Jonathan Brooke



  • Jonathan Brooke, un chaval de 26 años nacido en Estados Unidos, más en concreto en Texas, un chico de metro setenta y uno aproximadamente, con el pelo negro, una ceja con un corte, y una barba bastante cuidada, además de su apariencia, ropa casual (camisa con chaqueta y vaqueros) y sus zapatillas negras, además con tatuajes por su brazo derecho y alguno que otro repartido por el cuerpo, principalmente en ambos brazos. A Jonathan se le atribuye su carácter con las personas, es decir, la forma de trato que tiene hacía la gente, ya que hacía la gente conocida es un colega más, en cambio con “desconocidos” llega quizás a ser algo más tímido o incluso con una actitud friolera ya que con el la confianza con él es algo importante, ya que según es la confianza es la base en una buena amistad. Añadiendo a todo esto su actitud picaresca a la hora de estar en un círculo de confianza, siendo o el “payaso” o el que haces las gracias en el coro.

    Jonathan desde muy pequeño siempre le ha gustado jugar con los coches, y más en concreto los de policía, ya que el siempre se imaginiba una carrera ilegal, en la que él era el policía y perseguía a los demás coches, eso sí, con un breve problema, a los 5 años le diagnosticaron una enfermedad de trastorno de personalidad por lo que a veces, no era quién creía las personas que era, por ejemplo, un día fue a clase vestido totalmente diferente a como se solía vestir él, diciendose llamar “Hank” o algo parecido, omitíendo eso, en los estudios era bastante bueno, tenía las habilidades suficientes para superar los cursos con facilidad, en cambio llegando ya a los 10 años se fueron complicando las cosas, ya que cada vez el trastorno se iba haciendo mayor, y cada vez salía más a menudo, o incluso momentáneamente, por lo que sus padres decidiéron mandarle a un internado para que así, ellos no se avergonzasen de él en público, y como comenté anteriormente, no era el hijo más querido ya que tenía un hermano, el cuál era el preferido en la familia, ya que ellos mismos le catalogaban como el normar y no como el “rarito”.

    Tras pasar 8 años en el internado, consiguió hacer grandes amistades, como su mejor amigo, Tommy, el cuál le habían llevado allí también por hacer pellas. Pero no era una relación de amigos normal, sino que Jonathan, cuando estaba con Tommy, el trastorno no aparecía, por lo que su amigo era como su amuleto para guardar esa enfermedad, lo que pasa es que él no se daba cuenta de eso, ya que cuando sufría los ataques de personalidad, eran de manera inconsciente, por lo que él no sabía ni cuando ni donde le iba a dar. Volviendo a la historia, a la edad de 18 años, ambos decidiéron salir de allí por cuenta propia (por haber cumplido la mayoría de edad), al salir por la misma puerta, estaba esperando el otro amigo de Tommy, Ortíz, un mexicano de Ciudad de Mexico, la capital, este mismo había salido 2 años antes, ya que tenía 2 años más que Tommy. Volviendo al asunto, Ortíz le estaba esperando con el nuevo coche que se había comprado, en el que todos se subiéron. Por el camino, el mexicano les fue contando lo que fue haciendo en los años en el que los 2 estaban en el orfanato, y les contó que había estado haciendo carreras ilegales con el coche nuevo por toda texas, y junto a esta experiencia también contó la amistad que había forjado con un chaval del cartél de la zona, el cual le llamaban el patrón, o “Don Juan”, este mismo les había ofrecido trabajo a Tommy y a Jonathan, Tommy acepto, pero en cambio Jonathan no, él no era así, desde pequeño aunque no fuese querido, sus padre le enseñaron algo muy valioso, el honor que hay que tener, y para él rebajarse a ese nivel era perder todo el honor que había mantenido, da igual haber estado en un orfanato, o tener una enfermedad de trastorno múltiple, él siempre ha sabido diferenciar entre lo que esta bien y lo que no, y ese fue un claro momento, Ortíz se lo tomó como una ofensa hacía él, en cambio Tommy le entendía, ya que tanto tiempo juntos se forjo una amistad inigualable.

    Tras este encuentro, Jonathan decidio reestructurar su vida de nuevo, esta vez buscando un empleo digno y un hogar en el que poder vivir y ser feliz, pero había un inconveniente, al estar en el orfanato, no pudo continuar con sus estudios, por lo que eso le complicaba cualquier vía laboral, por lo que decidió ponerse manos a la obra y retomar los estudios, pero en ese mismo momento pensó ¿qué estudió? Tanto tiempo en un lugar encerrado no le dió la motivación ni la inspiración suficiente para poder tenerlo claro, y en ese mismo momento pensó en cuando hacía aquellas carreras con los coches de juguetes, y recordó su labor en aquél juego, el policía. Después de tener este pensamiento, lo tuvo claro, su sueño inconsciente desde muy pequeño fue ser policía, por lo que ya empezo los estudios de nuevo, nueva vida. Ya con la edad de 20 años, se presento justamente cuando abrieron la academía a la policía local del condado en el que vivía, en ese momento, el sabía que esto iba a ser un tren que nunca más iba a volver a pasar, por lo que dedició aprovechar esta oportunidad y emprender en este sueño que tanto tiempo le había costado conseguir. Tras estar 5 años en la academía (ya con 25 años) consiguió oficialmente un puesto en una comisaría, pero este puesto no era lo que él se imaginaba. Le cedieron el puesto de oficinista encargado de entregar las licencias de caza, renovar los IDS, y tambíen redactar cualquier denuncia que llegase, pero en ese momento supo que eso no era lo que él quería, que su pasión sería salir a patrullar con su compañero y defender a todo aquel que estuviese en peligro, por lo que tras 5 años de duro trabajo en la academia decidió abandonar su puesto, y poner rumbo a una ciudad en la que realmente apreciasen su trabajo.

    Su objetivo (ya con 26 años) es poder conseguir ese sueño que tanto a costado conseguir tras tantos años, dejando de lado su trastorno, el cual dejó de aparecer durante un tiempo, al parecer ser un agente de la ley y el orden era otro amuleto para contener su enfermedad, volviendo a su objetivo, buscaba una ciudad en la que poder desempeñar esta labor, y tras mucho tiempo, en un folleto tirado en la calle encontró una agencia en la que promocionaban un viaje a lo que apodaron como “The city of the dreams”, tras coger ese folleto, se plantó en la empresa de viajes, pidiendo el billete para el primer vuelo que tuviesen, y tuvo suerte, había un último billete, pero salía demasidado caro, por lo que para aprovechar esta oportunidad, decidió dejar todo su dinero por ella. Después de firmar los papeles y tener ya los billetes en su mano, puso rumbo al aeropuerto, en el que se compró algo de ropa con el dinero que le quedaba, y el resto se lo guardo para el viaje. Una vez embarcando, sentando en su asiento en aquél avión prometedor, se despedio de lo que fue su casa durante 26 años, y lo que fue la peor etapa de su vida. Una vez despegando, prometió dejar atrás todo lo pasado, y vivir lo que él creía que iba a ser su renacer, o su etapa de oro.

    Eso sí, él llegaba con el miedo al fracaso, ya que tras pasar 26 años sin tener un futuro, esperaba que estuviese en lo cierto y tuviese suerte en la ciudad en la que iba, ya que había mucho empeño metido en lo prometedor que llego a jurar ser, y no solo eso, sino que también esperaba triunfar en el ámbito social, ya que tras tantos años de estudio, no le ha dado el tiempo suficiente para socializar, ni para tampoco buscar lo que él llamaba como el amor verdadero, en el que no había encontrado a nadie aún que cumpliese con sus espectativas.


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