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Nombre completo: Carlitos Baldosa
Fecha de nacimiento: 14 de Septiembre de 1993 Edad: 32 años Lugar de nacimiento: Estados Unidos Nacionalidad: Estados Unidos Sexo: Masculino
Familia e infancia:
Carlitos Baldosa nació en Estados Unidos dentro de una familia trabajadora de clase media. Creció en un entorno humilde pero estable, donde desde pequeño aprendió la importancia del respeto, la responsabilidad y el esfuerzo diario. Sus padres siempre intentaron brindarle una educación basada en valores, enseñándole a hacerse cargo de sus decisiones y a no bajar los brazos ante las dificultades.
Durante su infancia tuvo una vida sencilla, marcada por la rutina del barrio y el compañerismo. No fue una niñez fácil, pero sí formativa, ya que le permitió desarrollar carácter y aprender a convivir con distintas realidades.
Juventud:
En su adolescencia, Carlitos comenzó a tomar mayor conciencia de su futuro. Asistió a una escuela pública donde no se destacó por lo académico, pero sí por su constancia y buen comportamiento. Siempre fue una persona respetuosa con la autoridad y predispuesta a ayudar cuando se lo necesitaba.
Al finalizar la secundaria, decidió incorporarse al mundo laboral para colaborar económicamente en su hogar. Pasó por distintos trabajos que le enseñaron la importancia de cumplir horarios, seguir órdenes y trabajar bajo presión, experiencias que lo ayudaron a madurar rápidamente.
Apariencia física:
Carlitos posee una estatura aproximada de 1.78 metros y una contextura física firme, producto de su interés por el entrenamiento y la actividad física. Mantiene una apariencia cuidada y sobria, acorde a su forma de ser disciplinada.
Personalidad:
Carlitos Baldosa es una persona tranquila, reservada y de carácter firme. Se destaca por su sentido del deber, su respeto hacia los demás y su capacidad para mantener la calma en situaciones exigentes. No es impulsivo y suele pensar antes de actuar. Valora el trabajo en equipo, la lealtad y la disciplina, principios que rigen su forma de vivir y relacionarse.
Educación:
Completó sus estudios secundarios de manera regular. Si bien no continuó una carrera universitaria, adquirió una amplia experiencia práctica a través de distintos empleos, lo que le permitió desarrollar responsabilidad, constancia y capacidad de adaptación en entornos exigentes.
Situación actual:
Actualmente, Carlitos Baldosa busca incorporarse a las Fuerzas Armadas con el objetivo de formar parte de una institución basada en el orden, la disciplina y el compromiso. Su intención es servir, superarse y construir una carrera sólida, aportando esfuerzo y dedicación en cada función que se le asigne.
NOMBRE: Carlitos Baldosa EDAD: 31 Años LUGAR DE NACIMIENTO: Estados Unidos (Hawick) NACIONALIDAD: Estadounidense SEXO: Masculino
FAMILIA: Criado en una familia trabajadora de recursos normales. Sus padres le inculcaron desde chico la importancia del respeto, la responsabilidad y el compromiso con los demás. Siempre tuvo un entorno familiar presente, basado en el esfuerzo diario y la solidaridad.
APARIENCIA FÍSICA: Hombre de estatura media, contextura delgada pero resistente. Cabello oscuro, corto y prolijo. Ojos atentos, siempre analizando su entorno. Su forma de vestir es simple y funcional, priorizando la comodidad y el orden. Mantiene una imagen cuidada, acorde a un entorno profesional.
PERSONALIDAD: Responsable, tranquilo y empático. Carlitos se caracteriza por mantener la calma incluso en situaciones críticas. Tiene una fuerte vocación de servicio y una necesidad genuina de ayudar a quienes lo rodean. Es respetuoso con la autoridad, trabaja bien en equipo y entiende la importancia de seguir protocolos. No busca protagonismo, sino hacer bien su labor.
INFANCIA: Desde pequeño mostró interés por ayudar a los demás. Creció viendo el valor del esfuerzo y la cooperación dentro de su comunidad. Siempre fue consciente de que cada acción tiene consecuencias, lo que lo llevó a desarrollar un fuerte sentido del deber.
JUVENTUD: Durante su adolescencia y primeros años adultos, participó en actividades comunitarias y voluntariados. Estas experiencias reforzaron su deseo de formarse en el área de emergencias y atención médica. Aprendió a actuar bajo presión y a priorizar la vida por sobre cualquier otra cosa.
