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Publicados por Iri_lg

  • Alanna Galván

    NOMBRE COMPLETO: Alanna Galván.

    Edad: 18.

    Nacionalidad: Española.

    Sexo: mujer.

    Historia del personaje:
    Nació en Galicia tierra encantada de riachuelos, faros, puertos y castañales, lugar único en el mundo salvaje e indomable tierra de meigas.
    Su padre es un hombre recio de carácter fuerte pero dulce y su madre tiene una personalidad alegre pero firme. Ambos amantes de la buena comida, los buenos momentos en familia y amigos.
    Su padre tenía un único hermano en Irlanda que siempre los llamaba todos los fines de semana y venía para navidades. Ya que ellos eran la única familia que le quedaba. Puesto que sus abuelos habían fallecido en un accidente muchos años atrás dejándolos solos. Su padre decidió asentarse en Galicia y su hermano decidió irse a probar suerte en Irlanda pero nunca perdieron la comunicación.
    Su padre se ganaba la vida como hombre de confianza de uno de los mayores empresarios de Galicia que se dedicaba a la exportación, su madre era profesora de historia en un colegio secundario.
    Cuando eran pequeñas su padre solía contarle historias y leyendas de una antigua cultura que pobló Galicia y como existían diferentes clanes (familias) dentro de ella. Los celtas.
    Siempre les decía que casi todos los gallegos de estirpe tienen raíces celtas pero que pocos mantienen el legado de su cultura.
    Conscientes de que el mundo es un lugar peligroso, sus padres decidieron que cuando cada una de las niñas cumplieran 8 años las matricularían en una escuela de defensa personal. Ellos siempre inculcaron a sus hijas el valor del respeto y la comprensión a la diversidad cultural.
    Alanna es la menor de 2 hermanas. Intrépida y juguetona, caminante por naturaleza. Amante de sus costumbres y orgullosa de su origen.
    Su infancia está llena de bellos recuerdos familiares, de discutir con su hermana y de asistir con sus padres a fiestas tradicionales de su pueblo donde se encontraba con todos los compañeros de su colegio en realidad todos eran sus amigos ya que en la ciudad donde vivía casi todos se conocían y todos respetaban a su familia en especial a su padre.
    Cuando la pequeña Alanna preguntaba porque le hablaban con tanto respeto y le consultaban todo. Su madre siempre le decía que era porque ellos son Galvan, una de las familias fundadoras del pueblo hace cientos de años.
    Desde muy pequeña aprendió a caminar por las montañas, a reconocer el terreno y saber ubicarse con solo ver el sol. Esto era una tradición que sobrevive dentro de su familia.
    El día del cumpleaños número 13 de Alanna su padre y su madre la llevaron junto a su hermana a una montaña alejada donde harían una acampada bajo las estrellas.
    Cuando cayó la noche. Su padre encendió una fogata y su madre les dijo que se quitaran los zapatos y las camisetas. Ellos hicieron lo propio.
    Las niñas se sentaron frente a ellos todas inquietas sin saber que estaba pasando.
    Su padre sacó un pequeño tambor y su madre un cuenco con unos polvos azules y agua. Su padre comenzó a tocar el tambor, la melodía era suave y el sonido era tan tranquilizante. La noche estaba despejada y las estrellas actuaban de manto sobre sus cabezas, las niñas se sentían en un estado de trance.
    Su madre hizo una mezcla con los polvos azules y el agua. Comenzó a dibujar en la cara de su padre unas líneas y cuando terminó. Se las dibujo a ella misma.
    Las niñas miraban asombradas. Su padre dejó de tocar el tambor lentamente, las miró fijamente y les dijo:
    Nosotros pertenecemos a un linaje ancestral, el padre de mi abuelo y su abuelo vivieron en estas tierras así como sus ancestros, tomando lo que necesitamos de la naturaleza y respetandola. Hemos mantenido nuestras costumbres por generaciones hasta la actualidad pasando nuestro legado de padres a hijos escondiéndose de aquellos que hace siglos quisieron exterminarnos.
    Mantenemos la llama viva. Para que el viajero nunca se pierda.
    Somos guerreros y protectores de la tradición. Nosotros somos Celtas del clan Galvan.
    Por su venas corre sangre sobrevivientes de los clanes celtas Galaicos.
    Las niñas estaban totalmente sorprendidas, todo parecía tan inverosímil que no podían ni articular palabra.
    La madre se acercó a sus hijas cuando el padre terminó de hablar y comenzó a pintarles la cara diciendo:
    Tendrán que memorizar cada línea de su rostro porque esta pintura la llevaran el resto de su vida en guerras y ceremonias hasta el día de su muerte. Representa su origen, su conexión con la naturaleza y sus ancestros.
    Cuando su madre terminó de pintar sus rostros, su padre les puso delante unas navajas envueltas en un mantel blanco a cada una y les dijo:
    Estas navajas estuvieron en nuestra familia por muchas generaciones, pasaron de mi abuelo a mi padre y ahora son vuestras. La alimentarán con la sangre de vuestros enemigos. Nunca se separen de ella.
    Alanna se sentía emocionada cogió la navaja y observó que era una pieza muy antigua con un acabado en el mango de cadenas entrecruzadas.
    La recibió con honor. Ella sentía que era parte de algo muy importante que aun no podía comprender bien pero que se entregaba con toda su alma. Aquella noche, Alanna y sus hermanas danzaron al ritmo del tambor y cánticos con las estrellas de testigo.

