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Joaquín Glock nació en Miami, hijo de inmigrantes cubanos que escaparon del régimen buscando libertad. Creció entre ritmos caribeños, palmeras y promesas rotas. Desde pequeño fue rebelde, pero carismático. A los 17, fue expulsado de la escuela por un altercado con un profesor. En las calles, su apellido —curioso y afilado como una bala— comenzó a sonar entre los pandilleros locales.
Un corredor de apuestas lo reclutó para cobrar deudas. Joaquín era rápido, convincente y brutal cuando debía serlo. No tardó en llamar la atención de Gang Unit, una mafia emergente que mezclaba tradición callejera con negocios de alto nivel.
Para los de arriba, Joaquín era el ejecutor perfecto: impredecible, leal y sin miedo a ensuciarse las manos. A los 25, ya lideraba operaciones en tres estados.
Para él, la ley era solo un obstáculo. Su código, en cambio, era simple: respeto, dinero y fuego si hace falta. Siembre amado por Gang Unit
Joe nació en Dallas, Texas, en una familia de clase media. Estudió ingeniería y soñaba con construir algo grande, pero la vida lo llevó por otro camino. Tras la muerte repentina de su padre y una deuda familiar que los bancos no perdonaron, Joe abandonó la universidad y buscó soluciones rápidas.
Un viejo amigo de secundaria lo conectó con miembros de una organización clandestina: Gang Unit, una red mafiosa especializada en cibercrimen y lavado de dinero. Al principio, Joe solo ayudaba con sistemas de encriptación. Pero su talento llamó la atención de los líderes.
En poco tiempo, se convirtió en el cerebro digital del grupo. Hackeaba bancos, alteraba registros y limpiaba millones en segundos. A diferencia de los demás, Joe nunca empuñó un arma. Su teclado era su pistola.
Ahora, vive entre el lujo y el peligro, sabiendo que un solo error podría costarle todo… incluso la vida.
Su destino lo llevo a Gang Unit....
Nacido en Chicago, Iago creció en un barrio duro donde la violencia era parte del paisaje. Hijo de madre soltera y sin figura paterna, aprendió desde joven que la calle no perdonaba. A los 15, ya corría con pandillas locales, buscando respeto y protección. Un robo mal planeado lo llevó a un correccional juvenil, donde conoció a "Lil Loaded", un miembro de la mafia urbana conocida como Gang Unit.
Lil vio potencial en Iago: inteligencia fría, lealtad y silencio. Al salir, Marcus fue reclutado oficialmente. Empezó con encargos menores, pero pronto ascendió, coordinando extorsiones y tráfico de armas en el oeste de Chicago. Con el tiempo, se ganó el apodo de “Ghost” por su habilidad para desaparecer antes de que la policía llegara.
A sus 28 años, Iago ya era una figura clave en la Gang Unit. Sabía que no había vuelta atrás… pero tampoco la quería.