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Darrell Bishop nació un 3 de octubre de 1997 en Los Angeles, California.
Criado en Aliso Villaje, el estadounidense de 25 años fue educado por sus padres, Romain Bishop y Stephanie Bishop en el ceno de una familia de clase media/baja.
En su infancia, disfrutó de la comodidad de recibir estudios y entretenimientos accesibles sin problema alguno, lo cual la llevó al aburrimiento de la vida fácil una vez cumplidos los 18 años, encontrándose en posición de ingresar a la universidad.
Bishop decidió buscar la independización, adquirió un apartamento en el centro de Aliso Villaje, bicicleta y trabajo de medio tiempo mientras terminaba con sus estudios médicos.
Su padre fallece en 2020 tras contraer cancer de pulmón. Darrell regresa a la casa de su madre donde tras tres años de cursar la universidad, su madre le recomienda seguir los pasos de su padre y abuelo paterno: ingresar al departamento del Sheriff.
Bishop empieza su proceso académico y forma parte del departamento del Sheriff por varios meses hasta que decide renunciar por su propia cuenta por falta de motivación y retomar lo que realmente se preparó y estudió sus últimos años, ingresar a Los Santos Emergency Services.
IMPORTANTE: Interpretamos un grupo de corredores estadounidenses (en su mayoría) los cuales se dedican a realizar carreras clandestinas principalmente. Además de otros negocios como la venta de drogas en fiestas para financiar los vehículos y sus costosas modificaciones.
Ryan Sheppard, un hombre de 24 años con una mente aguda para los negocios, dirigía un taller mecánico llamado NOS Tuners en la playa. Este taller era conocido por modificar autos para las carreras callejeras, pero no por ser el epicentro donde se lavaba el dinero sucio generado por la organización criminal Nightcrawlers. Los coches modificados salían del taller no solo con motores mejorados, sino también con compartimentos secretos para transportar drogas.
Pero NOS Tuners no era la única fachada del grupo criminal. A unas cuadras de distancia, en una concurrida avenida, se encontraba "Hornys", un popular restaurante de comida rápida. A simple vista, Hornys parecía ser un lugar más para disfrutar de hamburguesas y batidos, pero detrás de sus puertas, las transacciones ilícitas se llevaban a cabo. El dinero generado por la venta de drogas en las fiestas clandestinas y las apuestas ilegales de las carreras callejeras pasaba por las cajas registradoras de Hornys antes de ser blanqueado.
Las fiestas clandestinas de la organización eran legendarias. Se celebraban en lugares exclusivos al terminar una serie de carreras con éxito en las colinas de Hollywood o almacenes abandonados en el distrito industrial. Estos eventos, anunciados solo a través de mensajes encriptados y redes sociales privadas, atraían a una clientela selecta, dispuesta a pagar grandes sumas por una noche de música, drogas y decadencia. En estas fiestas, la droga fluía libremente, administrada por los dealers de la organiazción, quienes mantenían un estricto control sobre el suministro y las ganancias.
Las carreras de autos callejeros eran el otro gran negocio de Ryan y Dexter. Organizadas en descensos de colinas y calles industriales, estas carreras ilegales atraían a los mejores pilotos y a los apostadores de la ciudad. Las apuestas alcanzaban cifras astronómicas, y Ryan se aseguraba de llevarse una jugosa comisión de cada carrera. Los autos que competían eran preparados en su mayoría en NOS Tuners, un negocio redondo donde se ajustaban hasta el más mínimo detalle para asegurar la victoria.
Lista de actividades delictivas de la organización:
Sin embargo, el ascenso meteórico de Nightcrawlers no había pasado desapercibido. Un detective veterano del Federal Investigation Bureau, había comenzado a conectar los puntos. Había estado siguiendo la pista de Luz de Neón durante años. Sabía que desmantelar esta organización requeriría paciencia, estrategia y, sobre todo, un golpe inesperado.
Mientras Ryan Sheppard y su grupo seguían disfrutando de su imperio ilícito, ignoraban que el seguimiento del FIB estaba cada vez más cerca.