    La vida de Alanna transcurrió con normalidad desde aquel evento en las montañas pero un mundo desconocido se abría ante ella. Entre las largas conversaciones con sus padres, la joven descubrió que existían jerarquías dentro de los clanes celtas
    Entendió que los suyos estaban en guerra y esto comenzó hace cientos de años con los Romanos apropiándose de conocimientos tan poderosos que los mantuvieron en poder hasta el día de hoy. Disfrazados de organizaciones secretas que acumulaban poder y manipulaban a los gobiernos, la policía, incluso algunas mafias. Para el mundo los Celtas se habían exterminado como cultura
    El padre de Alanna trabaja con uno de los jefes celtas. Este trabaja directamente con la nueva capital o centro de operaciones de los Keltoi(Celtas) en Irlanda justo donde vivía su tío y a través del tráfico y lavado ellos obtenían el dinero para poder proteger a más de los nuestros.
    Cuando Alanna cumplió 14 su hermana estaba pronto de partir a la universidad de Santiago de Compostela quería estudiar ingeniería ambiental, era una joven idealista y quería de alguna manera con su vida ayudar a salvar el mundo. Se había hecho tradición entre Alanna y su hermana entrenar todas las tardes en la montaña, ambas eran muy ágiles y bastante competitivas. Pero Alanna resaltaba a pesar de ser menor y su padre se percató del fuego que la niña llevaba en su sangre. Le propuso que comenzara a acompañarlo en algunas reuniones de trabajo para que vaya aprendiendo desde ahora.
    Alanna se sintió honrada pero pensó que esto traería rivalidad con su hermana ya que ella era la mayor . Su padre la miró y como si le leyera el pensamiento le dijo:
    -Padre: ¿Te preocupa tu hermana verdad? Ella es fuerte y comprometida pero ayudará a nuestro clan de otras formas. Su camino es distinto al tuyo. Esto ya lo hablé con ella. Además serás tú quien tome mi lugar, cuando ya no esté.
    -Alanna: Para eso falta mucho padre. Daré mi mejor esfuerzo.
    Ante la sociedad Alanna tenía una vida normal de joven estudiante pero en realidad había cambiado e incluso aprendió a disparar y sus entrenamientos eran más duros. Acompañaba a su padre a cerrar tratos o ir en las lanchas a recoger mercancías. Siempre manteniendo un perfil bajo casi invisible. Era un mundo duro y hostil casi controlado en su totalidad por hombres. Un dia Alanna le preguntó a su padre si esa mercancía que manejan y compraban era estupefacientes. Su padre la miró y le dijo:
    Nunca se te ocurra hacer este tipo de preguntas a nadie. Pero para tu tranquilidad la respuesta es No. Trabajamos con armas, tabaco y algunos coches de interés. La mayoría de gente del submundo se conoce. Hacemos negocios para tener contactos y “amigos'' para cuando los necesitemos y creo que ha llegado el momento de que conozcas a mi jefe.
    Alanna lo miró sorprendida, su padre nunca se lo había presentado y tampoco la había llevado a ninguna reuniones donde su jefe se encontrara. Su padre continuó:
    Mañana por la noche te lo presentaré antes de ir a un trato importante.
    Aquella noche Alanna estaba nerviosa entro a la casa totalmente vestida de negro y lo mas comoda posible, se habia hecho una coleta. Su padre y ella se encontraban en una habitación que parecía una oficina, de pronto las puertas se abrieron y entró aquel hombre alto y fuerte, tendría casi la misma edad de su padre detrás de él entro una chica alta de pelo rojo. La mirada de aquel hombre era distante pero cálida a la vez. Su padre se apresuró a saludarle como quien saluda a un amigo.
    -Padre: Llegamos muy temprano al parecer pero justo a tiempo para la cena.
    -Hombre sonriente le dijo: ¡Para eso siempre se llega a tiempo! Esa jovencita que te acompaña es tu hija Alanna? ¡Qué grande está! Menos mal que salió tu mujer.
    La joven Alanna no pudo contenerse y se comenzó a reír llamando la atención de aquel hombre.
    -Hombre: Jovencita me puedes llamar el viejo gallego. Somos familia. Sé que aprenderás bien de tu padre que es el mejor. Él y yo somos como hermanos. Mira que nos ponemos de acuerdo en todo que los dos tenemos a nuestras hijas como sucesoras del clan. En mi caso, mi hijo mayor solo me trae problemas.
    Alanna miró a la otra joven que no le quito la mirada de encima parecía mayor que ella, ambas se sonrieron. Luego de las presentaciones ambos hombres comenzaron hablar de sus negocios mientras que las dos jóvenes se quedaban en silencio escuchando todo. Ambas jóvenes sabían que algún día serían ellas las que hablarán de negocios y cuidarán de los clanes de Galicia. La enseñanza celta siempre fue de transmisión oral.
