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@My-Blood se confundieron de raven pero los quiero igual
El sol de Los Santos comienza a caer, tiñendo el cielo de un dorado que parece mimetizarse con el éxito de la organización. Para Raven, esta no es solo una foto grupal; es la prueba tangible de que la resiliencia que forjó en los suburbios de Córdoba y la ambición que la trajo desde Nueva York han dado sus frutos. Al mirar la línea de vehículos, helicópteros y, sobre todo, a las personas a su lado, sabe que ya no es aquella chica solitaria que cometió su primer error a los 19 años. Ahora tiene una familia.
Raven se posiciona en la línea junto a sus compañeros, manteniendo esa postura firme y segura que la caracteriza. Al estar cerca de Eros y Francisco, su lealtad queda clara; ella respalda la fuerza de los líderes.
A pesar de su pasado oscuro y complejo, Raven encuentra en este momento la paz que tanto buscaba. Aquí, entre armas, autos de lujo y gente leal, es donde realmente pertenece.
Nombre completo: Raven Brooks Apodos: "Brooks" - "RB" Edad: 22 - 05/03/2004 Lugar de nacimiento: Córdoba, Argentina Nacionalidad: Argentina / Estadounidense
Raven posee una figura delgada y fibrosa, herencia de sus años de competencia en el fútbol. Su tez morena parece haber absorbido el sol de las sierras cordobesas y el brillo artificial de las grandes metrópolis. Sus ojos marrones, profundos y cargados de una intensidad analítica, suelen ser el primer filtro con el que juzga el mundo que la rodea. El cabello negro, lacio y azabache, cae con una prolijidad que contrasta con el caos de su vida cotidiana.
Aunque su postura natural es la de alguien que espera un ataque, cuando baja la guardia su sonrisa transforma por completo su fisonomía: una calidez genuina emerge, revelando a la mujer leal y protectora que vive detrás de la máscara de frialdad necesaria para sobrevivir en la calle.
La historia de los Brooks comenzó entre pizarrones y tizas en una escuela pública de Córdoba. Diego y Rosana, dos docentes apasionados, cruzaron miradas en una sala de profesores y, en apenas seis meses, ya estaban compartiendo un proyecto de vida. Raven creció escuchando debates sobre lógica, política y sociología en la mesa del almuerzo, lo que le permitió desarrollar una oratoria fluida y una capacidad de persuasión que años más tarde usaría para fines mucho menos nobles que la educación.
Diego Brooks Nacido el 7 de febrero de 1975, Diego es el pilar racional de la familia. Formado en ciencias exactas, su vida siempre se rigió por el orden y la metodología. Fue él quien le regaló a Raven su primera computadora y le enseñó que cada problema tiene una solución lógica si se descompone en partes lo suficientemente pequeñas.
Su rigor académico y su mirada crítica sobre el sistema moldearon el pensamiento estratégico de su hija, aunque nunca imaginó que Raven aplicaría esa metodología al crimen organizado.
Rosana Acunzos Orgullosamente cordobesa y de raíces humildes, Rosana fue la fuerza emocional que equilibró el hogar. Su ascenso desde un barrio carenciado hasta convertirse en profesional de la comunicación fue la primera lección de resiliencia para Raven. Rosana le inculcó valores de hierro: la lealtad a los orígenes y la importancia de la palabra dada.
De ella, Raven heredó la facilidad para conectar con la gente y esa empatía que, irónicamente, es lo que hoy la hace ser tan respetada por sus subordinados y seres queridos.
Raven es un rompecabezas de contrastes. Es una líder nata que sabe cuándo hablar y, más importante aún, cuándo escuchar para detectar las debilidades ajenas. Posee una mente hiperactiva que no conoce el descanso; siempre está trazando rutas de escape, planes de contingencia o nuevas formas de optimizar "el negocio".
A pesar de su entorno violento, mantiene una ética de grupo inquebrantable: para ella, la familia y los afectos son sagrados. Sin embargo, su carácter puede volverse gélido y despiadado si percibe una traición. No busca el conflicto por placer, pero tiene la capacidad de finalizarlo con una eficiencia quirúrgica.
Su infancia transcurrió en los suburbios de Córdoba, donde el asfalto quema y las oportunidades escasean. En esos barrios, Raven entendió que el respeto no se pide, se gana. A los 12 años ya se plantaba ante cualquiera que intentara intimidarla.
Ese espíritu combativo encontró un cauce en el fútbol local; jugar de "5" hasta los 17 años le enseñó a leer el campo de juego y a anticipar los movimientos del rival, habilidades que luego trasladaría a la vida real.
