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Aquí seguimos, en Stab City, y cada vez que el rugido de nuestros motores resuena, saben que somos los reyes del norte de Los Santos. Con Harry liderándonos, Death Nation no es solo un motorclub. Es un ejército que controla su propio destino.
Death Nation no es solo un motorclub; es una familia. Desde que dejamos atrás las cenizas del viejo motorclub, entendimos el verdadero significado de llevar un parche en la espalda. Cada uno de nosotros aprendió a respetar y a ser respetado, porque aquí todos compartimos el mismo peso, la misma carga y el mismo orgullo. Sabemos que ser motero es más que rodar en carretera; es saber que alguien siempre te cubre la espalda, es enseñar y aprender juntos lo que realmente significa ser parte de esta hermandad.
Aquí, cada miembro es guiado y enseñado, cada lección compartida se convierte en parte de nosotros, porque Death Nation no deja a nadie atrás. Proteger a los nuestros no es una opción, es un deber, y si hace falta morir detrás de un arma, no dudamos. Nos enseñamos entre nosotros el valor de la lealtad y la responsabilidad que llevamos en ese parche. Sabemos que, mientras nuestras ruedas sigan girando, nadie se atreverá a pasar por encima de esta familia.
Años atrás, cuando todavía la sangre del asfalto y el eco de las balas no nos pertenecían, éramos parte de otro motorclub: Punks Not Dead. Pero la codicia y la arrogancia de quienes lo manejaban lo hicieron arder desde adentro. En el norte de Los Santos, en esa rotonda polvorienta de Stab City, los egos crecieron más que los motores, y las ansias de poder hicieron que hermanos se volvieran enemigos.
Fueron Harry Collins, el Sargento de Armas en Punks Not Dead, junto con su esposa Natasha Romanov, los primeros en alzar la voz, los primeros en encender la chispa. Vieron lo que muchos preferían ignorar: que esa “familia” que alguna vez habíamos jurado proteger ya no existía, había sido devorada por traiciones y promesas vacías. Fueron quienes llevaron la antorcha y abrieron el camino para los que, como yo, sentían que estaban solos, atrapados en un motorclub que ya no significaba nada. Con coraje y la fiereza que siempre defendimos, nos enfrentamos a la cúpula, mirándolos directamente a los ojos y dejando claro que ya no los seguíamos, que la lealtad no se compra ni se obliga, sino que se gana.
En esos días oscuros, fuimos la voz que dio una salida, y lo hicimos bajo el estandarte de un nuevo motorclub: Death Nation. Al frente de este nuevo capítulo, Harry no solo se volvió nuestro presidente; sino que nos convertimos en el símbolo de la verdadera libertad, la que llevábamos tanto tiempo buscando. Nos devolvimos el sentido de pertenencia y volvimos a afirmar que el respeto no se regala.
Así fue como un grupo de nosotros, hartos del desorden y el resentimiento que consumían al club, tomamos una decisión radical. Fue cuestión de tiempo antes de que se desatara la guerra. Las noches se llenaron de fuego y caos; cada pedazo de terreno que defendíamos, cada arma y cada esquina se volvió una batalla. En cada pelea, algunos caían, pero los que quedábamos éramos los más duros, los que tenían el corazón en llamas y la lealtad bien clavada en el pecho.
Cuando las cenizas se asentaron, lo que quedó fue Death Nation. Ya no éramos los mismos que cuando todo empezó; éramos más fuertes, más inteligentes. Nos quedamos con lo que una vez fue “hogar” de muchos y ahora solo pertenece a los que verdaderamente lo merecen. Con cada golpe, con cada disparo, fuimos ganando respeto y control. Algunos nos temen, otros nos odian, pero todos nos conocen. No importa la lealtad que juraron al antiguo club; Death Nation prevaleció.
Ahora tenemos aliados que reconocen el poder de nuestras ruedas y la verdad de nuestros puños. Nos ganamos el territorio, las armas y, sobre todo, el respeto. Los otros se dispersaron, intentando reconstruir lo que alguna vez tuvieron o uniéndose a otros proyectos sin fuerza ni propósito. Ellos nos dieron el odio, y nosotros lo convertimos en fuerza.
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NOMBRE COMPLETO: Adrián Castillo.
EDAD: 25.
LUGAR DE NACIMIENTO: Austin, Texas.
NACIONALIDAD: Americana (Estados Unidos)
SEXO: Hombre.
PADRES: Padre: Roger Castillo, varón blanco de 1.89 cm de altura y 83kg de peso, tez blanca, ojos marrones oscuros y de complexión delgada. Trabajaba en la construcción hasta su jubilación y posterior muerte.
Madre: Lauren Bellemore. Mujer blanca, de baja estatura, aproximadamente 1.68 cm, 60kg de peso. Tez blanca, ojos marrones claros, complexión delgada. Trabajaba de maestra hasta el día de su muerte.
APARIENCIA FÍSICA: 1.88 cm, 78kg de peso, ojos marrones claros, cabello negro natural. Marca en su frente causada por una herida abierta en su infancia. Pequeña barba cual es rasurada constantemente para evitar su crecimiento voluminoso.
PERSONALIDAD: Bastante sobreprotector con las pocas personas que le quedan en su cerrado entorno, explosivo a la hora de actuar, de carácter centrado y serio. Cien por ciento patriota, actitud inculcada por sus padres antes de morir.
