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  • Francisco Lopez Lopez

    Franciscoooo.jpg

    Francisco Lopez Lopez

    Nací el 14 de febrero de 1980, en un pequeño pueblo de La Mancha, cuyo nombre no quiero
    acordarme, en realidad si. Torremochuela.
    Nací mientras mis padres practicaban el acto del sexo. Mi madre se puso de parto, ya que me canse
    de recibir tantos golpes en la frente y decidí que la mejor opción era salir y descubrir que pasaba ahí
    fuera.
    Mi padre, Amasvindo, llamo al Bartolo, que allí en el pueblo era el que tenía ganado y ayudaba a las
    vacas y puercos a parir. Mi madre, la Jeronima, que tenía sus buenos kilos, no se diferenciaba
    mucho de una vaca.
    Mi abuela leovigilda, llenó el barreño de agua y vino, que dicen que es muy bueno para que el parto
    vaya bien.
    Empezó a empujar y empujar, ya que está cabeza de grandes dimensiones, no es fácil de sacar por
    un agujero tan chico.
    Todo el pueblo estaba allí esperando a que yo naciera, el Rufino el mejor amigo de mi padre, se
    encargó de traer los vinos para hacer más corta la espera.
    Tras unas cuantas flatulencias de mi madre nací yo, el Francisco López López de Torremochuela.
    Mi tía silvestra me cogió y empezó a mirarme con detalle por si tenía algún tipo de defecto o
    deformidad, ya que mis padres son primos hermanos...
    Allí en el pueblo no creemos mucho en esas cosas, ya que casi todos en el pueblo somos familia,
    pero por si los casos.
    Resultó que todo estaba estupendo y que la cabeza no era lo único que tenía grande. La tradición en
    torremochuela cada vez que nace un niño es untarlo en caca de la vaca paca, que es la más anciana
    del pueblo, casi me matan entre tanta mierda pero resulte ser un guerrero desde bien pequeño.
    Pasaron los años y crecí siendo un niño de pueblo jugando con los únicos niños que habían allí, la
    Beatricia, el Eugenio, la Benancia y el Rodolfo. Pasábamos las tardes tirando piedras a los conejos
    del campo del Bartolo, el ganador era el primero que matara a alguno de ellos y como premio se lo
    llevaba a casa para cenar.
    Mi padre hacía un conejo asado buenismo para chuparse hasta los pezuños de los pies.
    La Beatricia era mi vecina, vivía en la casa de enfrente y yo como buen macho la miraba por la
    ventana cuando se cambiaba de ropa. Una tarde que no pudimos ir al campo del Bartolo a jugar
    porque no habíamos dejado ni a un conejo con cabeza decidimos ir a casa de la Venancia a bañarnos
    en su piscina. El Rodolfo empezó a contarnos que vio a sus padres en pleno acto sexual y nosotros
    que éramos muy curiosos, le preguntamos que como era eso del sexo y nos lo representó usando a
    Venancia como si fuera su madre.
    Aquel día se hicieron novios, es verdad eso que dicen que el roce hace el cariño.
    La Beatricia y yo nos sentíamos muy solos y decidimos ser novios también.
    Una mañana, la Beatricia y yo fuimos al huerto de tomates de mi abuelo Cecilio para echarles
    estiércol, para que salieran unos tomates bien gordis.
    La Beatricia se manchó la cara con un poco de estiércol y fui a limpiárselo y ocurrió la magia, me di
    mi primer beso.
    Aún se me saltan las lagrimas al recordar aquel bonito momento entre el aroma a estiércol.
    Nos hicimos grandes y nos dimos cuenta de que nuestra relación no funcionaba y lo dejamos.
    También dejamos de matar a los conejos del Bartolo y pasamos a ir a estimular, o como decimos en
    el pueblo a pajear a los caballos de Pura sangre del Felipe.
    Era divertido ver como los caballos se empotraban a las yeguas.