Al terminar la secundaria, su facilidad para las matemáticas la empujó hacia la programación. Fue una estrella en ascenso; su talento con el código la llevó a ganar becas, viajar por Europa y finalmente aterrizar en puestos de prestigio en empresas de tecnología. Sin embargo, la vida corporativa le resultaba asfixiante y vacía.
Buscando un cambio radical, dejó Nueva York para probar suerte en Los Santos, sin saber que la ciudad de las oportunidades terminaría por mostrarle su cara más amarga. En el Bronx de Los Santos, el dinero empezó a faltar y las promesas de la "tech life" se desvanecieron. La necesidad la empujó a las esquinas, donde su capacidad de organización la hizo escalar rápido en la venta de sustancias. A los 19 años, en un ajuste de cuentas que salió mal, Raven apretó el gatillo por primera vez. Esa noche, la programadora murió y nació la criminal.
Hoy, Raven Brooks es un nombre que genera respeto y temor en partes iguales. Totalmente integrada en la estructura de "My Blood", ha profesionalizado las operaciones de la organización, aplicando sus conocimientos de logística y tecnología al tráfico de armas de alto calibre y al robo sistemático de vehículos de lujo. No es solo una ejecutora; es el cerebro detrás de muchos de los golpes más limpios de la ciudad.
Pero debajo de esa capa de blindaje criminal, Raven encontró una redención parcial. En la grasa y el metal de un taller mecánico local, descubrió un amor que no entiende de delitos ni de jerarquías. Ese refugio sentimental es lo que la mantiene cuerda en un mundo de balas y sirenas. Aunque su vida está marcada por la oscuridad de sus actos, hoy duerme tranquila sabiendo que tiene un lugar al cual pertenecer y gente por la que vale la pena seguir disparando.
El zumbido constante de las contadoras de billetes es el único ritmo que Raven tolera a estas horas de la madrugada. No hay margen para el error cuando se trata de limpiar el rastro de "My Blood".
Raven se acerca a una de las contadoras de billetes que ha empezado a emitir un pitido intermitente. Mientras otros verían solo una máquina fallando, ella ve un error de sensor por acumulación de residuos de tinta y polvo de papel.
/me se ajusta los guantes de látex y extrae un pequeño kit de herramientas de su bolso. Con movimientos quirúrgicos, retira la carcasa superior de la contadora defectuosa.
/me observa el rodillo de tracción, nota una obstrucción mínima y utiliza aire comprimido para limpiar los sensores ópticos.
/do Se escucharía el clic seco de la pieza encajando en su sitio. Raven reinicia el sistema de la máquina y observa cómo el contador digital vuelve a cero, listo para procesar.
/do "El hardware nunca miente, solo se cansa", murmura para sí misma, recordando sus días en las oficinas de Nueva York.
Raven camina por la hilera de máquinas, observando los fajos de billetes que sus compañeras están procesando. Su mirada crítica, heredada de su padre, no deja pasar un solo detalle.
/me toma un fajo de billetes de 100 dólares de la máquina de procesamiento y los pasa rápidamente por la luz ultravioleta instalada en el lateral.
/me desliza el pulgar por el relieve de los billetes, verificando la textura del papel moneda y las bandas de seguridad.
/me asiente levemente al comprobar que la serie de los billetes no presenta duplicados obvios que puedan levantar alertas en el sistema bancario.
Raven dice: - Si el papel está demasiado liso o el olor a tinta es muy fresco, lo apartan. No quiero que un cajero novato de la ciudad nos arruine el trimestre por una desprolijidad."
El aire dentro del laboratorio está saturado con el olor químico de los solventes, un entorno que a Raven le recuerda, de manera retorcida, a los laboratorios de física de su juventud en Córdoba. Aquí, la precisión no es para aprobar un examen, sino para asegurar que el equipo "My Blood" mantenga su reputación en las calles.
Raven comienza revisando el inventario. Su mente inquieta, siempre buscando soluciones a problemas cotidianos, analiza los niveles de precursores químicos como si estuviera auditando una base de datos.
/me se detiene frente a las estanterías metálicas, revisando los contenedores de ácido fosfórico y las baterías de litio acumuladas.
/me toma una de las planillas de "Product Order Forms" del escritorio y tacha los insumos utilizados con un marcador fluorescente.
Raven dice: - Runtz, el stock de litio está en el límite operativo. Si queremos mantener el ritmo de producción que pediste, vamos a necesitar una ruta de suministro nueva para la semana que viene.
Para Raven, las máquinas del laboratorio son solo otro tipo de hardware que requiere una depuración constante. Su formación en ciencias exactas y su paso por la programación le dan una ventaja crítica al manipular los tableros eléctricos.
