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Edgar Black
Nacido en Yarumal, Antioquia, Edgar Black creció entre calles donde la ley nunca tuvo verdadero control. Desde pequeño entendió que en ese mundo sobrevivía el más inteligente, no el más fuerte. Mientras otros buscaban respeto con violencia, Edgar aprendía algo mucho más peligroso: cómo controlar personas, negocios e información.
Hoy, con 26 años y 1.80 de altura, Edgar Black es conocido como el cerebro detrás de una de las organizaciones criminales más temidas del continente. Frío, calculador y siempre impecable, jamás deja un movimiento al azar. Cada operación, cada alianza y cada traición pasan primero por su mente.
Las gubernamentales llevan años intentando derribarlo, pero siempre ocurre lo mismo: cuando creen tenerlo acorralado, Edgar ya desapareció… dejando únicamente silencio y pérdidas detrás suyo. Redadas vacías, agentes vendidos, rutas alteradas y operaciones filtradas con precisión quirúrgica. Para muchos dentro de las fuerzas federales, Edgar Black no es un hombre… es un fantasma.
Su nombre comenzó a expandirse por todo el bajo mundo después de una serie de golpes criminales que dejaron humilladas a las autoridades. Edgar fue señalado como el autor intelectual detrás del robo al carguero, una operación perfectamente ejecutada donde millones desaparecieron sin dejar rastros. Tiempo después, el asalto al Ammu-Nation terminó de consolidar su reputación como una mente imposible de anticipar: sistemas caídos, rutas bloqueadas y una retirada limpia que dejó a las gubernamentales completamente expuestas.
Pero el golpe que más temor generó fue el robo masivo al Banco Central, donde armamento completo desapareció en cuestión de minutos bajo una coordinación milimétrica. Y esos fueron solo algunos de los tantos trabajos atribuidos a su organización. Cada robo ejecutado por Edgar Black tenía algo en común: precisión absoluta, cero errores y ningún sobreviviente dispuesto a hablar.
Dentro del bajo mundo, su nombre pesa más que cualquier amenaza. No necesita levantar la voz para imponer respeto. Su presencia sola basta para congelar una sala entera. Habla poco, observa demasiado y jamás repite una advertencia dos veces.
Edgar construyó su imperio moviendo dinero, armas, influencia y secretos. Sabe que el verdadero poder no está en apretar el gatillo, sino en decidir quién lo hace y cuándo hacerlo. Por eso siempre va dos pasos adelante; mientras sus enemigos planean cómo enfrentarlo, él ya sabe cómo terminará la historia.
Leal únicamente a su organización y a sus propios códigos, Edgar Black se convirtió en el terror silencioso de las gubernamentales y en una figura casi intocable dentro del crimen organizado.
Porque en un mundo lleno de mafiosos que juegan a ser reyes… Edgar Black es el hombre que mueve el tablero completo.
➜ NOMBRE COMPLETO: Juan Barrios ➜ EDAD: 27 años ➜ LUGAR DE NACIMIENTO: Canadá, Alberta Children’s Hospital ➜ NACIONALIDAD: Canadiense ➜ SEXO: Hombre PADRES Abigail Johnson y Liam Barrios La madre de Juan vive en Canadá y trabaja como dentista. Siempre fue muy cercana a él y le enseñó desde pequeño a respetar a los demás, a ser empático y a hacer las cosas bien. Su padre, Liam Barrios, fue quien más marcó su forma de ser. De él aprendió la importancia de la disciplina, la constancia y el compromiso. Gracias a sus padres, Juan creció con valores claros y una forma de pensar responsable. APARIENCIA FÍSICA Altura: 1,92 m Ojos: Verdes Cabello: Rubio PERSONALIDAD Juan viene de una familia trabajadora, y eso se nota en su forma de ser. Es alguien responsable, leal y respetuoso. No suele perder la calma con facilidad y prefiere pensar antes de actuar. Aprende de sus errores, intenta mejorar cada día y mantiene una actitud positiva incluso cuando las cosas se ponen difíciles. ACTUALIDAD Hoy en día, Juan tiene claro que quiere formar parte del LSPD. Desde joven sintió interés por ayudar a los demás y por mantener el orden, y con el tiempo esa idea se convirtió en una meta real. Ha pasado por momentos personales complicados, como una separación que le afectó bastante, pero que también le ayudó a madurar y a conocerse mejor. Eso le enseñó a controlar mejor sus emociones y a mantener la cabeza fría en situaciones de presión. Para Juan, formar parte del LSPD no es solo un trabajo, es una forma de servir a la comunidad. Está dispuesto a aprender, a escuchar y a trabajar en equipo para hacerlo bien. ESTUDIOS Completó dos años de bachillerato y luego cursó un grado superior en Escolta, donde aprendió disciplina, responsabilidad y a manejar situaciones delicadas con cuidado y atención, algo que considera clave para el trabajo policial. MOTIVACIÓN PARA INGRESAR AL LSPD Juan quiere entrar al LSPD porque:
Quiere ayudar a mantener la seguridad y proteger a las personas.
Cree en hacer cumplir la ley con respeto y sentido común.
Le gusta trabajar en equipo y seguir aprendiendo.
Es un objetivo personal que representa los valores con los que creció.
Juan Barrios se siente preparado para asumir un puesto dentro del LSPD, con ganas de aprender, compromiso y vocación de servicio.