++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Diario Número 1:
"Hace unos cuantos días que hemos llegado a Los Santos, el primo Ramón nos avisó de que podíamos ir, que él tenía casa en... Stab City o algo así lo llaman. Dice que el sitio es perfecto para seguir con el negocio de desguace del Patriarca y que podemos quedarnos a vivir allí con él, así que aquí estamos.
Nada más llegar nos pusimos manos a la obra. El primo Ramón tenía razón, Stab City es el paraíso de la chatarra. Todo el terreno está a rebosar de coches, motos y todo tipo de aparatos en un estado lamentable, pero donde los demás sólo ven basura nosotros siempre podemos encontrar algo valioso.
La cosa parecía ir bien, pero no todo iba a ser perfecto. Empezamos a tener problemas con los residentes locales de Stab City.
Intentamos ir de buenas, siempre con una sonrisa por delante, ofreciéndoles detalles ganados con el sudor de nuestra frente, pero nos encontramos con malas formas y racismo. Creemos que claramente tienen problemas con los gitanos, y ellos se han encargado de dejarnos bastante claro que no quieren conocernos ni convivir con nosotros.
Estos problemas han ido a más. Este grupo racista aparcaban sus coches en la zona de la caravana del primo Ramón, por lo que nosotros decidimos aparcar uno de nuestros coches en una de las zonas que ellos reclaman como suya. Ante esto, uno de ellos perdió los papeles, llegando incluso a amenazarnos con un arma de fuego para que nos fuéramos de allí.
Así, nos obligaron a quedarnos en nuestra zona tremendamente limitada. Pero nosotros tenemos el mismo derecho que ellos a vivir allí, nos ganamos la vida honradamente con la chatarra. Somos una pequeña familia gitana humilde que no hace daño a nadie.
Lo único que queremos es hacer nuestra labor por el medio ambiente, mejorar la calidad de vida de Stab City deshaciéndonos de la chatarra y la porquería que la inunda y vivir nuestra vida tranquilamente.
Esperemos que todo vaya mejor en estos próximos días. Seguiremos informando.
Atentamente, la Familia Heredia."
Mariano Heredia, su desguace de confianza en Stab City para la compra y venta de chatarra especializados en ofrecer un servicio eficiente y responsable, ayudando a la comunidad a reciclar y transformar materiales en desuso. En Chatarrería Mariano Heredia valoramos cada tonelada de chatarra y la convertimos en una oportunidad para un mundo más sostenible.
Nuestra historia comienza hace más de dos décadas, cuando Mariano Heredia, patriarca de la familia Heredia y entusiasta de las piezas de automóviles, decidió abrir su propio negocio en Liberty City. Con un pequeño capital, Mariano adquirió unos terrenos llenos de coches en desuso y comenzó a desmantelar vehículos, vendiendo piezas y metales que otros consideraban basura. Su pasión por su trabajo rápidamente le ganaron la lealtad de la comunidad, que veía en él a un hombre honesto y trabajador.
A lo largo de los años, la chatarrería fue creciendo, y con ella la familia Heredia. Con el crecimiento de la empresa fue necesario expandir horizontes, es por ello que tres integrantes de la familia Heredia: Bryan, Shakira Saray y Ramón decidieron seguir con el negocio del patriarca de la familia en Los Santos, más concretamente en Stab City, zona conocida por albergar la mayor cantidad de chatarra de toda la ciudad. Hoy en día, la empresa no solo es el negocio familiar de la familia Heredia y allegados, sino que también forma parte de la identidad de Stab City. Mariano cuenta con la ayuda de su familia, garantizando que el legado del emprendimiento continúe por muchas generaciones más.
Este tipo de cosas debes pedirlas abriendo un ticket de soporte, para ello, debes ir al discord de GTAHub, acceder a la sección de soporte y ahí podrás abrirlo. Por aquí no te podrán ayudar.