    Un año pasó y Alanna había aprendido mucho del negocio. Siempre se escribía en clave con su hermana que ya estaba en la universidad pero había pedido hacer un intercambio en una universidad de Escocia. Al parecer todo marchaba bien en su familia.
    En una reunión rutinaria de negocios a su padre le tocaba cubrir al viejo gallego. Las personas con las que se reunían eran unos clientes nuevos y aunque eran amigos del hijo del viejo gallego este no se confiaba. Alanna acompañó a su padre el estaba como franco tirador por si las cosas salían mal.
    El padre de Alanna la envió a peinar la zona con cuidado, no esperaba ninguna novedad. Estaban en una montaña estratégicamente ubicados y sólo sabían su posición: El viejo gallego y sus dos hijos.
    Alanna como siempre cargaba su daga escondida en su muñeca izquierda, una pistola con silenciador y una radio en canal 582.
    -Padre: La frecuencia de radio que te di es para esta misión. Pero si algo sale mal y necesitas ayuda busca la frecuencia 333 y alguien vendrá ayudarte.
    Alanna comenzó a caminar de manera silenciosa como le habían enseñado de pronto escucho una rama que crujió detrás de ella, automáticamente sabía lo que eso significaba, su corazón comenzó a palpitar fuertemente. Se quedó parada sin moverse unos segundos y luego comenzó a caminar como si nada pasara tratando de ganar tiempo. Su mente pensaba rápidamente en todas las posibles salidas que podría encontrar. Disimuladamente deslizó su navaja a su mano. Se giró bruscamente y se encontró cara a cara con dos hombres. Fueron segundos que parecieron eternos.
    El corazón de Alanna latía tan fuerte que sentía que se le salía del pecho. Un hombre levantó el brazo para disparar y Alanna rápidamente le tiró la navaja al hombro, se tiró al suelo y se cubrió detrás de unos árboles mientras ellos le disparaban. Ella sacó su pistola y comenzó a dispararles. Trato de localizar a su padre por la radio pero él no respondía. En un momento no escuchó ningún disparo. Ella se echó a correr en dirección de su padre. Pero uno de los hombres salió de la nada y le propinó un puñetazo en la cara que la tumbó al suelo seguido de una patada en el estómago. El dolor era tan fuerte que le quitó el aire, la cara le sangraba y tenía el ojo hinchado no podía ver bien.
    Alanna trataba de recomponerse pero un segundo hombre la cogió de los pelos y la comenzó arrastrar era el hombre a quien ella le había tirado la daga. Este se la había quitado del hombro y la tenía en la mano. El le dijo:
    Te voy a clavar en un árbol y abrir en canal con tu propia daga.
    -El segundo hombre: Termina con ella rápido que tenemos que regresar. El jefe nos espera.
    El hombre herido la levantó de los pelos, propinándole golpes en las costilla preparándose para clavarle la navaja. Alanna reaccionó y le tiró con toda su fuerza una patada en las ingles y le dio con toda la palma de su mano la nariz. Este grito y ella aprovechó para torcerle la mano y quitarle la navaja, degollandolo rápidamente. El segundo hombre comenzó a disparar pero Alanna cogió al hombre herido como escudo y se lo tiró encima. Cogiendo su pistola y disparando a las piernas y luego al pecho. Este también cayó al suelo muerto.
    Alanna se quedó parada mirando a los hombres sin vida. Ella nunca había matado, se repetía dentro de sí misma que eran ellos o ella, no tenía opción. En ese momento de la nada se le vino a la mente su padre. La joven comenzó a correr, las piernas le pesaban como si fuera plomo. Sentía la adrenalina recorrer todo su cuerpo. Al llegar al lugar, lo busco con la mirada rápidamente. Se quedó paralizada, comenzó a caminar lentamente, él se encontraba tumbado de lado en el suelo… Alanna tenía pánico, se agacho y lo giro. El la miro … Alanna respiró profundamente, aún estaba vivo.
    -Alanna: Padre tenemos que irnos de aquí, quienes te hicieron esto? ellos pueden regresar y yo no puedo con ellos. Necesito que te levantes.
    -Padre: Alanna, mi tiempo aquí ha terminado. Ahora comienza el tuyo. protege nuestro clan lo mejor que puedas. Tienes que irte el regresara fue a ver porque sus compañeros no volvían.. ¿Los mataste verdad?.. Esa es una auténtica hija de Galicia.