    Empezamos a ir al instituto en un pueblo cercano de Torremochuela, allí conocí al amor de mi vida,
    la Carmencita. Era una moza Bella con el pelo bien negro como a mi me gusta, intente conquistarla
    hablándole de las hectáreas de plantaciones de tomates de mi abuelo Cecilio, ella entre risas se lo
    contaba a sus amigas para reírse de mi, me llamaban cateto.
    Se empezó a correr la voz por el instituto que yo intentaba ligar fardando de tener muchos tomates y
    empezaron a llamarme señor tomate, incluso mis mejores amigos y mi primera novia Beatricia me
    llamaban así y ojo, no me disgustaba.
    Pase al plan B e intente conquistar a Carmencita llevándole una cesta de los famosos tomates del
    campo de mi abuelo, al principio no parecía que le gustara mucho el regalo, pero al día siguiente
    vino pidiéndome más ya que a toda su familia le había encantado el sabor de mis tomates.
    Al final empecé a cobrarle las cestas de tomates porque por muy guapa que sea la hembra no hay
    que ser tonto y hay que ganar perras para comprar abono. Todas las semanas me hacían un pedido
    de tomates y como bien sabéis el roce hace el cariño y alfinal terminó enamorándose perdidamente
    de mi.
    Por nuestro primer mes le regale una maceta con una tomatera y ella me regaló un pequeño lechón
    al que llame Gregorio.
    El lechón creció y se convirtió en un gorrino enorme y gordo cebado con los tomates del huerto.
    Carmencita y yo seguíamos locamente enamorados, ninguno de los dos terminamos el instituto,
    decidimos irnos a vivir juntos a la casa de mi abuelo Cecilio que falleció de un infarto mientras se
    tiraba a una prostituti hace unos meses atrás.
    A mi Carmencita le daba cosa dormir donde mi pobre abuelo murió haciendo lo que más le gustaba.
    Entonces nuestro primer sueldo fue destinado para un colchón de esos buenos que anuncian por la
    tele, la Carmencita trabajaba ayudando a mi buena madre a tejer ropa para todos los del pueblo y
    para algún que otro rarito que le gustaba aquella ropa.
    Yo seguía ayudando a mi padre con la plantación de tomates, todas las mañanas recogía el abono en
    el campo del Bartolo para abonar mis queridos tomates.
    A Carmencita empezó a despertarle el instinto maternal que toda hembra tiene y empezó a pedirme
    que le hiciera un hijo. Yo como buen macho le daba duro día y noche pero no había forma de dejarla
    preña.
    Decidimos ir a un médico de la capital, porque con el método que nos dijo Felipe, que era, que el
    me hiciera una masturbacion para entrar en calor antes de empotrarme a carmencita no fue efectivo.
    El médico de la capital me dijo que yo Francisco López López de Torremochuela era estéril, antes
    de abandonar la consulta le dejé bien claro al doctor que era imposible que yo fuera estéril,
    poniendo mis enormes testiculos sobre su mesa de doctor listillo.
    Me lleve a carmencita a casa y la puse a cuatro patas para demostrarle que yo no era estéril.
    Tras varios años de intentos fallidos finalmente se quedó preñada. Estaba orgulloso de mi hazaña ya
    que yo tenía razón y no aquel médico de pacotilla, Francisco López López no es estéril!.
    Decidimos casarnos antes de que a mi carmencita se le notara el barrigón, fue una boda tradicional
    de Torremochuela, nos caso el cura Basilio en la plaza del pueblo, nos dimos el “si , quiero” con
    todos los vecinos de Torremochuela y nos lanzaron tomates mientras nos íbamos con el tractor.
    Pasamos la noche de bodas en una tienda de campaña en medio de la montaña, nos lo preparo mi
    suegra Manuela, un amor de mujer.
    Dijimos que la Carmencita se quedó preñada en aquella noche tan pasional.
    Ya estaba de 5 meses y se le empezaba a notar el preñamiento, era un niño y le pusimos Ricardito.
