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Publicados por Noyorkingo18

  • La vida de Victor Malverde -lucas-

    Víctor Malverde
    El Santo de las Deudas
    Cuentan en Copala que Sinahi cosía ropa para los ricos de Culiacán y comía frijol. Su marido, Víctor, llegaba cada ocho meses, dejaba dinero sobre la mesa y se volvía a ir. Nunca dijo en qué trabajaba. El hijo aprendió a no abrazarlo: los abrazos que se van duelen más que los golpes.

    A los dieciséis años de Víctor, a Sinahi le encontraron un cáncer sin cura. Vendió la máquina de coser, el anillo de bodas y hasta la puerta de la casa para pagar tratamientos que no sirvieron. Entonces un muchacho del pueblo le ofreció "una forma rápida" de conseguir dinero: apuestas por teléfono. Ahí entró el vicio a la familia.

    Víctor aprendió rápido que la deuda no se siente como deuda mientras apuestes. No era borracho ni ladrón; solo se sentaba frente a una pantalla y convertía el mundo en dos casillas. Del alcohol se sale gente. Del juego sale poca: no te enferma el cuerpo, te quita la paciencia con la vida normal.

    Sinahi murió un martes de marzo, con la ventana abierta. Ya casi no hablaba, así que guardó todo para el final. Le tomó la mano —la misma que él usaba para deslizar fichas— y le dijo:

    "No te voy a pedir que seas bueno, mijo. Te voy a pedir que seas tuyo. Yo me muero pobre y no me da pena; me da pena que tú vas a morir debiendo, y eso sí es vergüenza. Y cuando te caigas, no te levantes solo."

    Esa noche no apostó. Duró once días. Al duodécimo perdió la casa.

    Después del entierro llegaron las dos mesas de siempre. Los Hermanos del Mezquite le ofrecieron liquidarle la deuda si prestaba su nombre para unos paquetes. Don Aurelio Cota, mafia vieja de traje claro, le ofreció lo mismo pero al revés: primero el favor, después la obediencia. Aceptó las dos, porque un jugador siempre cree que maneja dos mesas a la vez. Tres años de cobrar, callar y apostar. Perdió un diente en un cobro y lo mandó arreglar con oro.

    Un viernes de lluvia apareció en la tienda del pueblo un señor mayor con las manos temblando. Su padre. Había vuelto porque ya no servía para irse a ningún lado.

    El viejo no le pidió perdón. Le dijo algo peor y mejor: "No te voy a decir que me perdone. Te voy a decir que te veo. Y que si quieres, puedo aprender a quedarme."

    Empezaron torpe. El padre no sabía cocinar; el hijo no sabía dormir sin encender la pantalla. Consiguió trabajo cargando costales en el molino. Y Víctor dejó de apostar: un jueves a las tres de la mañana sintió ganas, caminó bajo la lluvia y se sentó en el piso afuera de la puerta del viejo hasta que pasó el temblor. Nunca le contó. Esa noche el viejo abrió la puerta un dedo, sin decir nada.

    Fueron felices unas semanas. La felicidad en esos pueblos no hace ruido.

    Un domingo partían pan. El viejo se llevó la taza a la boca y la taza se quedó a medio camino. Se fue sin palabras finales, sin drama. Sesenta y tres años llegando tarde a todos lados, y por fin llegó temprano. Lo enterraron junto a Sinahi, del otro lado del sendero, para que platicaran.

    Al tiempo, alguien puso una veladora en la esquina del pueblo. Después otra. Una foto de un joven con camisa de botones y un naipe entre los dedos, porque así lo recuerdan: a medias. Le dicen "El Santo de las Deudas". Le prenden veladoras los que deben plata y los que tuvieron un padre que nunca llamó. Le dejan fichas de casino en lugar de monedas.

    Los viejos que lo conocieron se ríen y dicen que eso no es un santo. Dicen que es simplemente hacer lo que su madre le pidió: levantarse acompañado.