INFANCIA: Adrián Castillo vivía una infancia normal hasta los 12 años, edad en la que sus padres murieron en un accidente de tránsito en Texas. Luego de esto, el estado se hizo cargo de él a no tener ningún familiar cercano, enviándole a un orfanato hasta sus 18 años dónde posteriormente fue liberado, iniciando así una vida con su actual pareja, cual conoció en el orfanato, Olivia Mendez. Adrián era una persona dedicada en el colegio, pero dicha dedicación fue afectada el día de la muerte de sus padres, perdió el interés en todo tras su condición de huérfano. Era muy cercano a su padre, aprendía muchas cosas de él antes de morir, muchas veces Adrían terminaba ayudando a su padre en su casa con los quehaceres normales y restructuraciones en la propiedad.
Harry Collins de 25, apodado por sus amigos cercanos "Venom" debido a su energía a la hora de estar molesto y su agresiva forma de actuar. Originario de Austin, Texas, cien por ciento americano al igual que sus padres Bob y Samantha. Varón alto de 1.97 metros de alto con un cambiante físico marcado a comparación de su adolescencia. Actualmente con un peso de 90kg. Tatuajes en su brazo entre distintas cosas, colores cambiantes pero blanco y negro en su mayoría. Porta un tatuaje en su cuerpo con la bandera de Estados Unidos demostrando lo patriota que es. Harry tiene una personalidad bastante tranquila cuando no se le molesta, bastante explosivo cuando está molesto. Cómo antes mencionado bastante patriota, al punto de dar la vida por tener el honor de servir a su país. La infancia de Harry, como la de cualquier otro niño fue bastante normal, su vida se basaba en ir a su escuela, secundaria y volver a casa. Participó siempre en los eventos deportivos de su escuela aunque su contextura no lo ayudara del todo. Harry es amante del fútbol americano, por lo cual, no fue hasta entonces que entró en el equipo de su secundaria cuando su físico comenzó a cambiar, evidentemente para bien. Bastante enamoradizo, por cierto, no había chica cual le clavara mirada y la única forma de que se quedara tranquilo es obtener algo a cambio, tan si quiera su número telefónico. Tras terminar la secundaria, comenzó a despegar alas de su familia, se fue incluso a estudiar lejos de la ciudad, y para el todo era nuevo, un comienzo, conociendo nuevas personas, amigos y un camino por delante, ¿qué le deparará el futuro a Harry en su juventud? Harry, como se mencionaba antes, era amante del futbol americano, por lo cual intentó dedicarse de lleno a esto, consiguiendo una beca para la universidad de sus sueños, estudiando de igual manera la carrera que le gustaba, ¿por que no hacer las dos cosas a la vez? Harry jugaba fútbol americano, rentó un piso con su mejor amigo Ted cual había conocido en esta nueva etapa universitaria lejos de casa, no había noche que no estuviera llena de pizza y unas cuantas horas pegadas a la TV ambos viendo partidos de fútbol americano o incluso repeticiones de los partidos.
En la actualidad Harry terminó su carrera (Ciencias políticas), dejó el fútbol tristemente a una lesión en su hombro y codo de su brazo derecho tras una tacleada y está buscando seguir su vida en algún nuevo lugar, ¿Por qué no Los Santos?
En su llegada a Los Santos, no todo fue color de rosas, su vida comenzó a cambiar al mismo instante que llegó. En su momento conoció una chica que lo indujo de a poco a enamorarse de las motos tipo choppers, sin embargo, al poco tiempo decidió volver a Texas, rompiendo con esta chica, pero aun su amor por las motos estaba intacto. Poco tiempo despues, peleas en casa indujeron a que Harry poco a poco comenzara a caer en drogas y robos mínimos en Texas, como lo podrían ser billeteras en la estación de tren. Varias veces fue capturado por la policía, por esto fue expulsado de casa por su madre y su padre, teniendo un rechazo de estos total.
Harry decide volver a Los Santos a probar suerte, lo veía todo perdido hasta que conoció a Evaristo, cual lo indujo nuevamente en esta vida de motos, uniendose al club "War Pigs MC" como Sargento de Armas. Fue ahí donde desarrolló un caracter aun más agresivo, participando así en distintas tratas ilegales, como tiroteos en el Norte, en apoyo a Los Dirty Bastards, como homicidios, venta de armas y drogas.
Fue ahí, en "War Pigs MC" dónde Harry conoció a Natasha, su actual esposa, una historia bastante larga, que se resume en tres hijos entre ambos, Tasha, Dominick y Hank. Harry Collins tuvo un breve paso por el mundo de las peleas, dónde se unió a LSFC en calidad de peleador amateur, que al poco tiempo se convirtió en profesional debido a su constante dedicatoria, se retira poco tiempo despues con 5 peleas ganadas y 3 perdidas. Actualmente War Pigs pasó a ser "Punks Not Dead", personas libres como el viento, amantes a las motos, de todo un poco. Harry al día de hoy cuenta con varios arrestos y delitos, incluyendo delitos como "Homicidio, tentativa de homicidio a un funcionario publico, agresión a un funcionario público, robo a un establecimiento a mano armada, huir de la justicia, tenencia ilegal de armas o componentes relacionados y entre muchos más.