    Estábamos muy emocionados, notábamos las pataditas que daba, ya casi lo quería tanto como a mi
    gorrino Gregorio.
    Llego el momento del nacimiento de mi hijo y como es tradición en Mi Pueblo se reunían todos los
    vecinos a las espera del nuevo habitante con el buen vino.
    Vino Bartolomeo, el hijo de Bartolo, el que atendió el parto de mi madre, el pobre hombre murió
    tras recibir la Coz asistiendo al parto de una yegua del Felipe.
    Carmencita empujó durante 3 largas horas, al alargarse tanto el parto decidimos todos los vecinos
    hacer unas buenas brasas para comernos un buen costillar a la barbacoa, cuando cayó el sol,
    también cayó ricardito, literalmente, se le cayó a Bartolomeo mientras lo sacaba del interior de mi
    ya no querida Carmencita.
    De golpe todos nos quedamos en silencio y no porque se le cayera a Bartolomeo el niño, si no
    porque aquel niño era negro. La carmencita me había engañado con Mamadu, uno de los
    inmigrantes que venían en temporada alta a ayudar a recoger las frutas del campo.
    No supe cómo actuar y cogi a mi gorrino Gregorio y nos fuimos a desahogarnos con los gorrinos
    que tenía el Bartolomeo.
    Al día siguiente volví a la casa, de camino todos los vecinos me miraban, se reían y me llamaban
    cornudo.
    Carmencita quería explicarme lo ocurrido, pero no podía mirarle a la cara. Estuve 3 meses
    aguantando risas y humillaciones de los que antes eran mis amigos.
    Decidí cambiar de aires, conocer gente nueva y conocer mundo.
    Cogi a mi fiel compañero Gregorio y un par de gallumbos y nos fuimos de aquel pueblo al que aún
    recuerdo con cariño porque me dio muchos buenos momentos, que carmencita fuera una promiscua
    no era culpa de mi amado pueblo, Torremochuela.
    AHORA FRANCISCO LÓPEZ LÓPEZ, EL TOMATE, VA A COMERSE EL MUNDO EN
    BUSCA DE NUEVAS AVENTURAS.
    Pues no, no se comió nada, la verdadera historia fué esta.
    Cuándo Francisco llegó a Los Santos pensó que se iba a comer el mundo pero en realidad no,
    comenzó buscando trabajo en los autobuses pero la verdad es que fué un trabajo el cual no le llenó
    mucho ya que aguantar a personas mientras el conducia se le hacia bastante dificil, a su misma vez
    mientras iba conociendo a personas nuevas les iba pidiendo dinero para comprarse su deseada moto,
    en ese largo recorrido de ir conociendo personas entabló amistad con Jake el porro, Doroteo,
    Isabella, etc... al ver que no conseguía bastante dinero en los autobuses se metio a vender droga con
    un grupo de enmascarados los cuales le timaron ya que no le devolvieron el dinero. Intentó buscar
    el amor pero no había manera ya que era bastante obsceno con las chicas, iba muy al grano y las
    incomodaba solamente con su presencia, conclusion no le salia nada bien, solo tenia enemigos por
    todos los sitios, incluso su amigo Doroteo le apuñalo por ser tan grosero asi que en un arrebato de
    tantos fué al Patriot se emborrachó y acabo liandola con los moteros. Los moteros le robaron la
    moto y el que ya no tenia nada que perder le robo la moto a uno de ello, le pasaron una foto de la
    moto de Francisco en llamas(la moto que tanto le costo de conseguir) ahi Francisco perdió la
    cabeza, roció la moto del motero en gasolina y les amenazó con prenderla fuego, tenia a todos los
    moteros en busqueda de Francisco para matarlo y el con su par de huevos le dijo estoy en el
    aeropuerto con la moto rociada en gasolina ven a recogerla si tienes huevos y si vienes acompañado
    la prendo fuego, y así fué, fué el chico solo con una pistola, Francisco levantó las manos, le dejo