/me se acerca al tablero de control principal, observando los interruptores y los indicadores rojos de presión.
/me manipula los selectores con precisión, estabilizando la carga eléctrica para evitar un cortocircuito que arruine la tanda de producción.
/do Se escucharía el zumbido rítmico de la maquinaria encendiéndose mientras los indicadores pasan de rojo a un verde constante.
Raven dice: - Tableros activos. La tensión está estable ahora; si la maquinaria se sobrecalienta, el sistema se bloquea automáticamente. Ya lo dejé configurado para que no tengamos pérdidas por errores humanos.
Fiel a su carácter meticuloso y a la resiliencia que forjó en entornos hostiles, Raven supervisa que el proceso de síntesis sea impecable. No permite que nadie, ni siquiera el entorno decadente del laboratorio, baje los estándares del producto.
/me se ajusta la máscara de protección y observa el proceso de cocción, verificando que la temperatura sea la exacta según las fórmulas que tiene memorizadas.
/me limpia rápidamente una mancha de reactivo de la mesa de trabajo, manteniendo el orden que su padre Diego le inculcó desde pequeña.
Raven dice: - Esta tanda va a salir limpia. Si mantenemos la pureza así, el mercado en Los Santos va a ser nuestro antes de lo que pensamos.
El zumbido de las hélices del Sparrow es lo único que corta el aire denso y tropical de la isla. Raven Brooks no está aquí para disfrutar del paisaje caribeño; para ella, esta misión es un algoritmo de búsqueda y captura que debe ejecutarse con precisión quirúrgica.
Mientras el helicóptero sobrevuela las costas de Cayo Perico, Raven mantiene la mirada fija en el terreno, escaneando cada matorral y cada caleta escondida. Su pasado como programadora le permite procesar el terreno como si fuera una malla de datos.
/me se inclina ligeramente hacia la puerta abierta del helicóptero, ajustándose los auriculares para filtrar el ruido del motor.
/me utiliza sus binoculares de visión térmica para rastrear firmas de calor y formas metálicas que coincidan con la geometría de los contenedores ocultos.
Raven dice: - Eros, los registros indican que la mercancía entró por el muelle norte hace menos de una hora. Si mantenés este rumbo, deberíamos tener visual en segundos. Marco, Gia, preparen los ganchos; no queremos perder tiempo en tierra una vez que identifiquemos el número de serie.
Fiel a su carácter resiliente y a los valores de lealtad que aprendió desde niña, Raven se asegura de que el equipo "My Blood" actúe como una sola unidad.
Raven dice: - Mercancía localizada. Todo en orden, jefe. Empecemos la extracción antes de que el radar detecte actividad inusual en este sector.
Después de una jornada intensa gestionando la logística de la organización y el ruido de las contadoras de billetes, el aire pesado de la ciudad parece calmarse cuando Raven se sienta a la mesa. Aquí no hay armas a la vista ni códigos que descifrar, solo la luz tenue del local y la compañía que realmente le importa.
Raven llega al lugar con su habitual expresión seria, esa que forjó en los suburbios de Córdoba para que nadie la pasara por encima. Sin embargo, al cruzar mirada con su pareja, su postura se relaja visiblemente.
/me se acomoda en la silla de madera, dejando escapar un suspiro largo que parece soltar toda la tensión acumulada del día.
/me observa a su pareja y, lentamente, esa máscara de distancia desaparece para dar lugar a una sonrisa amable que ilumina sus ojos marrones.
Raven dice: - Hacía horas que quería apagar el teléfono y simplemente estar acá. El mundo afuera está cada vez más ruidoso, pero este silencio con vos es lo único que me hace sentido ahora.
A pesar de su historial oscuro y el espiral de violencia en el que cayó a los 19 años, Raven conserva la lealtad y los valores de base que le enseñó su madre. En la mesa, se asegura de que todo esté perfecto para ambas.
/me acerca su mano sobre la mesa, buscando el contacto físico, y acaricia suavemente el dorso de la mano de su pareja con el pulgar.
/me ladea la cabeza con una chispa de curiosidad en la mirada, esa mente inquieta que siempre está generando ideas ahora se enfoca totalmente en la conversación.
Raven dice: - ¿Te acordás de lo que hablábamos el otro día sobre dejarlo todo e irnos a una casa cerca de las sierras? A veces, cuando el código o los negocios se complican, es lo único en lo que pienso. En la paz.
Raven sabe que su vida es peligrosa y compleja, pero el amor que encontró es su ancla. No permite que el ambiente formal del lugar le impida ser ella misma.
Raven dice: - No importa qué tan oscuro se ponga el día allá afuera. Mientras sepa que al final de la noche estás vos, siento que sigo ganando.