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  • Biografia April Kingsley
    • NOMBRE COMPLETO: April Kingsley

    • EDAD: 22 años

    • LUGAR DE NACIMIENTO: Chicago, Estados Unidos

    • NACIONALIDAD: Estadounidense

    • SEXO: Femenino

    April nació el 15 de enero de 2004 en Chicago, hija de Aurora Lane y Liam Kingsley. Vivían en Beverly, un barrio del sur de la ciudad con calles tranquilas y casas de ladrillo que parecen todas un poco iguales. Aurora trabajaba en una farmacia de un hospital. Liam trabajaba de mecánico en un taller cerca del barrio. Era una familia sin grandes dramas, de las que pasan sin que nadie las note demasiado. April fue hija única y desde chica fue callada, de las que prefieren mirar antes de meterse. No era algo que se pudiera arreglar con el tiempo ni con un empujón en el momento justo, era simplemente parte de cómo era ella. La primaria fue difícil por eso. Mientras sus compañeros formaban grupos casi sin pensarlo, ella siempre realizaba sus tareas sola. El recreo era lo peor, ese momento en que todo el mundo sabía adónde ir y con quién, y ella no. La secundaria tampoco arrancó bien. En noveno cambió de escuela y empezar de cero con caras nuevas fue de los períodos más pesados que recuerda. Hubo semanas enteras en que no habló con nadie más de lo necesario. Aurora intentaba preguntarle cómo le había ido. Liam no preguntaba, golpeaba la puerta y le ofrecía bajar a comprar algo. Eso segundo funcionaba mejor. Terminó la secundaria sin que nada se resolviera de golpe. Siguió siendo la misma persona que al entrar a cualquier lugar buscaba primero dónde sentarse sin que nadie la mirara demasiado. Después trabajó casi un año de moza en un bar del barrio, que no era un trabajo que le gustara, sobre todo los fines de semana cuando el lugar se llenaba y tenía que hablar con desconocidos durante horas. Pero pagaba las cuentas. Lo que la movió a cambiar fue un incendio, nada dramático, un edificio a cuatro cuadras de su casa una noche de marzo. Se quedó parada en la vereda mirando cómo trabajaba el equipo de bomberos y había algo en eso que no supo explicar bien. Personas que sabían exactamente qué hacer, que se movían sin dudar, sin necesitar ponerse de acuerdo en voz alta porque ya lo sabían. Se fue a dormir pensando en eso y los días siguientes también. Investigó, averiguó qué se necesitaba para pertenecer al Departamento Bomberil y encontró en Los Santos una oportunidad, la Estación de Bomberos Número 32. Era lejos, era dejar Chicago, era irse a una ciudad que no conocía. Pero algo en ella, que pocas veces tomaba decisiones grandes sin darles vueltas durante meses, esta vez no dudó tanto. Llegó a Los Santos con una valija y el número de un hostal reservado para la primera semana. Los primeros meses fueron lo que esperaba, una ciudad nueva, gente nueva, la misma incomodidad de siempre pero sin nada familiar cerca. Tardó en soltarse. Hubo noches en que volvía del turno y se quedaba sentada en el borde de la cama un rato, sin hacer nada, antes de poder moverse. Lo que no esperaba fueron los tres amigos. Los fue conociendo de a poco, en momentos distintos, de esas formas aleatorias en que la gente aparece cuando no la estás buscando. Ninguno la presionó para que fuera diferente, ninguno se puso incómodo con sus silencios ni intentó hacerla hablar cuando no tenía ganas. Con ellos no había que explicar nada, y eso para April valía más que casi cualquier otra cosa, son los únicos con quienes puede ser exactamente como es sin que le cueste esfuerzo. Lleva ocho meses en la Estación de Bomberos Número 32 y el trabajo le va bien, mejor de lo que esperaba. No hay lugar para quedarse paralizada, hay decisiones en segundos, tareas claras, compañeros que dependen de que cada uno haga lo suyo, y eso curiosamente le resulta más manejable que una conversación sin estructura en la sala de descanso. Algunos en el equipo ya la empezaron a entender, saben que cuando April no habla no es porque no esté, y que cuando dice algo vale escucharlo. Sigue siendo tímida, sigue siendo la persona que en un lugar nuevo busca primero dónde sentarse sin que nadie la mire. Eso no cambió. Por ahora está bien donde está.

    publicado en Biografías de Personajes
    Guada07
    Guada07
  • Biografia de Sofia Gonet
    • NOMBRE COMPLETO: Sofia Gonet

    • EDAD: 23 años

    • LUGAR DE NACIMIENTO: Los Santos

    • NACIONALIDAD: Estadounidense

    • SEXO: Mujer.

