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Se adjunta la segunda parte de la documentación complementaria:
Click aquí: Página web del Proyecto.
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Nadie ha respondido aún
Todo empezó sin que nadie lo dijera en voz alta. No hubo discursos, ni mapas, ni planes. Solo un cansancio compartido, uno que pesaba más en el pecho que en los pies. Veníamos de distintos caminos —algunos escapando, otros buscando, otros sin saber por qué andaban— pero cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, lo supimos: ya no queríamos seguir caminando. Queríamos echar raíces.
Llevábamos semanas, quizá meses, de ruta. Habíamos dormido en cuevas, en playas, en viejos autobuses abandonados. Y entonces, una tarde en la que el sol caía lento sobre el horizonte del desierto, encontramos ese lugar. No era hermoso. No era fértil. No tenía agua, ni sombra, ni promesas. Pero tenía algo que no se ve. Tenía silencio. Y espacio.
Recuerdo que fue Luna Llena. El viento se había calmado, y el cielo parecía contener la respiración. Detuvimos la caravana —tres furgonetas, dos bicicletas, un burro y nuestros propios pies— y simplemente nos sentamos. Nadie habló. Nadie preguntó si era “aquí”. Lo supimos.
Extendimos mantas sobre la arena, encendimos un fuego con ramas secas y colocamos el cuenco de la ceremonia en el centro del círculo. Cantamos. No porque fuera parte de un ritual, sino porque el alma necesitaba sonar. Y mientras las brasas crepitaban, alguien dijo: “Este lugar también estaba esperando a alguien.”
Hoy, al llegar, ves tiendas de colores entre cactus y álamos. Ves un círculo central donde siempre hay fuego. Ves niños corriendo, ancianos enseñando, jóvenes aprendiendo. Ves manos manchadas de tierra, de pintura, de pan recién hecho. Y ves miradas limpias, sin máscaras.
No hay reloj. No hay líder. No hay jefe.
Solo hay ciclos, ritmos, acuerdos de palabra, y una fuerza que no se puede escribir… solo sentir. Y si te sientas junto al fuego, y callas… tal vez también la sientas tú.
El campamento no es nuestro. Nosotros somos del campamento. Y mientras el fuego siga encendido, seguiremos despertando… cada día, en El Nuevo Amanecer.
Junto con la empresa organizadora de Los Santos, LIV LS EVENTS, estamos organizando una gran Batalla de los Gallos para la ciudadanía, y, el primer paso es buscar a los artistas que se esconden por los parques y las plazas de los barrios de Los Santos.
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