    -Alanna entre lágrimas: ¿Cómo pasó esto padre? Nadie sabía que estábamos aquí. Por favor levántate .... ¡Por favor! Aun soy muy joven, no podré con esto sin ti.
    -Padre: No puedo levantarme, estoy muy mal. Han traicionado al viejo gallego y a tenido que ser alguien de su familia. Lamento dejarte tan joven pero estoy seguro que el universo tiene grandes planes para ti…. Me siento orgulloso ... de ser tu padre, no te olvides...
    En esta vida. Antes muerte que traición……
    -Alanna susurro con lagrimas en los ojos: Antes muerte que traición.
    Su padre cerró los ojos a las 3 de la mañana tenia signos de tortura pero prefirio la muerte. Alanna comenzó arrullar a su padre como si abrazándolo ella podría traerlo a la vida. Sus lágrimas caían sin cesar, todo su cuerpo temblaba, cerraba los ojos y su mente viajaba a su niñez tratando de acariciar los recuerdos que tenía con él. Alanna comenzó a gritar desesperada por el dolor enorme que sentía en el pecho.
    En ese momento sintió un disparo que le atravesó el hombro y cayó al costado de su padre. Brevemente cerró los ojos.. Este sería su fin. Moriría a lado de él.
    Un hombre se acercó, le piso el pecho con fuerza apuntando con una pistola y le escupió en la cara.
    -Hombre: Hija de puta te cargaste a mis compañeros pero hasta aquí llegaste. No puedo creer que una niña los matara. Llame refuerzos pensando que ustedes eran más y en 10 minutos estarán aquí. Tu nos daras toda la información de tu clan. El viejo Gallego ha caído y no habrá nadie que los proteja. Sino tendrás el mismo fin que el muerto que tienes a tu costado.
    Alanna sentía la presión en su pecho pero la joven solo mantenía la mirada fija en sus ojos. El dolor que sentía en su cuerpo se fue vaciando para llenarse de fuego, un fuego que le quemaba toda la piel. Sus ojos comenzaron a inundarse de ira. Solo le dijo:
    Antes muerte que traición.
    aún tenía la navaja en la mano y de un movimiento le cortó el talón esté doblo la rodilla y cayó prácticamente encima de ella, Alanna se liberó . El hombre trató de dispararle pero Alanna le sujetó la mano forcejeando y desviando los disparos él le dio un cabezazo en la cara para aturdir pero la joven le clavó la navaja varias veces en el estómago y luego en la muñeca hasta que este no se movió.
    Alanna a las justas podía levantarse, se acercó a darle un último beso a su padre. Sabía que pronto vendrán más hombres, no tenía mucho tiempo, estaba sola.
    Comenzó a caminar lo más rápido que pudo. No podía tomar el coche con el que había venido porque se los encontraba de regreso. Así que siguió la carretera pero por el bosque agazapada.
    Pudo ver cómo dos coches subían a toda velocidad.
    Las lágrimas llenaban toda su cara. Sabía que no podría llegar sola. La ciudad estaba demasiado lejos había caminado toda la noche. Estaba desesperada y las fuerzas la abandonan, dio dos pasos más y cayó al suelo. Aún estaba consciente, se acordó de la radio.
    Puso la frecuencia 333 y pidió ayuda. Nadie contestaba…. Pensó que todos estarían muertos… y en ese momento escucho la voz de una chica. Le parecía familiar pero no la reconocía. Le dijo:
    -soy Alanna Galvan mi padre está muerto, necesito ayuda.
    Alanna dio medianamente su ubicación y aquella voz le dijo que la encontraría. Comenzaba a ser borroso hasta que la oscuridad total se apoderó de todo.

