++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
La empresa se dispone a la compra del furgón blindado
Bryan West nació en Los Santos, en el corazón caliente de Davis, un barrio donde el sol quema más fuerte y la vida golpea más duro. Desde pequeño, lo suyo eran los lowriders. No jugaba con carritos, jugaba con sueños: Impalas, Cadillacs y Monte Carlos con suspensión hidráulica, pintura candy y rines cromados.
Las calles lo criaron, pero los autos lo mantenían cuerdo. A los 14, ya ayudaba en un taller del barrio, puliendo llantas y aprendiendo de motores. A los 18, armó su primer lowrider con piezas usadas y pintura prestada. Le puso “Libertad” en el capó, porque en ese auto sentía que podía escapar de todo. No fue fácil, tuvo que esquivar pandillas, drogas, y tentaciones que lo querían hundir. En las noches, se juntaba con su clica en los estacionamientos, bajaban el auto al suelo, lo hacían brincar al ritmo del G-Funk. Con esfuerzo, montó su propio taller clandestino. Arregla autos para su barrio, enseña a los jóvenes mecánica. Su lowrider más reciente se llama "Resistencia", con pintura gris y detalles en oro.
Hoy, con 30 años, Bryan West no solo sigue rodando por las calles de Los Santos... ahora también deja huella, sigue viviendo en su preciado barrio de Los Santos.
Dando una charla al equipo antes de trabajar