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Jay Hamilton
22 años | 1,86m | Estadounidense
Padres: Sarah Carter: Su madre, era bastante simpática y llena de amor, Jay la recuerda como la mejor madre que podría haber existido.
Clay Hamilton: Su padre, era divertido y le gustaba la fiesta, él siempre decía que la edad es un número, y que si no alcanzas tus metas, nunca llenaras ese vacío interior.
Historia: 21-04-1999 un día como otro cualquiera, nació Jay, en una familia de clase media en la que podría vivir feliz. Recién nacido ahí estaba Jay, sus padres estaban muy felices de haber tenido su segundo hijo, pues para su nacimiento, su hermana Caroline Hamilton ya tenía 9 años.
Su madre era ingeniera, y su padre tendero, lo que llevaba a que pudieran vivir bastante bien, sin caprichos, pero sin angustias.
Con 11 meses, Jay empezó a dar sus primeros pasos, lo cual llenaba de alegría y emoción a sus padres.
Con 3 años ya sabía bastante vocabulario y podía conversar con las personas con relativa facilidad.
Jay daba paseos con su madre siempre a los parques cercanos de su casa, y estaba muy obsesionado con las ardillas, los perros, los pájaros y todo tipo de animales que pudieran existir.
Al Jay cumplir los 6 años, lo llevaron a una escuela primaria donde sacaba muy buenas notas, sobresalientes y notables, todo normal. Hasta que llegó a secundaria…
Empezaron las malas notas, exámenes suspensos, malos comportamientos, lo llegaron a expulsar por una pelea, y hasta cambió su comportamiento en casa, ya no era el mismo, algo le tendría que haber ocurrido.
La muerte de su madre… Le afecto muchísimo, no quería creer lo que estaba sucediendo, pero, no podía seguir con el mismo ritmo, entró en una depresión severa, que casi ni los psicólogos podían tratar.
Intentaba tirar para adelante, sin mucho éxito, lo que afectó todavía más a su mente y tuvo pensamientos suicidas. No podía aguantarlo, para el ya nada iba a poder cambiarle el pensamiento y olvidarlo.
Con 14 años empezó a trabajar ayudando a su padre en la tienda, pues su madre era la que más ingresos obtenía, y la que mantenía la mayor parte de la familia.
El negocio iba bien, pero no lo suficiente como para poder permitirse ningún coche, por eso mismo iba a todos lados en una vieja bicicleta de su padre, con la que se la pasaba saltando de un lado a otro cuando no tenía nada que hacer.
Los días pasaban y aún no superaba la muerte de su madre, pensaba que ese pensamiento le iba a seguir durante toda la vida. Pero fue a los 16 años, cuando dejo de trabajar y empezó a ponerle empeño al estudio.
Era un entusiasta de la informática, y no iba a dejar pasar una oportunidad casi única.
Hora tras hora, día tras día, café tras café, lo consiguió… Un grado superior de informática, por fin podría tener una vida más digna, y la tuvo…
Nada más sacarse el título empezó en una empresa pequeña de ciberseguridad y vpn donde pudieron ascenderle a gerente y que viva tranquilo el resto de su vida.
A Jay le iba bien, de hecho, muy bien, por eso es que a la edad de los 20 años empezó a ir a colegios, institutos y hasta universidades, a dar charlas de todo el tema de ciberseguridad.
Enseñaba como se podían hacer contraseñas más seguras, como no mostrar tus datos bajo ninguna circunstancia y como podrían estar más seguros en la red.
No obstante, de todo el conocimiento que obtuvo, también aprendió algo sobre, en vez de hacer contraseñas seguras, como poder tener acceso a ellas, duplicar tarjetas sim, acceder a correos electrónicos, crear los correos falsos e infinidad de programas y virus que podía utilizar a su favor.
El no solía usar esos conocimientos, ya que él no quería meterse en problemas, pero siempre tuvo esa incertidumbre de hasta dónde podía llegar, si pudiera dominar sus habilidades al completo.
Viviendo con su hermana en EEUU estaba bastante tranquilo, no había mucha delincuencia, no se metía en líos, no había deudas que pagar y todo iba viento en popa.
Con 22 años tuvo la decisión de irse a vivir a otra ciudad, esta vez solo, ya que su dinero se lo permitiría, estaba emocionado de las nuevas experiencias que vivirá allí…
Personalidad: Observador, Frío y Cariñoso. Agradable y amable, de pequeño sufría problemas de ira, que poco a poco se le fueron quitando.
Físico: Piel oscura, ojos verdes, pelo corto y rubio, le gusta vestir ropa cómoda, buena forma física, con algo de definición en los abdominales.