    que cogiera la moto para que se fuera y asi poder despedirse de sus pocos amigos a los que acudieron a su despedida, Francisco no se iba por miedo, regresaba a
    España porque resulta que la hija negra que tenia al final resulto ser suya, deben ser cosas de los
    antepasados. Una vez se despidió de sus amigos , cogió el vuelo y volvio a España. Una vez allí
    fué a su tierra y lo primero que hizo fue pedirle perdon a Mamadu al pensar que fue el quien se
    traginó a su mujer y se hicieron grandes amigos y le presentó a sus amigos Nigerianos, Francisco
    empezo a cambiar su actitud ante la gente de color, parece ser que no todos eran malos, regresó con
    su mujer la buena de Carmen y tras pedirle perdon tras todos los malentendidos decidieron retomar
    la relacion y entre una cosa y la otra acabó Carmen embarazada de nuevo, tras nueve meses de
    espera viviendo en su bonita chabola y trabajando en el campo junto a Mamadu y sus grandes
    amigos llegaba el momento de nacer su nuevo hijo, fueron al hostpital mas cercano y cuando la
    madre cogió el niño, toda la familia ilusionada dicen de mirar al niño y era chino pero chino chino,
    Francisco cabreado y la familia riendose de el, abandona el hospital, se acerca al aeropuerto
    pensando que todas las cosas malas que le estan pasando es por todas las cosas malas que ha hecho
    asi que va a intentar hacer cosas buenas a las personas que les ha hecho mal y asi limpiar su karma.
    Asi que regresara a Los Santos para empezar a limpiar el karma que tanto le esta jodiendo la vida.
    Francisco ahora tiene una meta que la gente le vea con buenos ojos e intentar conseguir su sueño
    frustrado, ser un autentico policia. Francisco tiene que ser recordado para bien y no para mal asi que
    va a cambiar la opinion que tenian de el todos Los Santos o no..

    publicado en Biografías de Personajes
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  • Francisco Lopez Lopez

    Franciscoooo.jpg

    Francisco Lopez Lopez

    Nací el 14 de febrero de 1980, en un pequeño pueblo de La Mancha, cuyo nombre no quiero
    acordarme, en realidad si. Torremochuela.
    Nací mientras mis padres practicaban el acto del sexo. Mi madre se puso de parto, ya que me canse
    de recibir tantos golpes en la frente y decidí que la mejor opción era salir y descubrir que pasaba ahí
    fuera.
    Mi padre, Amasvindo, llamo al Bartolo, que allí en el pueblo era el que tenía ganado y ayudaba a las
    vacas y puercos a parir. Mi madre, la Jeronima, que tenía sus buenos kilos, no se diferenciaba
    mucho de una vaca.
    Mi abuela leovigilda, llenó el barreño de agua y vino, que dicen que es muy bueno para que el parto
    vaya bien.
    Empezó a empujar y empujar, ya que está cabeza de grandes dimensiones, no es fácil de sacar por
    un agujero tan chico.
    Todo el pueblo estaba allí esperando a que yo naciera, el Rufino el mejor amigo de mi padre, se
    encargó de traer los vinos para hacer más corta la espera.
    Tras unas cuantas flatulencias de mi madre nací yo, el Francisco López López de Torremochuela.
    Mi tía silvestra me cogió y empezó a mirarme con detalle por si tenía algún tipo de defecto o
    deformidad, ya que mis padres son primos hermanos...
    Allí en el pueblo no creemos mucho en esas cosas, ya que casi todos en el pueblo somos familia,
    pero por si los casos.
    Resultó que todo estaba estupendo y que la cabeza no era lo único que tenía grande. La tradición en
    torremochuela cada vez que nace un niño es untarlo en caca de la vaca paca, que es la más anciana
    del pueblo, casi me matan entre tanta mierda pero resulte ser un guerrero desde bien pequeño.