    Sofía nació en Los Santos, en medio de una familia ya marcada por la tragedia. Su madre, Marian Rodríguez, murió en un accidente cuando ella apenas tenia 1 año. Para entonces, su hermano mayor, Ciro, ya había sido formado bajo el estricto y frío mando de su padre, Leonardo Kamada, un empresario que valoraba el dinero y el éxito mucho más que los abrazos y las palabras tiernas.

    Pero Sofía fue distinta. A pesar del vacío que dejó Marian, su recuerdo flotaba como una sombra luminosa sobre la pequeña niña. Leonardo, que nunca supo realmente cómo criar a Ciro, se volcó sobre Sofía con una sobreprotección que rozaba lo asfixiante. Ella fue la niña de los vestidos caros, de las habitaciones llenas de juguetes, de las vacaciones que intentaban ocultar cualquier atisbo de tristeza. Sofía se convirtió en el símbolo de lo que Leonardo había perdido, y por eso, sin saberlo, la encerró en una burbuja de privilegios.

    Mientras Ciro crecía aprendiendo sobre finanzas, números, negocios, y se curtía frente a un padre exigente, Sofía tenía otra vida. Su niñez estaba llena de ballet, pintura, canto, idiomas, actividades que no estaban pensadas para construir una heredera, sino para adornar a una princesa. Leonardo quería mantenerla lejos de los conflictos, lejos de la dureza del mundo que tanto había moldeado a su hijo mayor. Sin embargo, esa burbuja perfecta tenía grietas.

    Cuando Sofía entró en la adolescencia, comenzó a mirar más allá de las paredes de su casa. Lo que primero eran preguntas pequeñas —¿por qué hay niños en la calle?, ¿por qué mamá no está?, ¿por qué Ciro trabaja tanto y yo no?—, se transformaron en inquietudes más serias. A los quince años empezó a pedirle a su padre permiso para hacer voluntariados, primero en refugios de animales, luego en hospitales. Leonardo, incómodo, intentó distraerla con nuevos viajes, con ropa de diseñador, con autos que ni siquiera podía conducir. Pero Sofía ya había descubierto algo que ni el dinero ni los lujos podían llenar: un hambre profunda de significado.

    Cuando cumplió diecisiete, comenzó a trabajar de voluntaria en un hospital infantil privado. Allí conoció, por primera vez de verdad, el dolor humano. Conoció a niños enfermos, conoció a familias que sufrían por no tener recursos, conoció a médicos y enfermeros que pasaban noches enteras peleando por salvar vidas. Y lo que más la marcó fue conocer a los paramédicos: hombres y mujeres que estaban allí en el instante exacto donde la vida podía perderse, actuando con una mezcla de sangre fría, técnica y humanidad que Sofía jamás había visto antes.

    Cuando regresaba a casa y se quitaba el uniforme de voluntaria, a veces se miraba al espejo y se daba cuenta de que había dos versiones de ella: la Sofía de la casa rica, la princesa del papá, y la Sofía que quería estar allí, en la calle, donde la acción y el riesgo eran reales.

    Leonardo no entendía. Ciro, en cambio, sí. Él había sido el único que siempre vio cómo su hermana menor, pese a los privilegios, tenía un corazón inquieto. Entre ellos había crecido un lazo especial: no siempre lo decían en voz alta, pero se apoyaban en silencio, en los momentos clave.

    Sofía Kamada siempre fue la niña consentida de su padre, Leonardo, quien la llenaba de regalos, vestidos caros y caprichos. Pero a medida que creció, se sintió atrapada en un mundo vacío de emociones, donde el apellido Kamada solo significaba dinero y apariencias.

    A los diecinueve, tras una fuerte pelea con su padre —cuando él intentó prohibirle estudiar para ser paramédica porque “no era una profesión digna de una Kamada”—, Sofía tomó una decisión radical: cambió legalmente su apellido por el de su abuela materna.

    Dejó la mansión familiar y se mudó sola a un pequeño departamento Rockford Hills que estaba a nombre de su Abuela.

    publicado en Biografías de Personajes
    Guada07
    Guada07