    La joven comenzó abrir lentamente sus ojos y lo primero que vio fue el rostro de su madre.
    -Madre: Gracias, por fin estás consciente. Me tenias muy preocupada.
    -Alanna: No fue una pesadilla verdad? papá no está. No pude ayudarlo. Lo siento mamá.
    Los ojos de la joven comenzaron a llenarse de lágrimas, Todo el dolor que había sentido la golpeó como una ola.
    -Madre: La hija del viejo Gallego, te encontró y recuperó el cuerpo de tu padre. Me dijo que te encargaste tú misma de pagar con sangre su sangre. En nuestra cultura:

    La muerte es solo el comienzo. No llores el no ha desaparecido.

    -Alanna: ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? Que paso madre porque nos atacaron así y en nuestra tierra? No entiendo nada. Aquellos hombres me dijeron que el viejo gallego estaba derrotado.
    -Madre: Hija hay un traidor en nuestras filas. Nuestros enemigos tiene mucha información, no sabemos si ellos saben de tu existencia pero la hija del viejo Gallego dispuso que por tu seguridad partirás a Irlanda ahí esta tu tio. Seguirás tu entrenamiento por 3 años y luego viajará a la ciudad de los Santos. Esa ciudad será muy importante en un futuro y tú representas a nuestro clan. En esa ciudad encontrarás todas las respuestas que necesitas.