    Pasaron los años y crecí siendo un niño de pueblo jugando con los únicos niños que habían allí, la
    Beatricia, el Eugenio, la Benancia y el Rodolfo. Pasábamos las tardes tirando piedras a los conejos
    del campo del Bartolo, el ganador era el primero que matara a alguno de ellos y como premio se lo
    llevaba a casa para cenar.
    Mi padre hacía un conejo asado buenismo para chuparse hasta los pezuños de los pies.
    La Beatricia era mi vecina, vivía en la casa de enfrente y yo como buen macho la miraba por la
    ventana cuando se cambiaba de ropa. Una tarde que no pudimos ir al campo del Bartolo a jugar
    porque no habíamos dejado ni a un conejo con cabeza decidimos ir a casa de la Venancia a bañarnos
    en su piscina. El Rodolfo empezó a contarnos que vio a sus padres en pleno acto sexual y nosotros
    que éramos muy curiosos, le preguntamos que como era eso del sexo y nos lo representó usando a
    Venancia como si fuera su madre.
    Aquel día se hicieron novios, es verdad eso que dicen que el roce hace el cariño.
    La Beatricia y yo nos sentíamos muy solos y decidimos ser novios también.
    Una mañana, la Beatricia y yo fuimos al huerto de tomates de mi abuelo Cecilio para echarles
    estiércol, para que salieran unos tomates bien gordis.
    La Beatricia se manchó la cara con un poco de estiércol y fui a limpiárselo y ocurrió la magia, me di
    mi primer beso.
    Aún se me saltan las lagrimas al recordar aquel bonito momento entre el aroma a estiércol.
    Nos hicimos grandes y nos dimos cuenta de que nuestra relación no funcionaba y lo dejamos.
    También dejamos de matar a los conejos del Bartolo y pasamos a ir a estimular, o como decimos en
    el pueblo a pajear a los caballos de Pura sangre del Felipe.
    Era divertido ver como los caballos se empotraban a las yeguas.
    Empezamos a ir al instituto en un pueblo cercano de Torremochuela, allí conocí al amor de mi vida,
    la Carmencita. Era una moza Bella con el pelo bien negro como a mi me gusta, intente conquistarla
    hablándole de las hectáreas de plantaciones de tomates de mi abuelo Cecilio, ella entre risas se lo
    contaba a sus amigas para reírse de mi, me llamaban cateto.
    Se empezó a correr la voz por el instituto que yo intentaba ligar fardando de tener muchos tomates y
    empezaron a llamarme señor tomate, incluso mis mejores amigos y mi primera novia Beatricia me
    llamaban así y ojo, no me disgustaba.
    Pase al plan B e intente conquistar a Carmencita llevándole una cesta de los famosos tomates del
    campo de mi abuelo, al principio no parecía que le gustara mucho el regalo, pero al día siguiente
    vino pidiéndome más ya que a toda su familia le había encantado el sabor de mis tomates.
    Al final empecé a cobrarle las cestas de tomates porque por muy guapa que sea la hembra no hay
    que ser tonto y hay que ganar perras para comprar abono. Todas las semanas me hacían un pedido
    de tomates y como bien sabéis el roce hace el cariño y alfinal terminó enamorándose perdidamente
    de mi.
    Por nuestro primer mes le regale una maceta con una tomatera y ella me regaló un pequeño lechón
    al que llame Gregorio.
    El lechón creció y se convirtió en un gorrino enorme y gordo cebado con los tomates del huerto.
    Carmencita y yo seguíamos locamente enamorados, ninguno de los dos terminamos el instituto,
    decidimos irnos a vivir juntos a la casa de mi abuelo Cecilio que falleció de un infarto mientras se
    tiraba a una prostituti hace unos meses atrás.
    A mi Carmencita le daba cosa dormir donde mi pobre abuelo murió haciendo lo que más le gustaba.
