++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
NOMBRE COMPLETO: Esteban Altaner
EDAD: 26 años
LUGAR DE NACIMIENTO: Valparaíso, Chile (zona portuaria de bajos recursos)
NACIONALIDAD: Chilena
SEXO: Hombre
PADRES:
Padre: Ricardo Altaner, chileno, 52 años, trabajó como chofer de colectivos. Hombre cansado de la rutina, con problemas de alcohol, distante con su hijo y de carácter duro.
Madre: Patricia Muñoz, chilena, 49 años, cuidadora de niños en casas particulares. Mujer amable y trabajadora, siempre intentó darle una vida mejor a Esteban pese a las carencias económicas.
APARIENCIA FÍSICA: Mide 1,72 m, tez blanca, ojos verdes intensos, cabello castaño oscuro y corto. Complexión delgada pero marcada por la calle, con algunos tatuajes visibles en los brazos relacionados a pandillas. Viste ropa sencilla y urbana, generalmente sudaderas y zapatillas desgastadas.
PERSONALIDAD: Reservado, con un carácter serio y desconfiado. Prefiere mantener un perfil bajo, aunque cuando lo presionan, muestra un lado frío e intimidante. No suele confiar en la gente fácilmente, pero con los pocos que ganan su respeto es leal. Vive con la mentalidad de “sobrevivir como sea”.
INFANCIA: Creció en los cerros bajos de Valparaíso, rodeado de pobreza y violencia barrial. Desde niño pasaba mucho tiempo en la calle jugando con otros chicos del barrio, ya que sus padres trabajaban la mayor parte del día. La falta de recursos lo obligó a madurar rápido.
JUVENTUD: A los 15 años dejó la escuela básica y comenzó a pasar más tiempo con pandillas locales, involucrándose en pequeños robos, peleas y tráfico menor. La tensión con su padre y la falta de estabilidad lo llevaron a abandonar su casa a los 17 años, sobreviviendo en las calles con trabajos esporádicos y lo que obtenía en la vida delictiva.
ACTUALIDAD: Tras varios años moviéndose en círculos delictivos, Esteban consiguió un contacto que le abrió las puertas a la pandilla Street Owner. Allí encontró una nueva “familia” y un propósito: ganarse un lugar, mantenerse en el negocio y sobrevivir pese a la presión de otras pandillas rivales que buscan intimidarlo. Su meta actual es hacerse respetar sin llamar demasiado la atención.
EDUCACIÓN: Completó solo la enseñanza básica. No cuenta con formación profesional, pero aprendió en la calle a moverse en negocios ilegales, reconocer oportunidades y actuar con rapidez. Su conocimiento de la calle es su verdadera “educación”.
OTROS:
Le gustan las peleas clandestinas, donde descarga su rabia y se gana algo de dinero.
Tiene cicatrices en las manos y cejas producto de peleas pasadas.
Mantiene contacto ocasional con su madre, pero la relación con su padre es prácticamente nula.
Sueña con algún día dejar de ser “el chico de la calle” y convertirse en alguien respetado dentro del mundo criminal.