    -Alanna: Madre que pasara contigo y mi hermana? No puedo alejarme de ti, tengo que estar a tu lado.

    • Madre: No te preocupes por mí, sé cuidarme sola y tu hermana está en Escocia y ahí se quedará una larga temporada. Sé que aún eres muy joven para entenderlo pero tienes que confiar en mi criterio. Partirás lo más pronto posible. Si puedes caminar en 3 días realizaremos una ceremonia de despedida a tu padre.
      La madre de Alanna es una mujer fuerte y decidida. Fiel a sus creencias.
      Caía la tarde, Alanna y su madre se encontraban en las playa de Traba de Laxe. Sus rostros estaban pintados de un azul profundo como el océano. Nadie hablaba solo miraba la puesta de sol. Al frente de ellas había unos trozos de madera colocados de una forma triangular formando una gran pila. Al otro lado se encontraba la hija del viejo Gallego, su rostro estaba pintado de una manera diferente lo que significaba que era de otro clan. Tenía la mirada tan triste como la de ella. La acompañaban dos hombres, uno de ellos tenía un tambor en la mano.
      Cuando cayó la noche la Hija del viejo Gallego se acercó hacia la pila de madera y la encendió. El hombre del tambor comenzó a tocar de manera lenta y el otro hombre comenzó a cantar en gaelico una melodía triste y profunda. Alanna sentía que cada vibración del instrumento le atravesaba el alma. Las lágrimas recorrían su mejilla y no podía contenerlas. Ambas jóvenes se miraban como la primera vez que se conocieron. las dos habían perdido un padre.
      Cuando todo terminó los hombres se retiraron. La hija del viejo gallego se acercó y le dijo a la madre de Alanna:
    • El Cuerpo de vuestro esposo será enterrado en Los Cañones del Río Sil. Como es la costumbre solo la familia sabrá la ubicación exacta. Me retiro aun tengo que saldar una cuenta. Tu hija en cualquiera de los casos ocupará mi lugar si las cosas no salen bien.
      -Madre: Saldra bien.Se en mi ser que nos volveremos a ver.
      Mantenemos la llama viva.
      -Hija del viejo Gallego: Para que el viajero nunca se pierda.
      Alanna se puso frente al mar mientras su madre y la hija del viejo gallego hablaban Ya estaba amaneciendo. Ella solo miraba ese bello cielo azul que la vio crecer. Cerró sus ojos para sentir los rayos del sol en su rostro.
      -----------------------------------------------//--------------------------------------------------------------------------
      Aun mantenía los ojos cerrados sintiendo como el sol le pegaba en la cara. Era una sensación tan cálida y acogedora. Se sentía como en trance disfrutando de ese momento.
      Una voz le habló pero ella no hacía caso, hasta que le tocaron con golpecitos suaves su brazo. Lentamente abrió los ojos y buscando quien la llamaba. Era un hombre peculiarmente vestido.
      -Hombre irritado: Señorita va subir al taxi o se va quedar parada ahí tomando el sol en la parada de taxi del aeropuerto. Hay una cola detrás de usted.
    • Alanna: Perdone. Si lo cojo. Me despisté.
      -Taxista: ¿Dónde la llevo señorita?
    • Alanna: Soy nueva en la ciudad. ¿Me puede recomendar un hospedaje económico si es posible?
      -Taxista: Por supuesto vamos ahí. ¿Que la trae por la ciudad de los Santos?
    • Alanna: Vengo a mantener la llama viva.
      -Taxista: ¿Cómo perdón?
      -Alanna: Nada. Turismo caballero… Turismo.
    publicado en Biografías de Personajes
    Iri_lg
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