    "Papá... perdóname. Esta vez no es una apuesta. Esta vez me quedo."

    publicado en Biografías de Personajes
    Noyorkingo18
    Noyorkingo18
  • El relato de Ronnie Slk "Simon"

    La vida de ronnie slk mas conocido como “Simon”
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    RONNIE SLK:

    1. “Origen y comienzo de su vida en la ciudad”
      30 de diciembre de 2000 | Vespucci, Los Santos Ronnie nació en el último suspiro del siglo, en el segundo piso de una lavandería abandonada. No hubo hospital, solo el olor a lejía y el parpadeo de una bombilla a punto de fundirse. Su madre, Akima, una inmigrante china que había cruzado el mundo buscando dignidad, lo parió con las manos agrietadas por el trabajo y el frío. El apellido "Slk" fue un error burocrático (una mala pronunciación de "silky", sedoso) que Ronnie cargó como una ironía brutal: un nombre suave para una vida de asperezas.
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    2. “Sus Padre La Ausencia y La Memoria”
      Maverick (El Padre): Estadounidense, piloto de carga y fantasma. Apareció cuatro meses antes del nacimiento y se esfumó tres semanas después, dejando solo una chaqueta de aviador y la promesa vacía de "volver antes de que camine". Ronnie creció mirando al cielo, esperando un avión que nunca aterrizó, repitiendo el ciclo de abandono que definiría su vida amorosa.
      Akima (La Madre): Una mujer de acero y paciencia infinita. Trabajaba doce horas doblando ropa ajena para alimentar a su hijo. Le enseñó mandarín cantando canciones de cuna y le dio la única herencia valiosa: la dignidad. Pero el tiempo y el cansancio la vencieron. A los 21 años, Ronnie descubrió que la mujer que lo criaba ya no lo recordaba. El Alzheimer se llevó a Akima pieza a pieza, hasta que se llevó su propia identidad, dejándola morir en una residencia mientras Ronnie intentaba, inútilmente, reconstruir su memoria con gachas de arroz y canciones olvidadas.

    3. Los Últimos 10 Años (2016–2026): La Caída
      La adolescencia de Ronnie fue un descenso rápido. A los 15, conoció a Dreko y a la gente peligrosa de Orange Avenue. Dejó la escuela, entró en el crimen menor y conoció el amor tóxico con Lourdes, una relación de fuego y celos que lo dejó vacío.

    Pero su verdadera batalla la libró contra sí mismo y contra la realidad:

    El Vicio insuperable: Necesitaba dinero rápido para cuidar a Akima y para sanar sus heridas. El casino se convirtió en su iglesia. La ludopatía lo atrapó como una trampa de araña. Perdió el apartamento de su madre, su coche, su dignidad y a Lourdes. Jugaba con la esperanza tóxica de que la próxima carta, el próximo giro de la ruleta, salvaría todo.

    El Lobo solitario de una camada de lobos: A medida que Akima se desvanecía, Ronnie se hundía. Perdió a su hijo (que ahora vive con otros en Sandy Shores) por ser un padre ausente, repitiendo el error de Maverick.

    Rumores de los últimos días: A sus 35 años, Ronnie vive en un motel barato de Cypress Flats. Akima murió hace dos inviernos; él ni siquiera sabe qué último nombre pronunció. Dreko está en prisión; Taza, su viejo amigo, está muerto por sobredosis. Ronnie sigue jugando, con solo 300 dólares en el bolsillo y la certeza de que el casino no le debe nada.

    Vive en la víspera eterna de su cumpleaños, esperando un milagro que sabe que no llegará, atrapado entre el recuerdo de una madre que lo amó y un padre que lo abandonó.

    "No juego por dinero. Juego para sentir, por un segundo, que el universo me daba poder."

    Creditos Img: La chicago gang la casa de ronnie SLK

    publicado en Biografías de Personajes
    Noyorkingo18
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