Una nueva entrada con algunas muestras de nuestro trabajo. MotorHead Customs, el taller de la gente de la calle para la gente de la calle.
✦ CUMPLEAÑOS: 7 de octubre de 2004
✦ LUGAR DE NACIMIENTO: Los Santos, Estados Unidos
✦ NACIONALIDAD: Estadounidense
✦ SEXO: Mujer
Lily y Marcus Rockatansky eran tal vez los mejores padres que uno pudiera desear. Cariñosos, severos cuando debían serlo, con un amor por su pequeña y única hija que se escapaba a la comprensión humana. Pero la perfección no existe... ¿verdad? Winter era una niña feliz, muy feliz, hasta ese fatídico día en el que el pequeño y humilde almacén en el que trabajaban sus padres se prendió fuego... bajo extrañas circunstancias. Casi todo el mundo salió ileso, pero ellos quedaron atrapados en una de las habitaciones, la puerta no se abría. Nadie hizo muchas preguntas... pero esa pequeña niña sí que tenía muchas dudas, y nadie se las pudo resolver. A día de hoy, Winter sabe en el fondo de su corazón que hay muchísimas cosas que no cuadran, pero tal vez por cansancio... dejó de preguntar.
Después del suceso, la vida de Winter estaba muy lejos de mejorar. La pérdida de sus padres de forma tan súbita hizo demasiada mella en la personalidad de la pequeña niña, que no era capaz de entender el concepto de pérdida de una manera sana. Sus padres eran personas... complicadas. No se llevaban bien con el resto de la familia, por ende, ninguno de sus tíos ni familiares cercanos ni lejanos quiso hacerse cargo de Winter. Pasó toda su infancia y adolescencia en el horfanato, con cortos periodos de tiempo en casas de acogida que acababan devolviendo a la pobre niña. Se lo ganó a pulso. Era contestona, inestable, buscaba problemas allá donde iba. Aunque parecía lo contrario, realmente no había maldad en su interior, simplemente tenía demasiado dolor dentro y nunca supo cómo gestionarlo. Se sentía sola... dejada de lado. Al final, lo único que le quedaba era llamar la atención de los demás en el peor sentido posible.
Al llegar su adolescencia, como era de esperar, las cosas empeoraron. Malas compañías, peores situaciones. Empezó a tontear demasiado con el alcohol... y algún que otro cigarrito de la risa de vez en cuando. Demasiado para una niña tan pequeña que tuvo que verse sola desde tan temprana edad.
Al final y a fuerza de demasiadas situaciones negativas en el horfanato, en cuanto cumplió los 16 años, le dieron un últimatum: "¿Cambiarás para mejor o te irás a las calles, a buscarte la vida por tu cuenta?" Ella lo tenía claro. Siempre estuvo sola, al menos así se sintió. Nunca creó lazos ni echó raíces en ninguno de esos lugares que el resto de personas se empeñaban que llamase "hogar". Con la poca ropa y objetos personales que pudo sacar del horfanato, se hizo a las calles. Sin casa, sin trabajo, teniendo que soportar que nadie la tomase en serio por su corta edad, con demasiadas taras y adicciones como para centrarse en llevar una buena vida.
Con el tiempo, tras haber cumplido ya los 18 años, entendió que debía trabajar para ganarse aunque fuera un mínimo de dinero para poder llevarse algo a la boca. Saltando entre trabajos a cada cual más precarios, empezó a sobrevivir como pudo, aún sin un sitio al que poder llamar hogar, con un dolor en su interior que cree que nunca sabrá entender, con un miedo atroz a crear lazos duraderos con nadie... ¿Cómo iba a poder dejar a nadie acercarse a ella? Tal vez el día menos pensado desaparezcan y la dejen sola... como hicieron sus padres.
Quién sabe si en el futuro la pobre niña conseguirá encauzar su vida...
Danika y Evaristo simulando una visita de Hacienda para probar a los nuevos trabajadores del taller.