++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
EL COMIENZO DE UNA NUEVA VIDA
Tenia unos 18 años yo era muy aplicado para los estudios pero en mi casa, hacía falta dinero, busqué trabajo y conseguí un oficio de tendedero, no estaba muy bien remunerado, pero en ese momento, me servía. Un tiempo después, mis gastos aumentaron y me dí cuenta de que no era suficiente ni para comer. Tuve que elegir entre un trozo de pan en la mesa, y la universidad, por lo que deje la universidad al poco tiempo de empezarla.
Me empecé a juntar con malas influencias en la vida, ya que no tenía otra cosa que hacer, me reunía con exconvictos, drogadictos, fumadores y todo tipo de mal ejemplo a seguir en la vida, y por desgracia, yo también me convertí en uno de ellos
Poco tiempo despues me fuí a Los Santos para poder conseguir más dinero para mi familia y empecé a buscar trabajo, encontré un trabajo de minero e iba todos los días a trabajar, pero era un trabajo muy pesado. Comencé a buscar otro un trabajo, y un día, encontré un trabajo de taxista pero me despidieron el mismo día, ya que el primer día llegué tarde al trabajo porque estuve trabajando de minero toda la anterior noche, después de eso volví a la mina, mientras que estaba picando rocas como un día cualquiera, un chico moreno, con el pelo rizado y corto y bastante fuerte me saludó.
Lo miré extrañado ya que no reconocía su cara, ni si quiera su voz, me vió la cara de desconcierto y me empezó a hablar sobre el instituto y aquellos tiempos en los que yo no había arruinado mi vida aún. Solo con unas palabras, me llevo y me recordó aquellos días de nuestra juventud, y me vinieron mil recuerdos a la cabeza que me hicieron sonreír, lo que no suele ser muy habitual en mí, lo mire, y le coemncé a peguntarle sobre su vida:
Antes de que terminase de hablar me dijo que me esperaría fuera, hasta que terminase mi turno de trabajo. Trabajé con la duda de sobre lo que me queria decir, cuando terminé mi turno, salí corriendo hacia él, sin decir ni media palabra, se subió en su coche, me hizo un gesto de que me montase, y me llevo a un apartamento, por cierto, bastante desordenado, hablamos durante unas horas sobre todo lo ocurrido en mi vida desde que me mudé a Los Santos, desde ese momento ya noté que hacía demasiadas preguntas. Antes de que me fuese a mi casa, me ofreció un negocio del que no me pude resistir, y aunque estaba intentando dejar todo lo ilegal, acepte aún sabiendo que podría repercutir negativamente en mi vida.
Hugo Vital