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Evelyn Walker nació el 5 de julio del 2000 en Los Santos, en el seno de una familia trabajadora. Su madre, originaria de África, llegó a Estados Unidos buscando un futuro mejor, y su padre, nativo de la ciudad, siempre le inculcó el valor del esfuerzo y la justicia. Desde muy joven, Evelyn creció rodeada de realidades duras: barrios complicados, desigualdad y una constante sensación de que las cosas podían mejorar si las personas correctas tomaban acción.
Cursó sus estudios en instituciones públicas de Los Santos, destacando por su compromiso social y su participación en actividades extracurriculares relacionadas con la mediación y resolución de conflictos. Posteriormente, se graduó en Administración de Recursos Humanos, lo que la llevó a ocupar su actual puesto como responsable de RRHH en una empresa local de taxis. Su día a día le ha permitido desarrollar habilidades clave: escucha activa, gestión de personas y toma de decisiones bajo presión.
A pesar de su trabajo actual, Evelyn siempre tuvo claro su verdadero propósito: servir y proteger. Desde niña, admiraba a los agentes de la LSPD, no por sus uniformes ni sus patrullas, sino por su capacidad de marcar una diferencia real en la vida de los demás. No busca una placa por reconocimiento, sino porque cree firmemente que puede ser parte del cambio que tanto anhela para su ciudad.
Enzo Coronel, un hombre caucásico de 29 años nacido en un pueblo Mendocino (Argentina), viviendo casi toda su vida en San Francisco (EEUU). Cuando tenía solamente 5 años, la familia de Enzo decidió hacer un cambio de aires en su vida e irse a vivir a Los Estados Unidos de América, ya que sus padres querían formar varias empresas y que sus hijos puedan tener un futuro con mucha mejor situación económica. A Enzo no le afectó en apenas nada esta situación ya que era bastante pequeño, se inició en una escuela de San Francisco, en la cual estuvo hasta los 18 años terminando así el grado 12 de la secundaria. Enzo en ese momento era un chico muy aplicado, inteligente, educado y disciplinado, sacó muy buenas notas en todas las materias, lo cual hizo que opositara a unos muy buenos estudios. Hizo un grado universitario de Criminología y Derecho, acompañado de varios cursos sobre la protección civil y protección del medio ambiente. Todo esto le llevó varios años, pero en los veranos, Enzo volvía con su familia a su pueblo natal, que estaba situado en una zona montañosa con mucha naturaleza, y cada semana iban él y su padre por varios caminos con el coche recorriendo diferentes senderos y parques naturales, ya que a ambos les apasionaba el medio ambiente y la propia vida silvestre. Cuando Enzo cumplió 25 años, su padre falleció por una enfermedad terminal, por lo que heredó las empresas de su progenitor y continuó con los proyectos que tenía su padre para las mismas. Pasados varios años, Enzo ya tenía bajo control ambas empresas y mucha gente trabajando para ellas, por lo que pudo independizarse ligeramente de ellas y opositar a un trabajo que le llamó bastante la atención desde temprana edad, algo que tenga relación sus estudios y sus gustos personales.