ACTUALIDAD: Con 31 años, Carlitos busca desarrollarse profesionalmente dentro del área de la salud. Su objetivo es formar parte del cuerpo de paramédicos para asistir, contener y salvar vidas. Se mantiene enfocado en aprender, mejorar y aportar lo mejor de sí en cada intervención.
FORMACIÓN:
Estudios secundarios completos.
Cursos y capacitaciones básicas relacionadas con primeros auxilios y atención en emergencias.
APTITUDES:
Control emocional sólido en situaciones críticas.
Rendimiento eficiente en escenarios de alta exigencia y urgencia.
Trato humano, respetuoso y comprensivo tanto con pacientes como con el equipo de trabajo.
Actitud responsable, constancia y fuerte sentido del deber.
Buen manejo y conducción responsable de vehículos en contextos normales y de emergencia.
Alejo Dachary nació en una familia acomodada y respetada. Su padre, Sergio Dachary, era dueño de una empresa de transporte muy exitosa en la ciudad, levantada con estrategia, disciplina y visión empresarial; su madre, Luciana Moretti, lo educó con cultura, disciplina y los lujos que la fortuna podía ofrecer. Desde pequeño, Fiera tuvo acceso a mansiones, viajes, escuelas privadas y seguridad. Pero todo eso no le interesaba: los lujos no otorgaban respeto ni poder, y eso era lo que él siempre buscó.
Desde niño, Fiera se sintió atraído por las calles de la ciudad, un mundo que sus padres ya no conocían como en su época. La ciudad había cambiado: la violencia era constante, las calles ya no estaban bajo control de la policía sino de mafias, pandillas y hombres dispuestos a todo. Ante esa realidad, sus padres decidieron marcharse, buscando protección lejos del caos urbano. Fiera, en cambio, vio una oportunidad en ese mismo caos: un lugar donde podía forjar su poder, respeto y autoridad por sus propios medios.
A diferencia de muchos, Fiera no quería deambular por barrios bajos como un pandillero. Su objetivo siempre fue más grande: quería estar en la mafia, en el mundo donde el respeto se impone, las decisiones se toman con inteligencia y cada movimiento puede cambiar el equilibrio de poder. Lo que lo fascinaba no eran los lujos ni la riqueza, sino la capacidad de abrir puertas, generar miedo y ser respetado en un mundo donde solo los fuertes sobreviven.
En las calles lo apodaron “Fiera”, un nombre que reflejaba su carácter indomable, su instinto de supervivencia y su capacidad de imponerse. Allí conoció a cuatro personas que marcarían su vida y su camino: Vyacheslav Sicorenkiz, apodado Cero, y Esteban Almonacid, apodado Teby, quienes se convirtieron en sus socios de confianza; y Yoshi Shinoda, apodado Cochi, y Javier Barraza, apodado Tumba, quienes se ganaron el lugar de sus manos derechas, ejecutando sus planes y protegiendo su posición.
Fiera aprendió rápido: la calle no perdona, la traición se paga con sangre y el respeto se gana, no se hereda. La prisión, los golpes y las amenazas lo templaron, y cada contacto que cultivó le dio poder y conocimiento. Sus primeros movimientos estratégicos —pequeños golpes, alianzas y operaciones discretas— le enseñaron cómo abrir puertas y cómo imponer autoridad en un mundo donde la ley ya no dominaba.
Con Cero y Teby a su lado, Fiera formó un núcleo sólido de socios leales, mientras que Cochi y Tumba se convirtieron en sus extensiones en la calle: ejecutando golpes, asegurando territorios y consolidando su influencia en cada rincón. Juntos, aprendieron a moverse entre las sombras, a leer a sus enemigos y a convertir la violencia de la ciudad en herramientas de poder.
La lealtad entre ellos cinco creció hasta ser inquebrantable. Cada desafío superado, cada golpe ejecutado y cada enemigo vencido fortaleció su vínculo. Fue esa misma lealtad, confianza y visión compartida la que los llevó a dar un paso definitivo: fundar su propio nombre en la ciudad, una marca de respeto y poder que nadie podría ignorar. Así nació Black Family, un grupo formado por cinco hombres unidos por sangre, lealtad y ambición, destinados a dominar su entorno y dejar una huella imborrable en la ciudad.