++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Negan Dixon
Alias: El Tío Edad: 32 años Cargo: Underboss – Jefe Mecánico
Alex no confiaba en cualquiera cuando se trataba de motores. Para él, un coche no era solo velocidad: era carácter, precisión y respeto por la calle. Fue precisamente esa mentalidad la que lo llevó una noche al TKT Garage, un taller que no figuraba en mapas ni redes, pero del que todos los corredores hablaban en voz baja.
Dentro, entre elevadores manchados de aceite y autos que habían visto demasiadas noches de carreras, estaba Negan Dixon, mejor conocido como El Tío. Un hombre de pocas palabras, manos curtidas y mirada experta. No necesitaba presentarse: bastaba ver cómo trabajaba. Cada ajuste, cada pieza, cada sonido del motor tenía sentido bajo su control.
Alex llegó con un problema que nadie había logrado solucionar. Negan no preguntó demasiado. Abrió el capó, escuchó el motor unos segundos y comenzó a trabajar. Cuando terminó, el coche no solo funcionaba mejor: era otro.
Esa misma noche salieron a probarlo. No fue una carrera común. Negan no solo sabía de mecánica, también entendía la calle, las curvas, el límite entre correr y sobrevivir. Alex lo supo en ese momento: no estaba frente a un simple mecánico, sino ante alguien que vivía el mundo del tuning y las carreras ilegales.
Entre cigarrillos, motores calientes y historias del pasado, Negan habló de su trayectoria: años en la mecánica, tuning extremo, preparación de autos para carreras clandestinas y contactos que valían oro. No buscaba poder, solo respeto y un lugar donde su talento tuviera peso real.
Alex le hizo la propuesta sin rodeos.
Nemesis Blackline necesitaba a alguien así. Alguien que no solo arreglara autos, sino que los convirtiera en armas.
Negan aceptó.
Desde esa noche, El Tío pasó a ser el último Underboss de Nemesis Blackline, el pilar mecánico de la organización, el hombre detrás de cada máquina que ruge en el asfalto. Sin él, no hay carreras. Sin él, no hay Nemesis.
Nadie ha respondido aún