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NOMBRE COMPLETO: Francisco Cisternas
EDAD: 25
LUGAR DE NACIMIENTO: Colombia - Medellin 1995
NACIONALIDAD: Colombia
SEXO: Hombre
PADRES: Joaquin Cisternas - Antonia Ramirez
PERSONALIDAD: -Introvertido. -Impaciente. -Cerrado. -Meticuloso. -Obsesivo. -Alterable. -Orgulloso.
Los primeros años de su vida los pasa con su familia, quienes vivían con lo justo y el aspirar a más era prácticamente algo imposible para ellos. A pesar de los infortunios anteriores, a los 19 años es contratado en un buque carguero de Barranquilla. Al mando del Sr. Mendoza recorre distintos puertos del continente como el de Valparaiso y Callao, pero su principal travesía fue cuando recorrió el oceano pacífico hasta llegar a Estados Unidos, con una importante carga de materias primas provenientes de Colombia. Su trabajo era simple, utilizar la orquilla para acomodar los contenedores según indicara el encargado de logística, Sergio Gonzales. Tras arribar en la costa de Stilwater, el buque es interceptado por una banda local, la mayoría latinos según Francisco pudo oir. Comenzaron a romper puertas de contenedores con unas palancas que traían en sus bolsos. Francisco en su desesperación se escondió entre las cajas aledañas a la orquilla y comenzó a observar lo que ocurría. Los vándalos no paraban de abrir contenedores hasta que encontraron uno que los hizo detenerse. -Jefe, ¡es este! -Gritó aquel hombre que lo abrió. Se acercó un hombre gigante completamente tatuado, terminó de abrir el contenedor y sacó una bolsa. -Colombiana, Mexicana. ¿Qué importa? Es nuestra ahora. Dijo mientras la revisaba. Francisco comenzó a entrar en razón y darse cuenta lo que ocurría, estaban moviendo cargamentos ilegales hacia EEUU. El estar desconcertado le pasó factura y no se dió cuenta que se acercaba un hombre encapuchado lentamente hacia él. -Señor Maero, ¡Queda uno! -El encapuchado realizó un golpe hacia Francisco que logró esquivar. Antes de que lograra realizar un segundo golpe Francisco lo empujó hacia abajo del buque, como si se tratara de un ancla. En seguida los demás hombres le apuntaron las armas y éste entendió que había llegado su final. -Déjelo, me gusta este chico. -Enunció Maerom, el hombre gigante, mientras se acercaba riendo.
La relación fue tensa al comienzo pero lograron calmar el ambiente. A partir de ese mismo día, Francisco comenzó a ser miembro activo de The Brotherhood, siendo un matón más a cargo de Maero. Como era de esperar, tuvo que involucrarse en la guerra que se vivía en Stilwater, contra los 3rd Street Saints, The Ronin y Sons of Samedi. Francisco solamente era alguien aventajado en el combate cuerpo a cuerpo, de modo que el mundo de las armas era algo desconocido para él. Para Maero no fue un gran problema, pues tenía bastantes especialistas que ayudaron a Francisco hasta volverlo un habilidoso del rubro. Las batallas contra las demás bandas eran intensas y los matones de The Brotherhood comenzaban a expermitar el cansancio extremo sumado a las reiteradas bajas de miembros. El mandamiento de Maero comenzaba a causar dudas dentro de la banda y esto se tradujo en incorfomidades constantes para Francisco, quien ya veía como una opción el irse a otra banda local. De esta forma, generó un vínculo con 3rd Street Saints lo cual provocó que fuese hacia ellos tras la muerte de Jessica (Novia de Maero), debido al enloquecimiento de su, hasta ese momento, líder. Está de más mencionar que Francisco comenzó desde la jerarquía más despreciable de los Saints, pero con sus actos y habilidades logró ganarse la confianza de personas muy importantes de la banda. En menos de un año, el colombiano era un nombre reconocido con matones a sus órdenes. Junto con ese ascenso llegó el fin de la disputa territorial de Stilwater y la hegemonía de los Saints en la ciudad. La paz había llegado, todo lo anhelado ya era de color de morado. En ese momento, 3rd Street Saints ya no era una banda, ya prácticamente era una marca comercial con el control de todo el distrito. Francisco, por su parte, ya que la había cogido el gusto a los negocios y no le gustaba mucho la idea de ser algo más grande en los negocios, que era lo que querían los demás.