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La familia Pinda, llegada hace meses a la ciudad, había estado trabajando en varios oficios desde su llegada. Al principio, y gracias a un amigo de Sergio Pinda, consiguieron trabajar de minero, extrayendo minerales para una compañía de la ciudad, en la que trabajaba un amigo de Sergio. Aunque pasaron los meses y los Pinda fueron ascendiendo de puestos en la minería, algo cambio. Todo les parecía monótono, y, aunque tenia un buen salario, decidieron dedicarse a la seguridad privada, asistiendo a varias fiestas como seguratas y formando parte de una de las empresas de seguridad mas fuertes de toda la ciudad, en la que estuvieron trabajando varios meses reponiendo cajeros automáticos y repartiendo sus servicios. Con el paso de las semanas, los Pinda volvieron a conseguirlo, y volvieron a ser reconocidos por su gran trabajo y dedicación en el oficio, consiguiendo subir de rango y ganar un buen dinero. Pero como no, otra vez querían mas. No les era suficiente con tener un rango fijo y ganar un salario al mes, querían probar mas cosas. Un día, Sergio, Keko, y Mizengo, el hermano mayor, decidieron montarse su propia empresa. Después de varios días de arduo pensamiento, decidieron establecer una organización criminal (conocida como Albacete Gang), con la que poder ganar mas dinero y comprar lo que siempre habían querido, ya que, a pesar de siempre haber sido buenos trabajadores, la ciudad era cara y había que ganarse la vida como se podia. Después de varios atracos exitosos a tiendas y licorerías, el día 19 de agosto, ocurrio lo inevitable. Los Pinda fueron pillados y atrapados por las autoridades de la ciudad al intentar escapar en moto de un atraco a una tienda de tatuajes. Se calcula que el botín aproximado era de 12.000$. Aunque solo Mizengo fue encarcelado, tras salir de su condena, se decidió disolver el grupo y empezar una nueva vida en el marco de lo legal como empresarios. Fue aquí cuando a Mizengo y a Keko se les ocurrió la idea de montar un casino, moderno, con nuevas modalidades y con el que poder ganarse la vida después de esa dura y oscura etapa por la que habían pasado como criminales en la ciudad.
Mi nombre es Mizengo Pinda Álvarez, tengo 23 años y soy de El Bonillo, España. A pesar de ser Español, tengo descendencia Sudafricana, ya que mi padre, Don Lleivier Pinda es de Tanzania. Mi madre, Marisol Álvarez Garcia, por otro lado, es de Madrid, aunque ellos se conocieron en El Bonillo (Albacete). La verdad es que no llego a entender como llegaron a ser pareja, ya que, mi padre Lleivier, tiene muy mal carácter y es muy serio y estricto, mientras que mi madre, Marisol, es todo lo contrario, muy amable y apacible, aunque en ocasiones es demasiado protectora. En cuanto a características personales, decir soy delgado, alto (mido 1,91m), pelo negro, moreno y ojos negros (cabeza grande). Dentro de mis virtudes, decir que soy muy competitivo, fiel y amable, aunque me cuesta perdonar si me traicionan. Por otro lado soy muy terco y a veces puedo enfadarme por tontearías. Mi infancia la pase el Billacerrada, un pequeño barrio de El Bonillo, donde jugaba felizmente con mis mejores amigos, Yirafeitor y Bicuriel al futbol, baloncesto, escondite... Cuando crecí un poco mas, mas concretamente con 14 años, me mude a Mijelfer, una pequeña aldea de esa misma localidad, donde Vivian algunos de mis primos, como Javier Pinda y Sergio Pinda. También termine allí mis estudios de cuchillería y carpintería metálica empezando a trabajar en una empresa de chapas metálicas y cuchillas (El Barrilete S.L). Hace unos meses me mude a esta nueva ciudad con el dinero que había ganado trabajando, ya que me entere de que mis primos estaban aquí también buscando trabajo.
FDO: Mizengo Pinda Alvarez