    Entonces nuestro primer sueldo fue destinado para un colchón de esos buenos que anuncian por la
    tele, la Carmencita trabajaba ayudando a mi buena madre a tejer ropa para todos los del pueblo y
    para algún que otro rarito que le gustaba aquella ropa.
    Yo seguía ayudando a mi padre con la plantación de tomates, todas las mañanas recogía el abono en
    el campo del Bartolo para abonar mis queridos tomates.
    A Carmencita empezó a despertarle el instinto maternal que toda hembra tiene y empezó a pedirme
    que le hiciera un hijo. Yo como buen macho le daba duro día y noche pero no había forma de dejarla
    preña.
    Decidimos ir a un médico de la capital, porque con el método que nos dijo Felipe, que era, que el
    me hiciera una masturbacion para entrar en calor antes de empotrarme a carmencita no fue efectivo.
    El médico de la capital me dijo que yo Francisco López López de Torremochuela era estéril, antes
    de abandonar la consulta le dejé bien claro al doctor que era imposible que yo fuera estéril,
    poniendo mis enormes testiculos sobre su mesa de doctor listillo.
    Me lleve a carmencita a casa y la puse a cuatro patas para demostrarle que yo no era estéril.
    Tras varios años de intentos fallidos finalmente se quedó preñada. Estaba orgulloso de mi hazaña ya
    que yo tenía razón y no aquel médico de pacotilla, Francisco López López no es estéril!.
    Decidimos casarnos antes de que a mi carmencita se le notara el barrigón, fue una boda tradicional
    de Torremochuela, nos caso el cura Basilio en la plaza del pueblo, nos dimos el “si , quiero” con
    todos los vecinos de Torremochuela y nos lanzaron tomates mientras nos íbamos con el tractor.
    Pasamos la noche de bodas en una tienda de campaña en medio de la montaña, nos lo preparo mi
    suegra Manuela, un amor de mujer.
    Dijimos que la Carmencita se quedó preñada en aquella noche tan pasional.
    Ya estaba de 5 meses y se le empezaba a notar el preñamiento, era un niño y le pusimos Ricardito.
    Estábamos muy emocionados, notábamos las pataditas que daba, ya casi lo quería tanto como a mi
    gorrino Gregorio.
    Llego el momento del nacimiento de mi hijo y como es tradición en Mi Pueblo se reunían todos los
    vecinos a las espera del nuevo habitante con el buen vino.
    Vino Bartolomeo, el hijo de Bartolo, el que atendió el parto de mi madre, el pobre hombre murió
    tras recibir la Coz asistiendo al parto de una yegua del Felipe.
    Carmencita empujó durante 3 largas horas, al alargarse tanto el parto decidimos todos los vecinos
    hacer unas buenas brasas para comernos un buen costillar a la barbacoa, cuando cayó el sol,
    también cayó ricardito, literalmente, se le cayó a Bartolomeo mientras lo sacaba del interior de mi
    ya no querida Carmencita.
    De golpe todos nos quedamos en silencio y no porque se le cayera a Bartolomeo el niño, si no
    porque aquel niño era negro. La carmencita me había engañado con Mamadu, uno de los
    inmigrantes que venían en temporada alta a ayudar a recoger las frutas del campo.
    No supe cómo actuar y cogi a mi gorrino Gregorio y nos fuimos a desahogarnos con los gorrinos
    que tenía el Bartolomeo.
    Al día siguiente volví a la casa, de camino todos los vecinos me miraban, se reían y me llamaban
    cornudo.
    Carmencita quería explicarme lo ocurrido, pero no podía mirarle a la cara. Estuve 3 meses
    aguantando risas y humillaciones de los que antes eran mis amigos.
    Decidí cambiar de aires, conocer gente nueva y conocer mundo.
    Cogi a mi fiel compañero Gregorio y un par de gallumbos y nos fuimos de aquel pueblo al que aún
    recuerdo con cariño porque me dio muchos buenos momentos, que carmencita fuera una promiscua
    no era culpa de mi amado pueblo, Torremochuela.
