente sobre la muerte de mi amigo. Sin embargo, considero que esa experiencia tuvo una influencia importante en la persona en la que me convertí.
No puedo cambiar lo que ocurrió durante aquellos años, pero sí puedo decidir qué hacer con lo que aprendí de ellos.
Mi mayor objetivo es construir una carrera estable, ganarme una buena reputación por mis propias acciones y, si tengo la oportunidad de formar parte del Sheriff’s Department, demostrar que soy capaz de llevar esa responsabilidad de manera correcta.