    AHORA FRANCISCO LÓPEZ LÓPEZ, EL TOMATE, VA A COMERSE EL MUNDO EN
    BUSCA DE NUEVAS AVENTURAS.
    Pues no, no se comió nada, la verdadera historia fué esta.
    Cuándo Francisco llegó a Los Santos pensó que se iba a comer el mundo pero en realidad no,
    comenzó buscando trabajo en los autobuses pero la verdad es que fué un trabajo el cual no le llenó
    mucho ya que aguantar a personas mientras el conducia se le hacia bastante dificil, a su misma vez
    mientras iba conociendo a personas nuevas les iba pidiendo dinero para comprarse su deseada moto,
    en ese largo recorrido de ir conociendo personas entabló amistad con Jake el porro, Doroteo,
    Isabella, etc... al ver que no conseguía bastante dinero en los autobuses se metio a vender droga con
    un grupo de enmascarados los cuales le timaron ya que no le devolvieron el dinero. Intentó buscar
    el amor pero no había manera ya que era bastante obsceno con las chicas, iba muy al grano y las
    incomodaba solamente con su presencia, conclusion no le salia nada bien, solo tenia enemigos por
    todos los sitios, incluso su amigo Doroteo le apuñalo por ser tan grosero asi que en un arrebato de
    tantos fué al Patriot se emborrachó y acabo liandola con los moteros. Los moteros le robaron la
    moto y el que ya no tenia nada que perder le robo la moto a uno de ello, le pasaron una foto de la
    moto de Francisco en llamas(la moto que tanto le costo de conseguir) ahi Francisco perdió la
    cabeza, roció la moto del motero en gasolina y les amenazó con prenderla fuego, tenia a todos los
    moteros en busqueda de Francisco para matarlo y el con su par de huevos le dijo estoy en el
    aeropuerto con la moto rociada en gasolina ven a recogerla si tienes huevos y si vienes acompañado
    la prendo fuego, y así fué, fué el chico solo con una pistola, Francisco levantó las manos, le dejo
    que cogiera la moto para que se fuera y asi poder despedirse de sus pocos amigos a los que acudieron a su despedida, Francisco no se iba por miedo, regresaba a
    España porque resulta que la hija negra que tenia al final resulto ser suya, deben ser cosas de los
    antepasados. Una vez se despidió de sus amigos , cogió el vuelo y volvio a España. Una vez allí
    fué a su tierra y lo primero que hizo fue pedirle perdon a Mamadu al pensar que fue el quien se
    traginó a su mujer y se hicieron grandes amigos y le presentó a sus amigos Nigerianos, Francisco
    empezo a cambiar su actitud ante la gente de color, parece ser que no todos eran malos, regresó con
    su mujer la buena de Carmen y tras pedirle perdon tras todos los malentendidos decidieron retomar
    la relacion y entre una cosa y la otra acabó Carmen embarazada de nuevo, tras nueve meses de
    espera viviendo en su bonita chabola y trabajando en el campo junto a Mamadu y sus grandes
    amigos llegaba el momento de nacer su nuevo hijo, fueron al hostpital mas cercano y cuando la
    madre cogió el niño, toda la familia ilusionada dicen de mirar al niño y era chino pero chino chino,
    Francisco cabreado y la familia riendose de el, abandona el hospital, se acerca al aeropuerto
    pensando que todas las cosas malas que le estan pasando es por todas las cosas malas que ha hecho
    asi que va a intentar hacer cosas buenas a las personas que les ha hecho mal y asi limpiar su karma.
    Asi que regresara a Los Santos para empezar a limpiar el karma que tanto le esta jodiendo la vida.
    Francisco ahora tiene una meta que la gente le vea con buenos ojos e intentar conseguir su sueño
    frustrado, ser un autentico policia. Francisco tiene que ser recordado para bien y no para mal asi que
    va a cambiar la opinion que tenian de el todos Los Santos o no..

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